INVESTIGANDO PROBLEMAS EN EL MORMONISMO


¿ES CRISTIANO EL MORMONISMO?


Usado con Permiso  Copyright © 1992 Institute For Religious Research


Ésta tal vez parece ser una pregunta enigmática para muchos mormones al igual que para algunos cristianos. Los mormones dirán que son evangélicos y que incluyen la Biblia en la lista de los cuatro libros que reconocen como Las Escrituras. Explicarán que su creencia en Jesucristo forma parte central de su fe, y que esto está indicado por su nombre oficial, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.

Además, muchos cristianos han escuchado al Coro del Tabernáculo Mormón cantar himnos cristianos, y han quedado impresionado con la dedicación de los mormones en cuanto a sus reglas morales y su estructura familiar fortalecida. ¿No sigue que el mormonismo es una religión cristiana evangélica?

Para contestar esta pregunta de una manera correcta e imparcial, tendremos que comparar cuidadosamente las doctrinas principales del mormonismo con las doctrinas principales del cristianismo evangélico y bíblico. Nuestra representación de la posición mormona proviene de las varias escrituras y obras doctrinales publicadas por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Las obras citadas incluyen: Principios del Evangelio (edición del 1988), Como lograr un matrimonio celestial (1992), Enseñanzas del Profeta José Smith (1982), Artículos de Fe (1980), y Doctrina de Salvación, tres tomos (1979). Hagamos ahora esta comparación en diez áreas fundamentales de doctrina.

1. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que hay sólo un Dios, vivo y verdadero, y que aparte de Él no hay otros dioses (Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10,11; 44:6,8; 45:21,22; 46:9; Marcos 12:29-34).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que hay múltiples dioses (La Perla de Gran Precio - El Libro de Abraham 4:3), y que nosotros, como seres humanos, podemos llegar a ser dioses y diosas en el Reino Celestial (Como lograr un matrimonio celestial, pág. 130). Enseña también que los que se convertirán en dioses tendrán hijos espirituales quienes adorarán y orarán a ellos así como nosotros adoramos y oramos a nuestro Padre Celestial (Principios del Evangelio, págs. 9,11,283).

2. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que Dios es Espíritu (Juan 4:24; 1 Timoteo 6:15,16), que no es un hombre (Números 23:19; Oseas 11:9; Romanos 1:22, 23), y que siempre (eternamente) ha existido como Dios omnipotente, omnipresente y omnisciente (Salmo 90:2; 139:7-10; Jeremías 23:24; Malaquías 3:6; Apocalipsis 19:6).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que Dios el Padre fue un hombre como nosotros, y que Él progresó hasta llegar a ser un dios, y tiene un cuerpo de carne y hueso (Doctrina y Convenios 130:22). José Smith dijo, Dios una vez fue como nosotros ahora; es un hombre glorificado, y está sentado sobre su trono allá en los cielos! (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 427; Principios del Evangelio, pág. 6). Además, la Iglesia Mormona enseña que Dios el Padre tiene un padre, y un abuelo, y así hasta lo infinito (Enseñanzas del Profeta José Smith, p. 464).

3. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que Jesús, como hijo de Dios, es único; él siempre ha existido como Dios y es co-eterno y co-igual con el Padre (Juan 1:1,14; 10:30; Colosenses 2:9). Aunque nunca ha sido menos que Dios, en el timpo indicado puso a un lado la gloria que compartía con el Padre (Juan 17:4,5; Filipenses 2:6-11) y fue hecho semejante a los hombres para lograr nuestra salvación; su encarnación se hizo realidad cuando fue concebido sobrenaturalmente por obra del Espíritu Santo, y nació de la virgen María (Mateo 1:18-23; Lucas 1:34, 35).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que Jesucristo es nuestro hermano mayor, y que progresó hasta llegar a ser un dios. El fue procreado en espíritu por medio del Padre Celestial y una madre celestial, y fue concebido físicamente por el Padre Celestial y la virgen María (Como lograr un matrimonio celestial, pág. 129; Principios del Evangelio, págs. 9, 53). La doctrina mormona afirma que Jesús y Satanás son hermanos (Principios del Evangelio, págs. 15-16).

4. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que el Espíritu Santo es Dios y es omnipresente (Salmo 139:7-10; Hechos 5:3,4).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que el Espíritu Santo es un espíritu con la forma de un hombre . . . el Espíritu Santo tiene forma y dimensiones. El no llena la inmensidad del espacio y no puede estar presente en todas partes al mismo tiempo, personalmente. Sólo su poder se manifiesta en todo lugar al mismo tiempo (Doctrina de Salvación, Tomo I, págs. 36,38; Principios del Evangelio, pág. 34).

5. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son Dioses distintos, sino que son Personas distintas dentro de la Deidad trina y una formando un sólo Dios. Por todo el Nuevo Testamento el Hijo y el Espíritu Santo, al igual que el Padre son identificados individualmente como Dios, y cada uno actua como Dios (el Hijo: Marcos 2:5-12; Juan 20:28; Filipenses 2:10, 11; el Espíritu Santo: Hechos 5:3, 4; 2 Corintios 3:17, 18; 13:14), pero al mismo tiempo la Biblia enseña que hay solamente un Dios (véase punto número 1).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo constituyen tres personajes distintos y tres Dioses (Enseñanzas del Profeta José Smith, 460), y que el Hijo y el Espíritu Santo son ambos la prole literal del Padre Celestial y una esposa celestial (Joseph Fielding McConkie, Encyclopedia of Mormonism [Enciclopedia del Mormonismo], vol. 2, pág. 649).

6. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que la caída de Adán fue un gran mal, y que por medio de dicha caída, el pecado entró al mundo, poniendo a todo hombre bajo la condenación y la muerte. Aunque todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa, serán juzgados individualmente por los pecados que cometan (Ezequiel 18:1-20; Romanos 5:12-21).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que la Caída fue un paso necesario para el plan de vida y causa de grandes bendiciones para toda la humanidad (Principios del Evangelio, 31; Doctrina de Salvación, 1:108; Libro de Mormón 2 Nefi 2:25).

7. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que el propósito principal de la expiación de Jesucristo es proveer la solución al problema del pecado que trae muerte a cada hombre. Tomando los pecados personales de todos los hombres -- pasado, presente y futuro-- en Su cuerpo en la cruz (1 Pedro 2:24), Cristo, como el Cordero de Dios sin mancha, cumplió cabalmente con las demandas de justicia divina en cuanto a nuestros pecados. De esta manera podemos ser perdonados y restaurados a la comunión con Dios (2 Corintios 5:21).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que por la expiación de Jesucristo todos los hombres son redimidos de la muerte física y de la tumba sin importar que una persona recibe a Cristo por la fe (Doctrina de Salvación, 1:118). La muerte de Jesús solamente garantiza que todo hombre resucitará, y la obra redentora de Cristo no es suficiente en sí misma para dar la vida eterna. La Iglesia Mormona enseña que para obtener vida eterna tenemos que añadir nuestras buenas obras (Principios del Evangelio, 68, 346-347; Artículos de Fe, 92, 95-98).

8. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que somos salvos solamente por gracia, y esto es completamente aparte de cualquier obra (Efesios 2:8-9). Los Diez Mandamientos fueron dadas para que el hombre se diese cuenta de su incapacidad total de satisfacer las demandas de un Dios justo. (Romanos 3:20; 5:20; 7:7,8; Gálatas 3:19). Los sacrificios del Antiguo Testamento fueron dadas como símbolo de la provisión del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29; Hebreos 9:11-14; 10:1-14). No podemos contribuir nada a nuestra salvación porque aparte de Cristo estamos espiritualmente muertos en nuestros pecados (Efesios 2:1,5). Un resultado de la salvación es que Dios nos da un corazón nuevo que desea obedecer sus leyes. La salvación no es por fe y las buenas obras, sino que una fe que salva produce buenas obras. (Sin la evidencia de una vida cambiada, un testimonio de fe en Jesucristo es puesto en duda; el ser salvo sólo por la gracia de Dios no significa que podemos vivir como queramos Romanos 6.)

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que las obras son necesarias para obtener suma salvación (lo que ellos llaman exaltación ). Para poder morar en la presencia de Dios hay que obedecer todas las leyes y ordenanzas de la Iglesia Mormona. Esto es porque "la expiación de Cristo hace posible que seamos salvados de nuestros pecados si hacemos nuestra parte" (Principios del Evangelio, 68, 284-285; Tercer Artículo de Fe en La Perla de Gran Precio; Libro de Mormón - 2 Nefi 25:23).

9. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que la Biblia es la única, final e infalible Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1-2; 2 Pedro 1:20, 21) y que permanecerá para siempre (1 Pedro 1: 23-25). Vemos la mano de Dios en la preservación providencial del texto de la Biblia, cosa que fue confirmada de una manera maravillosa por el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto (Dead Sea Scrolls).

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que se han perdido muchas verdades de la Biblia, y que la Biblia es corrupta y no contiene la plenitud del evangelio (Enseñanzas del Profeta José Smith, 4-5, 404; Libro de Mormón 1 Nefi 13:26-29).

10. La Biblia enseña, y cristianos evangélicos a través de las edades han creído, que la iglesia verdadera fue establecida por Jesús con su divino poder, y por esto la iglesia nunca pudo ni podrá desaparecer de la tierra (Mateo 16:18; Juan 17:11; 1 Corintios 3:11). Evangélicos y otras denominaciones cristianas admiten que ha habido corrupción en la iglesia de vez en cuando, pero creen que siempre ha existido un remanente de personas quienes han guardado los principios del evangelio.

En contraste, la Iglesia Mormona enseña que hubo una gran y total apostasía en la iglesia establecida por Jesucristo; este estado de apostasía continúa hasta hoy excepto entre aquellos que han llegado a un conocimiento del evangelio restaurado por la Iglesia Mormona (Doctrina de Salvación, 3:249-273; Principios del Evangelio, 97).

Conclusión:
Los puntos previos que aparecen en forma italizada constituyen el evangelio comúnmente creido por todos los cristianos evangélicos a través de las edades, sin importar denominación alguna. Esto es distinto a otras religiones, como el mormonismo, que mientras pretenden ser cristianos en sus creencias y prácticas, dan más autoridad a otras escrituras que a la Biblia, enseñan doctrinas que contradicen la Biblia y tinen creencias que nunca fueron enseñadas por Jesucristo. La mayoría de estas sectas se han originado en los últimos 200 años (la Ciencia Cristiana, los testigos de Jehová, los mormones, etc.), y sí representan una apostasía. Los mormones y los cristianos evangélicos tienen en común importantes términos bíblicos, igual que muchos conceptos morales. Sin embargo, los puntos ya mencionados son algunos ejemplos de las múltiples diferencias fundamentales e irreconciliables entre el cristianismo bíblico y el mormonismo. Aunque estas diferencias no prohíben que seamos amigos de los mormones, no podremos considerarlos hermanos en Cristo. La Biblia nos advierte que vendrán falsos profetas quienes predicarán otro evangelio, con otro Jesús, atestado por otro espíritu (2 Corintios 11:4, 13-15; Gálatas 1:6-9). La iglesia mormona dice que su Libro de Mormón es Otro Testamento de Jesucristo. Creemos que en realidad es más bien, Un Testamento de Otro Jesús, y que el mormonismo no es cristiano. Se ha dicho que si uno pretende ser mormón pero al mismo tiempo:

-- niega que José Smith fue profeta de Dios,
-- niega que el Libro de Mormón es de Dios,
-- rehusa creer que Dios una vez fue hombre y, con guardar todos los mandamientos de la iglesia mormona, avanzó hasta la divinidad, y
-- niega que la iglesia mormona fue establecida por Dios,

los demás Mormones rechazarían su pretensión de ser mormón. Uno no puede llamarse mormón si no cree las doctrinas fundamentales del mormonismo. De igual manera, si los Santos de los Ultimos Días no creen las verdades bíblicas esenciales afirmadas por todos los demás cristianos, ¿cómo pueden esperar ser aceptados como hermanos en Cristo?

Los mormones creen que los demás cristianos siguen doctrinas apóstatas. ¿Por qué, entonces, querrán ser considerados parte del cuerpo evangélico? Hay tres posibilidades: (1) Para darse un sentido de bienestar al saber que son parte de una religión legítima. (2) Para tener la apariencia de una religión legítima, y así hacer mas fácil su obra misionera. (3) Porque creen que los mormones son los únicos verdaderos cristianos.

Si los mormones piensan que son los únicos verdaderos cristianos, no deberían pretender ser parte de la iglesia cristiana evangélica. En lugar de ello deberían proclamar a todo el mundo que los que dicen ser cristianos evangélicos son nada más que apóstatas, y que los mormones son los únicos verdaderos cristianos. En realidad, esto es lo que enseñan en privado, pero no abiertamente. ¿Por qué, entonces, pretenden ser parte de lo que el mundo en general considera la iglesia cristiana, cuando bien saben que no lo son? Su motivación parece ser una combinación de las tres posibilidades ya mencionadas, especialmente la segunda, que es convertir más y más personas a la secta del mormonismo.

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Iglesia Bautista "La Plata"

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Last revised: May 30, 2001.