El Adulterio

Dr. Ezequiel Salazar

 

Hay una persona allá en los Estados Unidos, que no sé si llamarle predicador que tiene un programa en la televisión, de nombre Gene Scott. Sale con lentes oscuros, fumando un puro grande y predicando la Palabra de Dios. Recuerdo que hizo un comentario en contra de nosotros los fundamentalistas, diciendo: Hay legiones de fundamentalistas que se escandalizan por mi puro. Bueno, yo tengo mi puro, y ellos tienen sus mujeres. Me molestó mucho lo que él dijo, porque para nuestra tristeza hay muchos predicadores que están perdiendo su ministerio y su testimonio por adulterio. Eso es triste y parece ser como una plaga en nuestro medio, y tenemos que atender a esto.

Yo temo, y todos nosotros, los hijos de Dios y los predicadores, y más aún a los que Dios por su gracia está usando, deberíamos de temer. Hay algunas cosas que voy a decir que pudieran ser un poco sensitivas pero voy a tratar de ser lo mas discreto posible, pero sí voy a decir algunas cosas que a lo mejor no se han dicho en su iglesia, pero que están en la Biblia, porque no podemos darnos el lujo de seguir perdiendo soldados.

Deberíamos de temer porque ninguno de nosotros, en un mundo tan perverso y tan perdido en que vivimos, estamos puestos en pie y parados solo por lo santos y lo justos que somos. La tentación, a cada momento y por todos lados está acechándonos. Estamos parados únicamente por la pura Gracia de nuestro Dios.

Déjenme comenzar por decir que nunca hay justificación para el adulterio. Y quiero añadir que cuando un predicador le es infiel a su esposa ha cancelado su derecho de estar detrás de un púlpito. Parte del problema, es que hemos tomado este asunto de la inmoralidad muy a la ligera, y la razón es que no hay fe, y la razón es que hay dureza de corazón, y la razón es que hay hipocresía, y la razón es que no hay poder, y la razón es que no hay visión, y la razón es porque hay pecado en nuestras vidas.

El adulterio no ocurre siempre por una sola razón, hay muchas razonas por las cuales viene, y algunas son complejas, pero lo que voy a exponer, creo yo que es la razón principal y donde todo comienza. Todo comienza cuando hay ausencia o una escasa relación personal íntima con Dios. Déjame decirte algo varón de Dios, tú y yo podemos impresionarnos por lo que estamos haciendo, pero el diablo nos vigila y nos ve, y sabe él como andamos. Una de las cosas que el diablo se ocupa en hacer en la vida de todo cristiano, y especialmente en la del varón de Dios, es ocuparlo tanto en tantas cosas, que descuida este bendito libro: La Biblia. Lo predica, lo enseña, lo estudia para preparar mensajes para otro, pero lo descuida en su propia vida personal. No podemos darnos el lujo de tener una relación con Dios mas o menos, porque el diablo no anda mas o menos jugando.

Una y otra vez en la Palabra de Dios, se nos dice que este bendito libro es nuestra protección, que es lo que nos va a apartar, que es lo que nos va a cuidar. Lo dice en el libro de Proverbios 2: Hijo mío, si inclinares, si clamares... escudriñares como tesoros, luego comienza a dar las consecuencias de esto. Pero encima de eso, dice en el ver. 16 Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras. Dios dice en Proverbios 5:1-3 Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia. Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite.

Y una vez más nos dice la Biblia en el libro de Prov.6:20-24 previene de la mala mujer. Y una y otra vez la Palabra de Dios nos dice que lo que nos va a guardar de la inmoralidad.

Queridos hermanos, predicadores, misioneros, siervos de Dios, es este bendito libro, en Proverbios 7:1 Hijo mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos. Y en el versículo 5: Para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras. La Biblia es nuestra protección. Aparta tu corazón de este bendito libro, y estarás exponiéndote a que termines en la ruina, pierdas a tu familia, pierdas tu testimonio, pierdas tu esposa y tus hijos, y termines como dice la Palabra de Dios, mirando un día hacia atrás, lamentándote.

Pero no solo es leerlo, es el vivirlo; la Palabra de Dios en tu vida y en la mía es lo que nos guarda y es lo que nos cuida, Cuando tú comienzas a apartarte de la Palabra de Dios, cuando estás muy ocupado, cuando no tienes tiempo para leerla, cuando no tienes tiempo para tener una relación intima con Dios, el próximo paso es que comienzas a descuidar sus principios, luego comienzas a dejar de practicar y obedecer lo que te dice. Primero no la lees, luego la descuidas y luego comienzas a tomar a la ligera lo que dice.

Todo pecado encuentra su raíz en nuestra falta de resistencia a la Palabra de Dios, a la voluntad de Dios. Cuando yo ejerzo mi voluntad, cuando yo digo lo que yo quiero, yo sé que la Biblia dice así, yo sé que la Palabra de Dios dice esto, pero yo voy a hacer lo que yo quiero. Esa resistencia a la Palabra de Dios y a la voluntad de Dios es la raíz de todo pecado, esa resistencia se llama orgullo, y el orgullo se muestra en rebeldía.

Hermanos, si hay algo que Dios odia es el orgullo. Quiero que me sigan y es necesario porque hay muchos de nosotros que estamos aquí que hemos oído de personas caer en adulterio y fracasar y perder sus ministerios y sus familias, y nos sentamos como fariseos a juzgar. A veces, creyéndonos superiores y diciendo: —Gracias a Dios yo no he llegado a eso.— Yo quiero que usted entienda que ninguno de esos hermanos que han perdido la oportunidad de seguir sirviendo al Señor hayan intentado llegar a donde llegaron, lo que pasó es que no entendieron lo que yo voy a tratar de hacer entender a todos en este artículo. Usted y yo vemos a alguien que ha caído en adulterio y en inmoralidad y decimos: —Qué barbaridad, yo no he caído hasta ese punto gracias a Dios, yo tengo muchísimos problemas en mi vida espiritual pero gracias a Dios que yo no he caído hasta ese extremo. No estoy ganando almas pero gracias a Dios que no he caído hasta ese extremo. Tengo problemas con mis ojos y con una mente sucia, pero gracias a Dios no he caído hasta ese extremo. No trato bien a mi esposa pero gracias a Dios no he caído hasta ese extremo. Soy un poco vanidoso y un poco mundano pero gracias a Dios que no he caído todavía tan profundo. Tengo malos sentimientos en mi corazón contra alguien, pero cuando menos gracias a Dios que no he llegado hasta allá.— Y lo que tú no entiendes es que todo pecado es resistencia a la voluntad de Dios, y que la raíz de ese pecado es por tu orgullo, y se manifiesta en tu rebeldía, y eso es lo que Dios odia. Dios lo odia con una pasión, porque la resistencia a la voluntad de Dios proviene del orgullo. Dios trata severamente el orgullo. Es más, la Biblia nos dice que seis cosas aborrece Jehová y aun siete abomina su alma, y la primer cosa en la lista son los ojos altivos. Como hombres de Dios necesitamos caminar ante Él, sirviéndole con verdadera humildad. Dios resiste al orgulloso, al soberbio.

La Palabra de Dios dice: Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría. Proverbios 16:18 dice: Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu.

Oigamos todos bien, antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Y quiero calificar este asunto aquí, porque sé que hay algunas personas que se creen la esencia de la humildad. Humildad no es ser callado o ser tímido. Humildad no es nunca decir nada. Humildad es obedecer a Dios. Y no puedes juzgarte tú y decir, yo no soy orgulloso, cuando hay áreas en tu vida en donde estas abiertamente resistiendo la voluntad de Dios. Y la razón del porqué estas resistiendo la voluntad de Dios es por tu orgullo.

El orgullo puede medirse con tu obediencia. Si tú nunca hablas, si tú nunca dices nada pero andas amargado y resentido, y no quieres perdonar aunque la Palabra de Dios te ha dicho que perdones, tú eres un orgulloso.

El Señor Jesucristo mismo dijo: El que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido. 1Tim3:1 nos dice que para ser predicador, no puede escogerse a un neófito, y la razón de que no puede escogerse un neófito es porque no vaya a caer en el lazo del diablo, y se envanezca. Cuando vemos a alguien que comete este terrible pecado del adulterio, pensamos: —Bueno, pues yo no quiero perdonar, pero gracias a Dios yo no he caído hasta allá. Yo tengo malos motivos pero yo no he caído hasta allá. Yo solamente le estoy robando a Dios, pues no diezmo, pero bueno, cuando menos yo no he adulterado. Yo sé que Dios quiere que yo le sirva y no estoy haciendo nada para servirle pero cuando menos yo no he llegado a hacer tan bajo como para cometer adulterio. Yo solo maltrato a mi esposa, y no trato bien a mi esposo pero no importa, cuando menos yo no he llegado tan bajo como para ser adúltero. Yo no soy sumisa pero cuando menos no he adulterado. Yo solo traigo algún problema contra mi pastor pero gracias a Dios que todavía no he adulterado. Yo no gano almas pero cuando menos gracias a Dios yo no he adulterado.—

Hermanos, escúchenme bien, pecado del cual no nos arrepentimos, da origen a más pecado. Todos batallamos con la tentación en nuestras vidas todos los días. La combatimos, luchamos, pedimos perdón, y gracias a Dios que Dios nos perdona. Dios es bueno. Como el padre se compadece de sus hijos, así Dios se compadece de los que le temen; y pecamos y fallamos; (no estoy hablando de perfección) pero el Espíritu de Dios nos habla, y nos arrepentimos y le pedimos perdón a Dios, y la Palabra de Dios nos dice: Hijitos míos, si alguno pecare, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Pero lo que Dios juzga es aquel orgulloso que dice: —Yo sé que ando mal, yo sé que tengo éste pecado y yo sé que debo arrepentirme, pero no lo voy a hacer.— Aún entonces Dios es paciente, pero Dios llega a un lugar en donde su paciencia se colma; tú tienes que entender, tú no puedes quedarte o ponerte en neutro espiritualmente. Si tú estás mal, no vas a quedarte en el mal donde inicialmente estás, sino que vas a seguir resbalándote más, y más, y más, y de pronto te vas a encontrar donde nunca pensaste que llegarías a estar.

¿Por qué quiero que todos despertemos? Porque creo que la Palabra de Dios enseña que el adulterio es el juicio de Dios sobre el orgullo de un cristiano. Bíblicamente, el adulterio es el juicio de Dios sobre un predicador orgulloso que no quiere arrepentirse; ahora, puede ser que no tenga problemas en esta área de la inmoralidad, puede ser que sea uno de esos que dicen: Bueno, yo solamente soy vanidoso pero nunca he adulterado, tengo malos motivos pero nunca he adulterado, tengo problemas con alguien pero no he adulterado, estoy robando pero no he adulterado, no trato bien a mi esposa pero no he adulterado. Lo que estoy tratando de hacerles entender hermanos es que cuando hay pecado del cual no nos arrepentimos, donde abiertamente nos rebelamos y decimos, yo sé que ésta es una área problemática en mi vida y qué, no me importa, que al cabo hago lo que me da la gana; déjenme decirles una cosa, usted va a resbalarse de mal, a mal, a mal y a mal, y va terminar donde usted nunca pensó llegar.

Hermano, esto es lo que le sucedió a este mundo perdido Romanos 1:28 dice: Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen.

El adulterio es el juicio de Dios sobre el orgullo de un cristiano.

No me cree entonces lea Proverbios 22:14 Fosa profunda es la boca de la mujer extraña; aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella. Este versículo debería de hacernos temer a cada uno de nosotros. Las fosas se cavaban profundas en aquellos días para atrapar a un animal o a una bestia, y se cavaban tan profundas que de manera que cuando cayera el animal en la trampa no había manera en el mundo que pudiera salirse de allí. Déjame decirte, tú caes en el pecado de la inmoralidad, que la Biblia dice que es un pecado contra tu propio cuerpo, y esa fosa será tan profunda que no vas a poder salir de ahí. Pero noten que dice la Biblia, es para aquel contra el cual Jehová estuviere airado.

Vean Eclesiastés 7:26 Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador quedará en ella preso. Está hablando de la mujer ramera. Es posible que tú ahorita no estés cerca de un pecado inmoral, pero tu error y el mío es pensar que la mentira es menos, que la frialdad es menos, que la falta de perdonar es menos, que la falta de servir a Dios es menos, que el tener problemas en nuestro corazón con alguien es menos, que el no diezmar es menos, que el no ganar almas es menos, y cuando tú y yo resistimos la voluntad de Dios en cualquier área de nuestra vida, Dios aparta su gracia que te protege a ti y a mí, y terminas perdiendo tu ministerio, tu hogar, tu familia, y tu testimonio; cuando tú nunca pensaste llegar ahí.

¿O a poco tú crees que estás en pie por lo fuerte, por lo santo, por lo justo que tú eres? ¿Sabes por qué no has perdido tu hogar? Porque la gracia de Dios es grande, eso es todo, pero deja que Dios levante su protección sobre tu vida. Recuerda que Satanás vino y le dijo al Señor: —Claro que Job está bien, y te teme, pues le puesto un cerco alrededor de él.— ¡Gloria al Señor, Dios nos ha cercado alrededor de nosotros! Pero cuando usted y yo resistimos la voluntad de Dios, cuando usted y yo pensamos que otros pecados comparados con el adulterio son menos, entendamos que no nos quedamos neutrales. El pecado da nacimiento a más pecado; pecado del cual no nos arrepentimos da a luz a más pecado, y a más pecado, y a más pecado. Y qué cuando ese cerco que está alrededor de ti y de mí es quitado, te vas a dar cuenta que no eres tan fuerte como tú pensaste.

Dios entrega a tal persona a una mente sucia, porque esa persona ha dejado de agradar a Dios. La gracia de Dios se aparta. Usted y yo ahorita resistimos la tentación, pero la resistimos por el poder de Dios y por la gracia de Dios, nadie aquí es victorioso sobre la tentación porque sea asunto de su propia fuerza, de su voluntad, esto no tiene nada que ver con fuerza de voluntad, es el Señor y su gracia cuidando sobre nosotros. Pero colma a Dios, y sigue de orgulloso, sigue pensando que tu pecado es más pequeño que el adulterio. Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella.

Hermanos, esta es la razón principal que yo creo, nos lleva al lugar donde ninguno de nosotros quisiéramos llegar. Entiende que el adulterio es el juicio de Dios sobre el orgullo y sobre la resistencia a la obediencia y a la voluntad de Dios. No nos sentemos aquí como fariseos, ¡Temamos! Todos temamos.

Hay además otros principios, que nos guardaran y harán que tengamos un matrimonio feliz. Cuidate de no decaer en tus estandartes y tus convicciones. Hay predicadores que predicamos convicciones pero no las practicamos; tienes reglas para los jóvenes que ni practicas tú mismo. Yo he conocido a hermanos que me han dicho: —Pastor, esas reglas son buenas para los jóvenes pero son infantiles, y seguramente son buenas para los jóvenes pero nosotros no somos niños ya pastor. Hemos madurado.— Tú eres un necio.

Voy a hablar de ciertas cosas, y déjenme comenzar con la vestimenta.

Si una mujer se viste indecentemente, me va a molestar, me va a afectar. Si una mujer se viste indecentemente debería de molestarte si eres hombre. Los predicadores dicen: —Bueno, ¿por qué vamos a estar tan ocupados en cosas tan infantiles y tan menores como los pantalones y los shorts en las mujeres? ¿eso qué tiene que ver?— Tiene que ver en que hemos perdido muchos siervos de Dios. Y es bíblico el que la mujer deba vestir con modestia, ésta palabra en griego es katastevllw (catastelo), que viene de la palabra kata, que quiere decir bajar; y stevllw, que quiere decir mandar; la raíz de la palabra quiere decir flojo, holgado. De manera que bíblicamente, para aquellos de ustedes que son escolapios y tontos a la vez, porque no quieren darle importancia a este asunto. Esta palabra quiere decir algo que es holgado, que uno manda para abajo y no para arriba. No me voy a portar como fariseo pero tanto adulterio en nuestras iglesias se presta a que predicadores no hablen, no prediquen, no reprendan, no expongan bíblicamente la clase de vestimenta que una mujer debe lucir. Es más, cuando a un predicador no le molesta que una hermanita de su iglesia use minifalda, comienzo a sospechar de él. Cuando un predicador me dice a mí que no le importa que las mujeres en su iglesia vistan inmodestamente, ya me preocupé de él.

Cada siervo de Dios aquí debe de tener mucho cuidado y poner en práctica los mismos principios que predicamos a nuestros jóvenes; les decimos a nuestros jóvenes que no anden a solas nunca con el sexo opuesto, ¿por qué lo predicas predicador, y no lo practicas? —Pero es que la hermana necesitaba un “ride”— Verás el “ride” que te va a dar el diablo a ti, nunca, nunca debes de estar a solas con una persona del sexo opuesto.

A propósito, déjenme decir en relación a la vestimenta que hay algunos de ustedes hermanitos que no se atreven a predicar estas cosas porque las personas que están usando la ropa moderna es gente de dinero en tu iglesia, y eres un sinvergüenza pues tienes miedo que se vayan y pierdas sus diezmos.

Cuidado pastor con esas hermanitas que siempre quieren una cita con el pastor. Yo he oído predicadores decir: —Hermanos yo soy fuerte, hay tantas mujeres que andan detrás de mí.— ¿Sabes una cosa? Ese espíritu que tú te cargas me dice que tú estás en problemas mi hijo; si tú piensas que muchas mujeres están detrás de ti, es porque les has estado dando ocasión. ¿Sabes cuál es mi sentir? Te lo voy a decir: Yo doy gracias a Dios por mi esposa; cuando la gente me ve a mí y a mi esposa juntos, Dios es glorificado, ¿saben por qué? porque la ven a ella tan linda y tan hermosa que es y luego me ven a mí y dicen: ¿cómo? Yo creo que si mi esposa no se hubiera fijado en mí, nadie se fija, lo creo, no es broma, no es chiste, en verdad lo creo. Dios la tenía para mí. Pero cuando el pastor en su orgullo y en su vanidad comienza a actuar como un mundano y un vanidoso, que sigue viviendo bajo el mismo sentir del mundo, del hombre que conquista, del hombre que tiene de que enorgullecerse y vanidosamente decir: “soy un don Juan, todas me quieren, las viejas me siguen, no me las puedo quitar de encima.” Hay pastores aquí así, Dios tenga misericordia de ti, pero muy pronto vamos a estar escuchando de tu fracaso.

Nunca aconsejes a mujeres en cuanto a relaciones sexuales y conyugales, nunca lo hagas, mándalas con tu esposa. Tú te sientas allí, y escuchas a una mujer; en primer lugar yo dudo de una mujer que pueda venir tan fácilmente a exponer en detalle problemas y necesidades a un hombre. Y tú sentarte como santo diciendo: —Soy tan fuerte que esto no me afecta.— Mándala con tu esposa; y luego de que la mandas con tu esposa, si ella no quiere hablar con tu esposa; eso me dice que algo traía esa hija del demonio.

Cuidado con el contacto físico, pastor, ten cuidado. Pastor, si tú eres uno de esos hermanitos que anima el besito y el abracito en tu iglesia, eres un irresponsable. —Ay, pues, es que es cultura, es que en nuestro país así es, es que así somos. Ay, es que las conozco desde niñas, son como mis hijas.— Yo tengo muchachas en mi iglesia que he casado, muchachas que yo cargué en mis brazos; yo tengo a hermanas que tienen hijos que yo cargué en mis brazos, y no voy a abrazarlas, ni a besarlas ni decir: las conozco desde niñas, son como mis hijas, desde bebitas las conozco. No soy un tonto, la Escritura dice: ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen? Cuándo vamos a entender que Dios tiene más razón que usted y yo; pero nos rebelamos en contra principios bíblicos por nuestro orgullo, y por fin, Dios trae su juicio.

Déjenme decirles que cuando las cosas van bien en la casa, tú no andas buscando nada afuera; la mejor protección en contra del adulterio es tu esposa, caminando con Dios en este bendito libro, enamorados el uno del otro. Mi pastor lo ponía de esta manera, no me gusta mucho pero el lo ponía así: Cuando tú tienes un Rolls Roice, no tienes que andar buscando un Volkswagen. Cuando las cosas están bien en casa, no solo no ando buscando nada, sino velo, guardo y protejo lo que es de tanto valor para mí. Tú andas buscando y andas mirando películas pornográficas, tú andas viendo suciedad, tú mente está envenenada con ese asunto.

Déjame decirte, a ti no te importa tu familia, tú no valoras lo que Dios te ha dado. Fosa profunda es la boca de la mujer ramera, aquel contra quien Jehová estuviere airado caerá en ella. El adulterio es siempre marca y seña de que entre tantas cosas algo en casa no anda bien, siempre hay problemas en la relación conyugal donde hay adulterio. Voy a tratar de ser discreto ya que esto lo leerán algunos jóvenes aquí. Hay parejas en las que entre el esposo y la esposa ya no hay nada, y tú lo sabes; esa es la razón por la cual muchos de nosotros no aguantamos estar a solas. Más que ninguna otra cosa yo anhelo estar a solas con mi esposa, yo anhelo ese tiempo, yo doy gracias a Dios por ese tiempo; pero hay parejas aquí que porque como ya no hay nada, nunca pueden estar solos, siempre tienen que estar con otras parejas. Y a propósito, no andes frecuentando mucha amistad con otras parejas, peor todavía con parejas que tienen problemas con su matrimonio, comienzan a platicar la esposa de este con el esposo de aquella: Y que no, y que mire que tengo problemas con mi esposo, y qué consejo usted me da. Y de pronto simpatizan y, se metió con la esposa del hermano fulano. ¿Me está entendiendo?

No estés mucho es la casa de tu vecino, dice la Palabra de Dios. Y aquellos de ustedes que siempre tienen la costumbre de andar metidos en la casa de alguien, mira no seas metiche, respeta la privacía, y mas aún, la privacía de tu pastor y su esposa.

No hagas de tus niños la prioridad; cada mujer que lee esto, si tú no tienes cuidado, vas a llegar a un lugar donde ya no vives por tu esposo, vives por tus hijos, y estás exponiendo a tu esposo y a perder a tu familia y a perder tu hogar. Tú dices hermana: Bueno, yo sé que descuido a mi esposo pero no he adulterado; pero para allá vas. Nos contentamos en creer: Tengo este pecado, pero yo no he llegado hasta el adulterio. Ten cuidado, no vivas para tus hijos, no creas la tonta mentira que te dijeron cuando estaban chiquitos: Yo nunca me voy a casar mami. Tu les creíste, de tonta les creíste. Mi hijo le decía a mi esposa: Yo nunca me voy a casar mamá, y si mi caso te vas a ir a vivir conmigo. Y ella se lo creyó. El muchacho ahora tiene 13 años, y ahora la mamá le pregunta: ¿Hijo cuando te cases me vas a llevar a vivir contigo? Y como respuesta hay silencio absoluto. Mi esposa le dice: Hijo, pero me prometiste. Y él dice: ¿Cuándo? Tienes que hacer a tu esposo la prioridad en tu vida, porque algún día vas a ser tú y él solamente.

Trabaja hermano, esmérate por nutrir la relación de amor entre tú y tu esposa; y déjame decirte, la mejor manera de hacer eso es que estés enamorado del Señor. Cuando un hombre y una mujer viven enamorados de Dios el amor entre los dos se entreteje, crece, madura, y se fortalece. La mujer debe de darse con su esposo y el esposo debe de darse con la mujer, pero hay egoísmo. La Biblia dice al hombre: Ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia. ¿Sabes porqué hay muchas mujeres frías, tiesas, congeladas, que no se calientan ni en el polo Norte? Es porque hay hombres que las hacen sentir como un pedazo de trapo usado. No sabes cómo nutrir el amor de manera que cuando venga el tiempo de la relación íntima, ella quiera entregarse por completo a ti.

—Mi esposa es muy fría pastor. Mi esposa no responde pastor, siempre me dice: ¡No! Ay pastor.— ¿No cree que está cruzando los límites? ¡No! No estoy cruzando los límites, esto está en la Biblia. La Palabra de Dios nos dice en 1Corintios 7, que el cuerpo de la mujer es del hombre y el cuerpo del hombre es de la mujer, que no nos pertenecemos a nosotros mismos, que no tenemos derecho a negarnos a nosotros mismos, que la única razón por la cual debemos de negarnos el uno al otro es por mutuo acuerdo, y eso es únicamente por poco tiempo para la oración y ayuno.

Pero noten la fuerza y el poder de este impulso que Dios dio al hombre y a la mujer, este impulso sexual que dice la Biblia que es “bueno”, el mundo lo ha pervertido. Después que Dios hizo todo lo que había hecho en la creación, vio que “era bueno en gran manera”. Pero se ha pervertido: Cuando un hombre no trata bien a su esposa, cuando le grita, cuando la menosprecia, y estoy hablando de predicadores que no sé como en el mundo se paran a predicarles a las parejas en cuanto a la relación matrimonial, cuando no saben amar a sus esposas. Predican sobre el amor, y sus mujeres están con la cabeza agachada preguntándose: ¿Cuándo me vas amar?

La mujer no es como tú, la mujer no es un instrumento, no es una maquina a la que prendes con un switch, y de repente está allí para satisfacer todos tus apetitos, no es un juguete, es coheredera contigo de la gracia, y la Biblia dice que debes de amarla como Cristo amó a la iglesia. La insultas, la menosprecias, crees que es nada, nunca le agradeces, nunca la complementas, pero luego que comienza oscurecer te pones a lamerla, de repente, que tu amorcito, que para acá y que quien sabe qué, y ella siente que la estás usando, se siente como un trapo sucio; pero tú eres macho, no, no eres macho, eres un necio; porque la Biblia nos dice que la relación íntima es algo bello, que es la consumación y la cima de la muestra de amor entre un hombre y una mujer que se pueden entregar por completo el uno al otro, porque se aman, porque hay buenos sentimientos entre los dos.

¿Cómo va a andar bien la relación íntima entre tú y tu esposa cuando hay tantos malos sentimientos entre los dos? ¿Cómo? Cuando hay odio, resentimiento y amargura entre los dos. Trátala como a una princesa, como a una reina, como el vaso más frágil, no la juzgues de vieja y loca, trátala con valor porque ella es de gran valor delante de Dios. Es mas varón, ¿quieres saber que tan en serio Dios toma este asunto de que trates bien a tu esposa y que no la uses como un juguete? Dios dice, si tú no la tratas bien yo no contesto tus oraciones.

Hermana, entiende a tu esposo, te voy a decir una gran verdad: El hombre no es mujer. Voy a tratar de ser discreto, si se ofenden ni modo, esto es necesario que se diga, tú piensas y dices: No pastor, este es un animal, no me lo quito de encima. Tú tienes que entender que Dios no hizo al hombre como tú, el hombre es estimulado al instante a la relación conyugal, solo con una mirada. Por eso dijo el Señor Jesucristo que cualquier hombre que mire a una mujer para codiciarla, ya ha cometido adulterio. Porque con la vista el hombre es estimulado, instantáneamente, con una velocidad increíble; mientras que a la mujer hay que prepararla un año para que esté lista.

Hermana, no te equivoques pensando equivocadamente: —Pero pastor, mi esposo es un varón de Dios, él jamás sería capaz de tan semejante cosa. Él jamás sería capaz de cometer adulterio, él teme al Señor, él ama al Señor.— Pero si tú no estás cumpliendo con tu deber conyugal lo estás exponiendo a que caiga en adulterio.

Tu lugar es someterte a tu esposo y entregarte completamente a él. Pero el problema es tanto de un lado como del otro, por el cochino egoísmo que nos dice: Bueno, ¿y yo? Y ella dice: Bueno, ¿y yo qué? Cuando la Biblia nos dice que debemos de tener un espíritu de siervos los unos con los otros. Tú tienes que entender que tu esposo tiene impulsos tan poderosos que, apartado de la Gracia de Dios, a mí no me importa que tan varón creas tú que él sea, él puede caer.



 

Iglesia Bautista La Plata

Brian R. George, Pastor Bautista

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