Salvación

Por El Dr. Jack Hyles


Capítulos

¿Que Es La Salvación?

Regeneración y Salvación

Conversión y Salvación

Imputación A La Salvación

 

Publicaciones LA ESPADA P.O. Box 1360

Mission, Texas 78572 E.E.U.U. (512) 585-2706

Derechos Reservados 1992

Primera Impresión 1986

Segunda Impresión 1992


 

¿QUE ES LA SALVACION?

 

Dios hizo al hombre para un propósito. Este propósito era que El pudiera tener una raza peculiarmente hecha para su gloria y honor, y que esta raza pudiese buscar el hacer solo Su voluntad. El hombre escogió no cumplir este propósito cuando él creyó en el maligno, y cayó de su sublime posición o estado de embeleso y bienaventuranza edénicas, y de comunión con Dios. Ahora el hombre ha caído, pero Dios todavía quiere rescatarlo. Básicamente, esto es lo que es la salvación, la salvación es un salvamento o rescate. Ahora bien, este salvamento es en dos partes. Cuando una persona es nacida de nuevo, su espíritu es salvado o rescatado. Pero, hay algo más en esta salvación o salvamento, que ser nacido de nuevo. Dios, también, desea salvar nuestras vidas. Efesios 2:10: "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas."

En nuestra iglesia tenemos un hombre que es muy lento o tardo para ser educado. Este hombre es incapaz de conservar un trabajo con regularidad. Así, pues, va de bote de basura en bote de basura y por los lados de los caminos tratando de encontrar botes de aluminio y de estaño. Cuando encuentra estos botes, los guarda. Pero, este aluminio no es salvado o rescatado cuando es sacado de los tachos y cubos de basura o de los lados de los caminos. Para estar seguro, este aluminio ya no está en la basura, y está libre de basura, pero no es totalmente salvado o rescatado, remoldeado de nuevo, y utilizado. Cuando el hombre cayó en el huerto de Edén, se convirtió en basura. Su justicia se convirtió en trapos de inmundicia. (Isaias 64:6). El plan de salvación fue hecho, pero este plan tiene dos partes. La primera parte de este salvamento, o primer paso de este plan, es el salvamento del espíritu del hombre, cuando éste pone su fe en la obra terminada de Cristo. Después de este salvamento, sin embargo, permanece otro salvamento (o salvación); y esto es cuando el hombre es recirculado para poder, otra vez, cumplir su propósito original, igual que el aluminio es reciclado.

Por lo tanto, la salvación es salvar o rescatar tanto como sea posible. Hebreos 2:3 "¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por e1 Señor, nos fue confirmada por los que oyeron."

La palabra "descuidar" también pudiera ser traducida "no completar" o "no rescatar totalmente." El libro de Hebreos fue escrito para los cristianos hebreos; no fue escrito para personas que no eran salvas. Por lo tanto, Hebreos 2:3 fue escrito para los individuos que eran ya salvos, no a los perdidos. El predicador promedio que predica de este pasaje, el maestro promedio que enseña de este pasaje nos enseña que la Escritura nos dice que si descuidamos ser salvos, no escaparemos la ira de Dios y su juicio. Aunque el que enseña esto de este pasaje de Escritura no hace una injusticia, éste no enseña la verdad primaria que Dios tenía intencionada para este pasaje. Dios está hablando aquí acerca de personas salvas "descuidando" su propia salvación. Ahí no está hablando Dios del salvamento del bote de la basura; sino que está hablando de la recirculación o remodelación. Dios está diciendo que nos castigará si no permitimos que nuestra salvación sea completa. La salvación que nos libra del Infierno y nos da vida eterna es totalmente de Cristo, pero Dios desea más que nuestras almas salvadas; El desea, también, nuestras vidas salvadas, o rescatadas.

En mi familia tenemos cuatro hijos. Cuando Becky, nuestra hija mayor, estuvo en su último año en la escuela superior, le compré un órgano muy bonito, que ella no debía descuidarlo. Ella debía practicar, hacer escalas y otros estudios de técnica. Ella tenía que conservarlo pulido y limpio de polvo. El órgano le fue dado a ella (salvado), pero todavía no se había terminado el propósito del órgano. El propósito de dicho órgano no era tan sólo para pertenecer a Becky. El órgano era más que eso; era para pertenecerle a ella y para ser usado por ella para la gloria de Dios.

Cuando nuestra hija más joven cumplió siete años, le compré una bicicleta bonita. Dos semanas después encontré la bicicleta tirada en la nieve. Le recordé que la bicicleta era suya, pero que ella la estaba abandonando.

Dios está diciéndonos aquí que la salvación es nuestra; es decir, la salvación del espíritu es por gracia por medio de la fe, pero Dios nos quiere recirculados, de tal manera que podamos cumplir el propósito de nuestra creación. Somos salvos por gracia por medio de la fe del bote de la basura. Efesios 2:8,9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." Es decir, somos salvos para ser recirculados o remodelados. Efesios 2:10: "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que enduviésemos en ellas."

El propósito por el cual fuimos salvos del bote de la basura es para ser recirculados, en otras palabras, hechos "de nuevo."

Ahora, no me mal entienda. Si todo lo que Dios hace es salvarnos del bote de la basura, El está complacido. Dios no quiere que vayamos al Infierno. El quiere que seamos salvos del pecado y nacidos de nuevo, pero todo su deseo para con nosotros es que, una vez que somos salvos del basurero, seamos totalmente recirculados, de tal manera que de nuevo podamos cumplir el propósito suyo de crearnos.

Por esto, el ganar almas es mucho más de lo que pensamos. Nosotros igualamos el ganar almas con el decir a alguien como tener su nombre escrito en el Cielo, como estar salvo de ir al Infierno y como saber que va a ir al Cielo cuando muera. Este es ganar almas, pero esto no es todo en ganar almas. Si la salvación es más que estar salvo de ir al Infierno, entonces el ganar almas es más que guiar a la gente a que estén salvo de ir al Infierno.

Mateo 28:19, 20 "Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin de1 mundo. Amén."

Usted notará que, en estos versículos arriba mencionados, tenemos las dos maneras de ganar almas de las cuales hablamos antes. En primer lugar tenemos el sacar la gente "del bote de la basura." Tenemos también "enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado," lo cual significa que también nosotros debemos guiarlos a que sean "recirculados."

Juan 15:16: "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al padre en mi nombre, él os lo dé." Aquí se nos manda llevar fruto; es decir, salvarlo del basurero. Nuestro fruto debiera permanecer; es decir, hacer que sea recirculado.

Santiago 5:19, 20: "Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados." Aquí habla, principalmente, acerca de recircular. Aquí está hablando de un hermano que ha sido liberado de ir al Infierno, pero que no ha sido recirculado para su propósito original. Cuando le ganamos para Cristo, estamos ganando almas.

Proverbios 11:30 "El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio." Esta escritura menciona "El que gana almas es sabio." Aquel que gana almas para salvación "del bote de la basura" es sabio. Aquel que gana almas del basurero para ser recirculadas, es aún mucho más sabio.

Daniel 12:3: "Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud como las estrellas a perpetua eternidad"

Aquí se nos dice que hemos de volver a los hombres a la justicia. Hay dos justicias. Una de ellas es la justicia de Cristo, la cual nos es imputada en el nuevo nacimiento. La otra es la justicia que nosotros debemos vivir en nuestras vidas. La primera justicia tiene que ver con la salvación del bote de la basura. La segunda justicia tiene que ver con la salvación de la recirculación.

Salmo 142:4: "Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida." Esto no es clamor de un hombre el cual nunca ha sido salvo rogando para que alguien se preocupe para que su alma sea nacida de nuevo. Este es un hombre nacido de nuevo implorando para que alguién tome cuidado de su alma, en ayudarle a ser recirculado. Lo que él ansia es el cuidado de su alma, la cual ya es salva.

Ezequiel 34:16 "Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada, vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil . . . " Este texto es tanto ganar almas como la persona que sale con el camino de Romanos como plan de salvación y gana a alguién para Cristo.

Hay éstos que nunca ganan una alma para Cristo. Ellos nunca arrancan a ninguno del bote de la basura. Ellos sienten que su llamamiento espiritual es guiarlos a ser recirculados. Esto es sólo la mitad de su trabajo, y ellos no obedecen totalmente la Gran Comisión, o sea, el plan de Dios. Por el otro lado, hay éstos que pasan todo su tiempo arrancando personas del "bote de la basura" y nunca se preocupan de que sean recirculados. Estos no son ganadores de almas "completos" tampoco, porque ellos están llevando a cabo tan sólo la mitad de la Gran Comisión y guiando a las personas a la salvación que es sólo una parte de lo que Dios tenía en mente en Su plan total.

Me permite preguntarle, amigo lector, "¿Es usted un ganador de almas?" Un ganador de almas es uno que hace salvamento, uno que guía al pecador a que escoja a Cristo, uno que guía a un santo a que escoja la voluntad de Dios, la obra de Dios y el plan de Dios.

El hombre perdído tiene libertad de escoger lo bueno, pero él no puede hacer lo que escoge porque está perdido. El puede admirar la bondad, escoger el hacer el bien, pero él no hará bondad, porque hasta su justicia es como trapos de inmundicia. Isaías 64:6 : "Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento." Lo único que puede hacer el hombre perdido es escoger a Cristo. Ahora bien, ya que él ha escogido a Cristo, no tan sólo puede él escoger el hacer lo malo, sino que puede hacer lo bueno. Filipenses 4:13: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." Ahora, lo bueno está a su disposición, pero él necesita a un ganador de almas que lo lleve a escoger lo bueno por encima de lo malo, y ser recirculado. La parte primera en el ganar almas es el escoger o la elección de Cristo, para que la elección de lo bueno sea posible y esa bondad esté a su alcance. La segunda parte del ganar almas es guiar al cristiano a escoger lo bueno que ahora puede hacer desde que ha escogido a Cristo. Antes él odiaba la penalidad de pecado; ahora odia el pecado. El ha sido liberado del bote de la basura de la inhabilidad para hacer bien. Ahora debe ser llevado a la recirculación de escoger el hacer el bien que está ahora a su alcance, porque él ha escogido a Cristo.

Esto significa que Dios no tan sólo desea que el pecador venga a Cristo; El también desea que el Cristiano llegue a ser útil. Dios no quiere solamente que hablemos con aquéllos que están rumbo al Infierno y les guiemos por el camino del Cielo por fe en Jesús, sino que también desea que el ganador de almas continúe su ganancia de almas por medio de guiar al cristiano a que escoja el ser recirculado para que pueda, de nuevo, ser usado para el propósito por el cual le hizo Dios. ¡Esto es la salvación!

 

REGENERACION Y SALVACION

 

Juan 3:7: "No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo."

Juan 1:11, 12: "A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios."

I de Pedro 1:23: "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre."

Santiago 1:18, "El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas."

Tito 3:1-5, "Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en e1 Espíritu Santo."

La palabra "regeneración" significa "ser regendrado" o "engendrado de nuevo." Fuimos la primera vez nacidos de genes físicos; la segunda vez fuimos nacidos de los genes espirituales. La primera vez fuimos nacidos de genes de nuestros padres terrenales; la segunda vez fuimos nacidos de genes divinos. Esto es exactamente lo que nos dice en Juan 3:5, 7: "Respondió Jesús: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo."

En el versículo 7, cuando dice: "Os es necesario nacer de nuevo," la palabra griega usada aquí es la misma que en genes. Esto quiere decir: "Os es necesario ser engendrados de nuevo." No importa cuan bueno se vuelve el hombre natural; éste no ha sido engendrado correctamente. El puede mejorarse a sí mismo, ser bautizado, tomar la comunión, hacerse miembro de una iglesia, o reformarse, pero continúa siendo un hombre natural, porque lo que nació fue nacido de genes naturales. Esta es la razón por la cual no puede comprender las cosas de Dios. I de Corintios 2:14, "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente."

Estos nuevos genes necesitan ser nacidos de Dios. Juan 1:11, 12: "A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos lo que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." Los genes de papá y de mamá no sirven; necesitamos ser engendrados de Dios. La palabra "nacido" en este pasaje viene de una palabra raíz, que significa "engendrado." La primera vez somos nacidos de genes temporales. Si hemos de vivir para siempre, debemos ser nacidos de genes "eternos." Juan 3:7, "No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo." Dios está diciendo aquí que el Eterno necesita engendrarle a usted si ha de tener usted vida eterna. El Principio debe engendrarle a usted. Aquel que siempre fue necesita engendrarle. La misma palabra se encuentra en Juan 1:1: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y e1 Verbo era Dios."

Apocalipsis 22:13, "Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y e1 último." La vieja naturaleza no puede vivir para siempre porque es nacida de genes naturales. Esta naturaleza viene de su padre terrenal. Para que una persona sea nacida de nuevo, necesita ser engendrada de arriba por genes eternos.

¿Qué son estos genes eternos? Son la Palabra de Dios. Santiago 1:18, "El, de su voluntad nos hizo nacer por la palabra de verdad para que seamos primicias de sus criaturas." La palabra "nacer," aquí viene de la misma palabra engendrar. Nosotros somos engendrados por la Palabra de Dios. I de Pedro 1:23, "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre." Una vez más, aquí tenemos la misma palabra. Necesitamos ser engendrados por algo que es eterno. Esto significa algo que fue y siempre será o existirá. Esto es la Palabra de Dios. La Palabra de Dios no fue escrita cuando los hombres de Dios la escribieron en la antigüedad sobre papel o otras materias. ¡La Palabra de Dios siempre fue! Salmo 119:89, "Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos."

Alguién dijo que la Palabra de Dios no fue escrita por el hombre; la Palabra de Dios estaba escrita en el Cielo antes de que existiera ningún hombre. Pero necesitamos ir más allá de esto. ¡No hubo jamás un tiempo en que no existiera la Palabra de Dios! ¡La Palabra de Dios siempre fue y siempre será! Hasta este punto, si mis genes fueron siempre y siempre serán, entonces mi salvación siempre fue y siempre será. Mis genes son eternos; y así es la vida que me dieron, eterna. Los genes, pues, son la Palabra de Dios, la cual es la preciosa simiente del Salmo 126:5,6 "Los que sembraron con lágrimas con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas."

Por tanto, esta simiente incorruptible, da vida incorruptible. I de Juan 3:9: "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, por que es nacido de Dios." La simiente nunca fue nacida, por lo tanto, no puede morir. La vida que ella trae consigo nunca fue nacida, y así, pues, no puede morir. De acuerdo a la duración de la simiente, es la duración de la vida. ¡Que insensato es para uno el pensar que puede obtener vida eterna por medio de mejorar su vida temporal! Exactamente como el primer nacimiento, el cual es natural y traído por genes naturales, produce una vida la cual es natural y no eterna, de igual modo el segundo nacimiento, que es producido por genes que son eterno, trae consigo una vida que es eterna; pero, para que sea eterna, necesita ser incorruptible! Es una tontería el pensar que una vida traída por simiente corruptible puede producir una vida incorruptible y eterna. Esta vida que hay en mí, que fue nacida de mi madre y de mi padre el día 25 de septiembre de 1926, puede pecar, porque fue producida por simiente corruptible; es decir, por genes corruptibles. Y, por consiguiente, puede morir. Esta vida que fue nacida en mí en Agosto de 1937 no puede pecar porque vino de simiente incorruptible; es decir, de genes incorruptibles. Entonces no puede morir, y por lo tanto, no puede, de ninguna manera, venir de simiente corruptible. Uno no puede hacer nada a la vida producida por simiente corruptible para hacerla incorruptible y, por consiguiente, eterna. Ni puede esto que es hecho por simiente corruptible anular lo que fue hecho por la simiente incorruptible. Una vida que fue producida por simiente incorruptible no puede ser anulada por una vida que procede de simiente corruptible, lo cual quiere decir que, los hechos del hombre natural no pueden parar la vida del hombre espiritual. En otras palabras, tal y como un hombre no puede hacer nada para ser salvo, tampoco puede hacer nada una vez salvo, para ser no salvo. Tal y como los hechos de la carne no pueden producir la nueva vida, los hechos de la carne no pueden anular la nueva vida. La vieja naturaleza puede luchar contra la nueva, como menciona el apóstol Pablo en Romanos, capítulo 7, pero no puede destruir la nueva naturaleza, porque la nueva naturaleza procede de simiente incorruptible, la cual es eterna y produce una vida incorruptible, que es eterna, y no puede perecer. Juan 3:16: "Por que de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Esto es el porqué la salvación no puede ser por obras. Los genes físicos pueden volver una nueva hoja. Los genes físicos pueden reformarse, pero los genes físicos no pueden causar o producir un nuevo nacimiento que trae consigo una nueva vida que es eterna. La vida eterna debe proceder de genes eternos. La vida espiritual debe tener su procedencia de los genes espirituales. Esta vida es producida cuando estos genes espirituales, los cuales llamamos la Palabra de Dios, hacen contacto con la fe. En este momento, somos re-engendrados o "regenerados." Ha sido nacida una nueva naturaleza en nosotros que nunca peca y por esto, nunca puede morir. Esta nueva naturaleza producida por los genes de Dios, a saber, la Palabra de Dios, entra en conflicto con la vieja naturaleza producida por los genes de nuestros padres. Esta guerra continúa, pero, de necesidad, terminará en victoria por el eterno, cuando la vieja naturaleza revela finalmente la debilidad de sus genes y sucumbe a la muerte. Como quiera que sea, desde que El que mora en nosotros es mayor que el que está en este mundo, la nueva naturaleza puede tener supremacía sobre la vieja en cualquier momento o conflicto con la vieja.

Eso debiera animar a los hijos de Dios que desean ganar a otras personas para Cristo a usar la Palabra de Dios. No es nuestro argüir o nuestro razonamiento, ni nuestra personalidad, brillantez o desenvoltura que produce el nacer de nuevo en la gente. Es la Palabra de Dios, (es decir, los genes de Dios) que produce el nuevo nacimiento en los pecadores. Esta es la razón por la cual la Biblia nos recuerda que la gente no creería simplemente porque uno se levantara de los muertos. Las historias tristes están bien. Buenos testimonios son espléndidos, pero las personas no son regeneradas por medio de buenos testimonios; son regeneradas por la Palabra de Dios. Por esta razón debe ser usada, debe ser predicada, debe ser enseñada, debe ser aprendida, debe ser memorizada, debe ser esparcida, y debe ser conocida. Si, debemos ir. Mateo 28:19, "Por tanto id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."

Sí, debemos llorar. Salmo 126:5, "Los que sembraron con lágrimas con regocijo segarán."

Sí, debemos predicar. Marcos 16:15: "Y 1es dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura." Sí, debemos enseñar. Mateo 28:20, "Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos 1os días, hasta e1 fin del mundo. Amén."

Pero todo esto es en vano a menos que usemos la simiente, cual es la Palabra de Dios. Salmo 126:6, "Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas."

Cuando usamos esta simiente, que son los genes de Dios, estamos usando eso que puede dar la vida en respuesta a la fe, dará vida, una vida que no puede morir, que ha de vivir para siempre, que es incorruptible, que es eterna porque es nacida y concebida de simiente incorruptible, ¡Y ha sido re-engendrada o regenerada!

¿Ha sido usted regenerado, amigo lector o lectora? ¿Ha recibido usted una nueva vida dentro de sí? Esta vida está al alcance de todos, usted puede obtener esta nueva vida ahora y aquí mismo donde se encuentra. Reciba la Palabra de Dios. Diga: "Creo la Palabra de Dios." Ore: "Yo sé que soy pecador y creo, como dice la Biblia, que Jesús murió por todos mis pecados. Ahora mismo creo la Palabra de Dios, y confío en Jesús para que me salve. "Amado Jesús, yo confío en Ti para salvarme y perdonar mis pecados, tal como Tú prometes en Tu Palabra."

Si usted confía en Cristo ahora mismo, recibe usted una nueva vida en su interior, como promete la Palabra de Dios.

 

CONVERSION Y SALVACION

 

Isaías 1:26 "Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel."

Isaías 6:9 "Y dijo: Anda, y dí a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis."

Lucas 22:31, 32 "Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no te falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos."

Santiago 5:19, 20 "Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados."

La palabra "conversión" significa "regresarse," "cambiar de dirección," "un cambio de propósito." En suma, significa "dar la vuelta al uso de algo." La conversión, entonces, sería "la manifestación exterior de la regeneración. La regeneración significa "reconcebir" o "ser nacido de nuevos genes."

La conversión, pues, se convertiría en el cambio exterior producido por la regeneración. Es Dios quien pone en nosótros la nueva naturaleza y nos reconcilie o regenera. Tal y como el buen Samaritano tomó al hombre herido a la Posada y encargó al posadero que cuidara de él, exactamente así en la regeneración, el Cristiano recién nacido debe situarse a sí mismo en la Iglesia del Nuevo Testamento de tal manera que la Iglesia y los Cristianos que hay en ella puedan ser usados por el Espíritu Santo para la conversión de unas vidas que eran usadas para sí mismas, que sean usadas para otros; que eran vividas en pecado que sean vividas en justicia, y que producían obras de la carne que sean para producir los frutos del Espíritu.

La conversión, pués, es la obra de la iglesia y sus miembros al ser guiados ellos por el Espíritu Santo a cambiar la vida y obra de aquel que ha sido regenerado.

La redención es la obra de Dios el Hijo. La regeneración es la obra de Dios el Espíritu Santo. La justificación es la obra de Dios el Padre al declarar justo al pecador en el Hijo. La conversión entonces se convierte en la obra de la iglesia al cambiar nosotros el uso y propósito de una vida.

A una cuadra de la Primera Iglesia Bautista de Hammond, Indiana, hay un edificio que fue ocupado durante muchos años por un club nocturno o Cabaret. Allí se anunciaba toda clase de cosas injustas, incluso danzas de desnudismo. Durante años, nuestra gente iba a la acera de enfrente de ese Club y testificaban y pasaban tratados con el Evangelio. Después de varios años ese Club nocturno cerró las puertas. Nosotros no supimos porque había cerrado, hasta que un día yo recibí una llamada telefónica de un estado del este de los Estados Unidos. La persona que llamaba era un caballero que me informó de que anteriormente había sido el dueño del antes mencionado Club nocturno. Aquél me dijo como por muchos años, él había odiado a nuestra gente porque le habían molestado mucho con los tratados del Evangelio y con sus intentos de tratar de hablarle del Salvador.

Entonces él prosiguió contándome que una noche fue a su casa y se lo contó a su esposa, diciéndole que, esa gente de la Primera Iglesia Bautista estaban alcanzándole a él. Después dijo: "Pastor Hyles, ellos me alcanzaron. Entregué mi vida a Dios, cerré el Club nocturno, y quise llamarle a usted para decirle que ahora estoy predicando el evangelio y que voy a ser licenciado para predicar en pocos días. He deseado darle las gracias a usted y a su gente por ser testigos consistentes y por lo que han significado en mi vida."

Poco después, la Primera Iglesia Bautista compró aquel edificio. Comprándolo pasó a ser nuestro. Fue pagado el precio, y el trato fue consumado y el edificio cambio de propietario. No obstante, el edificio no había sido convertido. Este tenía el mismo "bar," los mismos muebles y la misma decoración. El edificio había sido adquirido, se había sido redimido. Era propiedad de la iglesia, pero ahora, éste necesita ser convertido para que pudiera ser usado para otro propósito. Tan pronto como fue redimido, o sea, comprado, y tan pronto como cambió de propietario, la obra fue empezada por nuestra gente para poder ser convertido para ser usado por Dios. Si hubiéramos comprado el edificio y lo hubiéramos dejado del modo que estaba, no estuviera convertido. Ni podríamos nosotros ir adentro y convertirlo antes que fuese comprado. La conversión del edificio no lo habría hecho nuestro. Ello nos hubiera hecho culpables de deleito criminal. La compra del edificio no lo convirtió. Primero, el precio había de ser pagado, después, el trato fue consumado, el título de propiedad cambió después de manos, y entonces los trabajadores entraron para edificar su uso y convertirlo para ser usado por Dios.

Ahora bien, hay muchos Cristianos los cuales son salvos pero no son convertidos. Ellos han sido redimidos por la preciosa sangre de Cristo, pero sus pies no andan por nuevos caminos; sus lenguas no hablan un nuevo lenguaje; sus mentes no permanecen en cosas espirituales. Ellos son salvos, pero son carnales.

I de Corintios 3:1-3 "De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erráis capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois camales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, sino sois camales y andáis como hombres?"

Así pues, la regeneración no es el resultado de la conversión; la conversión sigue a la regeneración. La conversión no trae salvación. Con la salvación, la conversión está supuesta a comenzar.

Note Santiago 5:19, y especialmente tome nota de las palabras, "si alguno de entre vosotros" y "alguno le convirtiere." Note quien es convertido alguno de entre vosotros. Esto está hablando acerca de la gente de Dios siendo convertida y es también la gente de Dios quienes hacen la conversión. Nosotros a menudo nos preguntamos el uno al otro, "¿Cuántas conversiones tuviste el domingo pasado, por la mañana?" Lo que queremos decir es "¿Cuántas regeneraciones tuviste el pasado domingo, por 1a mañana?"

Ahora bien, esto sería una equivocación para uno el usar la palabra "conversión" en esta forma, pero, en el sentido más estricto de la Biblia, la "conversión sucede a la gente de Dios después de que son salvos, y ello es hecho por la gente de Dios.

En el edificio antes mencionado que era usado como club nocturno, el comprador no hizo la conversión o no lo convirtió, por decirlo así, en lo que era. Cuando el comprador compró el edificio, fueron enviados trabajadores allí para malos propósitos. La conversión, entonces, es el proceso gradual con el cual los creyentes convierten a los Cristianos nuevos y débiles. Por favor, no malentiendan ¡La Salvación no es un proceso gradual! ¡La salvación y la conversión no son sinónimos!

En Lucas 22:31, 32, Pedro había sido convertido por largo tiempo, pero Jesús conocía su denegación. El estaba diciendo, "Pedro, tu lengua va a ser pronto usada para mal. Cuando esto suceda, ésta será convertida más tarde y usada de nuevo para Mí en Pentecostés." El estaba diciendo, "Pedro, tus pies te van a sacar pronto de Mi voluntad para un propósito equivocado, Pero tu serás convertido, y tus pies caminarán de nuevo en Mi voluntad y serán usados para Mí." El estaba diciendo, "Pedro, tu estarás pronto calentando tu cuerpo junto al fuego del Diablo, pero tu cuerpo será convertido y usado de nuevo para Mi gloria. Cuando eso sea, fortalece a los hermanos:' Esto es muy interesante. Nuestro Señor estaba diciendo, "Pedro, tan pronto como seas convertido, entonces empieza a trabajar en la tarea de convertir a otros." Entonces, el convertido se vuelve en el convertidor.

Ahora fíjese en Juan 15:16 "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo es elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y Llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé."

Note especialmente las palabras "vuestro fruto permanezca." El Salvador estaba dìciéndonos a nosotros que debemos ser ganadores de almas; y tan pronto como ganemos a alguien para Cristo, nosotros debemos convertirlos. Ellos son el fruto, pero el fruto debería ser cuidado de manera apropiada para que pueda ser convertido o permanezca.

En la II Guerra Mundial, me hice de las tropas paracaidistas. Yo era un miembro de la División 82 Airborne, Batallon de Tropas especiales, Compañía de Mantenimiento de los paracaídas. En la Escuela de Salto y en los días de comenzar a saltar de los aeroplanos, saltábamos de los llamados C46 y C47. Más tarde saltamos de los C82, a los cuales los llamamos en aquellos días, "las cajas volantes." Muchos años más tarde de mi licenciamiento del Ejército, estaba yo volando de Natchez, Mississippi, a Dallas, Texas, en un avión de las aerolíneas Delta en un vuelo comercial. El avión me parecía extrañamente familiar, entonces, pregunté a la azafata qué tipo de avión era en el que estábamos volando. Ella me dijo, un DC3." Yo le dije a ella que el avión aquel me recordaba mucho los antiguos C46 y C47, de los cuales yo acostumbraba saltar. Entonces, ella me informo que éste era exactamente sobre el que estábamos volando. Ella me contó que las Aerolíneas Delta habían comprado algunos C46 y los habían convertido para uso comercial y los habían llamado DC3. Allí teníamos un avión que había sido usado para la guerra. Había sido comprado y convertido para poder ser usado para fines pacíficos. Los asientos viejos e incómodos los habían quitado e habían sido reemplazados por otros mas blandos y confortables. El interior del aeroplano, tanto como su exterior, había sido completamente cambiado para que aquello que había sido usado para la guerra pudiera ahora ser usado para la paz. La azafata llamaba a eso una conversión. Ahora, si las Aerolíneas Delta hubieran convertido el aeroplano antes de comprarlo, ello no hubiera sido legal. De igual manera, para el hijo de Dios (creyente) el intentar ser salvo por sus buenas obras es contra la ley de Dios. Primero viene el comprar, la propiedad, la redención. Después viene la conversión. Cuando el avión fue comprado por las Aerolíneas Delta, había sido convertido? Naturalmente que no. Cuando fue oficialmente declarado propiedad de Aerolíneas Delta, estaba convertido? Naturalmente que no. La conversión fue hecha por un grupo de trabajadores que fueron comisionados para convertir aquello que había sido comprado. Instrumentos humanos entraron en el aeroplano y llevaron a cabo la voluntad, y obedecieron las ordenes del comprador, en cambiar el aeroplano de propósitos destructivos a propósitos constructivos.

Así, pues, es con la salvación. Nosotros somos comprados por la sangre preciosa de Cristo, regenerados por el Espíritu Santo y justificados por una declaración de Dios el Padre de que somos justos - a Sus ojos, no por nuestra justicia, sino por la justicia de Cristo que nos fue imputada a nosotros por nuestra aceptación de El.

Romanos 10:2,3, "Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios."

Sobre nuestra aceptación de Cristo, los instrumentos humanos son comisionados a ayudarnos a ser convertidos. Esto fue lo que el discípulo Ananías de Damasco hizo a Pablo de Tarso. Esto es lo que el profeta Natán hizo a David. Esto es lo que los miembros de la iglesia deben hacer, el uno al otro, tanto si es a un nuevo convertido o un hermano o hermana sorprendidos en una falta.

Esto significa que hay diferentes grados de conversión. Toma más el convertir a uno que ha estado profundamente en pecado que convertir a un niño que está siendo criado en un hogar Cristiano y acaba de recibir a Cristo como su Salvador. Una vez más, recuerde que estamos hablando acerca de conversión y no de salvación. En la salvación no hay grados, pero si hay grados en la conversión.

Durante los veinticinco años que he sido pastor de la Primera Iglesia Bautista de Hammond, hemos comprado muchos negocios y viviendas para ser usados en la obra del Señor. Compramos el edificio que era propiedad de la tienda Estee Sleep. Este es usado ahora por el departamento de niños de primer grado. Compramos la Compañía Reliable Furniture. Este local es usado como una misión de rescate. Compramos el Seifer Furniture Company. Este edificio de cinco pisos está ahora siendo usado por los Departamentos de la Escuela Dominical y clases. Compramos el Berey Brothers Department Store y es usado ahora por el Departamento Hispano de nuestra iglesia. Compramos el Style Furniture Store. Los edificios fueron demolidos - y la propiedad está siendo ahora lugar de estacionamiento de automóviles. Compramos el Werth Furniture Store. Este está siendo ahora usado por nuestro Departamento de Exploradores y nuestro Sunbeam Department, el cual es el ministerio de los que son lentos de aprender. Compramos el Hammond Drapery Company, el cual es ahora el Centro Juvenil y también el Departamento para los Ciegos. Recientemente compramos el Huisenga Fur and Gift shop, y está siendo, en estos momentos, convertido para ser usado en la obra de Dios. Lo mismo se está haciendo con el Elks Lodge Building. Compramos el Stoltz Drug Store. Este está siendo usado como Auditorio para predicar el evangelio en lengua hispana. Compramos el Genes Restaurante. Este es usado para el Departamento de Sordomudos. Compramos el Temple Diner, y lo derrumbamos para poder engrandecer el auditorio. Compramos el Minas Parking Garage y ahora es usado para estacionamiento de la iglesia. Además de todos estos edificios, hemos comprado un salón de belleza, la oficina de un optometrista, una sastrería, una granja de criar polluelos, un club nocturno, un almacén, dos edificios de apartamentos y varias residencias. Todos ellos han sido convertidos del uso secular y pecaminoso para el uso espiritual. Fue más fácil convertir los edificios de apartamentos que el club nocturno. Fue más fácil convertir una residencia que un edificio que era un alojamiento; pero en cada caso, tan pronto como el edificio fue comprado y el título de propiedad transferido, comenzamos el proceso de conversión.

Salmo 19:7 "La Ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo."

Aquí encontramos que la conversión es llevada a cabo cuando nosotros usamos la Palabra de Dios. El nuevo convertido necesita algo más que compañerismo Cristiano. El necesita algo más que reuniones de la clase. ¡El necesita la Palabra de Dios! Tenemos que ser consistentes constantemente; debemos saber que todo lo que Dios ha hecho siempre, El lo hizo a través de Su Palabra. Diez veces en el mero principio del libro de Génesis encontramos las palabras, "Y dijo Dios" seguidas más tarde de las palabras, "y fue así." El sol, la gran lumbrera para señorear en el día, fue puesta en los cielos por la Palabra de Dios. La luna, la lumbrera menor para señorear en la noche, fue puesta por la Palabra de Dios. Las estrellas que brillan como candeleros celestiales para hacer que la noche se vea como una gran catedral, fueron engarzadas en sus lugares por la Palabra de Dios. El árbol de madera roja de California del Norte está ergido como Sansón del bosque a causa de la Palabra de Dios. Dios pintó los desiertos de Arizona por Su Palabra y dejó caer en los lagos de Minnesota como 10,000 lágrimas de la Deidad por la Palabra de Dios. El esculpió los desfiladeros por la Palabra de Dios y erigió las cumbres de las montañas como pirámides egipcias cubiertas con crema por la Palabra de Dios. El puso los abetos erectos y altos como campanario del cielo, alzándose sobre un santuario terrenal por la Palabra de Dios. Los ríos desembocan al mar al mandato de la Palabra de Dios, y el océano recibe las aguas de los lugares más elevados por la Palabra de Dios. El perfume de la gardenia fue esparcido por la Palabra de Dios. Todas las cosas que Dios siempre hizo han sido hechas por su Palabra. Cuando el Señor Jesús fue tentado por Satanás, El resistió por la Palabra de Dios. Si los padres han de convertir a sus niños, si los maestros de la Escuela Dominical han de convertir a los miembros de sus clases, si los pastores han de convertir a sus feligreses, si las iglesias han de hacer nuevos convertidos, ello necesita ser hecho por la Palabra de Dios.

Salmo 51:13 "Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti."

David en su Salmo está arrepintiéndose de su pecado siguiendo la reprimenda que recibió del profeta Natán. David está orando en este Salmo, el cual es llamado Salmo penitencial. Este es un Salmo de arrepentimiento y confesión de pecado y de súplica a Dios para restauración. Uno de los argumentos que él usa al pedir a Dios perdón es que si él es perdonado, él puede ayudar a convertir gente. Hay mucha de la gente de Dios que necesita la ayuda que David necesitaba, su estímulo, su fortaleza y su enseñanza, pero primero David necesita ser convertido. El es salvo pero no convertido. Por algún tiempo ahora él ha sido usado como un instrumento de maldad. Ahora él necesita ser usado como instrumento de justicia. El aboga con Dios para que le perdone para poder ser convertido; para poder ser usado para convertir a otros.

En suma, miremos al orden divino de Dios. Primero, la persona no salva ha de tener los hechos de salvación como se encuentran en la Palabra de Dios. Esta persona necesita la preciosa semilla de la Palabra de Dios.

Salmo 126:5,6 "Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas."

Siguiendo los hechos viene la fe. El hombre no salvo pone su fe en Cristo.

Efesios 2:8,9 "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros; pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

Después viene la redención; el precio del Calvario se hace válido . y nosotros somos redimidos por la preciosa sangre de Jesús. Después viene la regeneración.

Tito 3:5 "...nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de 1a regeneración y por la renovación en e1 Espíritu Santo."

Esto es sinónimo con el nuevo nacimiento.

Juan 3:5,7 "Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que e1 que no naciere de agua y del espíritu, no puede entrar en e1 reino de Dios. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo."

El Padre entonces nos justifica, nos declara justos porque, estamos revestidos de la justicia de Jesucristo.

Romanos 5:1 "Justificados pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo."

Ahora la compra es completa. El pecador se ha convertido en un santo. Su nombre está escrito en el Cielo. Dios entonces da Su Palabra a la iglesia del Nuevo Testamento y dice, "En el poder de Mi Espíritu, por medio del uso de Mi Palabra, conviértelo, para que los labios que fueron usados para maldecirme, sean convertidos para alabarme a mí, para que los ojos que una vez eran usados para lo malo, puedan ser usados ahora para leer la Palabra de Dios, para que los oídos que escuchaban una vez aquello que era malo, puedan escuchar aquello que es correcto y justo, para que el corazón que estuvo una vez lleno con motivos impíos pueda ser lleno de motivos santos, para que la mente que fue una vez usada para malos pensamientos pueda ser usada para pensamientos constructivos y planes en la obra de Dios, para que los pies que eran apresurados en derramar sangre, puedan ahora ser hechos hermosos porque nos transportan a lugares útiles en la voluntad de Dios." Oh, pueblo de Dios, no solamente tenemos nosotros un mensaje que proclamar acerca de nacer de nuevo, sino que hay un trabajo que se ha de llevar a cabo por los que son "nacidos de nuevo" para que ellos puedan ser convertidos tanto como regenerados, redimidos y justificados.

Cuenta la historia acerca de un viejo hombre, que vivía en una choza mal cuidada en un gran pedazo de terreno, en un hermoso vecindario. No estaba sólo su choza mal cuidada y en malas condiciones, sino que el terreno estaba lleno de hierbas, abrojos y escombros. El vivía en suciedad en un vecindario afluyente y rico. Los vecinos venían y le rogaban que limpiara su parcela de terreno y su choza. Todos los esfuerzos fracasaron para convencerlo. El Departamento de Salud le amenazó con desposeerle de su choza mal cuidada y sucia, y el terreno lleno de abrojos y de escombros en una hermosa parte del pueblo.

Un día, uno de los vecinos hizo una campaña para reunir dinero suficiente para que el vecindario comprara dicha propiedad. Una gran cantidad de dinero fue reunida y una comisión fue asignada para ir al viejo hombre y hacerle una oferta increíble por su choza y el terreno. La oferta estaba muy por encima de lo que la propiedad valía en realidad. Para gozo de los vecinos, el hombre aceptó la oferta y se fijó una fecha para cerrar el trato. En la fecha determinada, la comisión vino con el abogado a cerrar el trato. Ellos le mostraron donde debía firmar, pero, antes de firmar levantó sus ojos a los compradores y dijo: "¿Notaron ustedes alguna cosa?"

Ellos dijeron, "No, ¿qué?"

El replicó con desengaño, porque había arreglado la choza. Les dijo que había limpiado y quitado el polvo. Había arreglado los muebles y había hecho algunas reparaciones modestas. El les dijo cuan desengañado estaba que no hubieran visto las mejoras, y que esperaba que ellas les ayudaran a disfrutar más aquella vieja choza, cuando entraran a vivir en ella. Naturalmente, los vecinos, con pena, replicaron que ellos no irían allí a morar, sino más bien cambiarla y transformarla para que estuviera de acuerdo con la belleza del vecindario y su crédito.

Hay muchas personas, miles de ellas, que tratan de mejorar la propiedad de sus vidas antes de la redención. La primera cosa que debe hacerse es recibir a Cristo como Salvador, ser bautizado (no para salvación), después unirse a una iglesia Neo-Testamentaria para que puedan ellos comenzar el proceso de ser convertidos por la iglesia en el poder del Espíritu Santo y con la Palabra de Dios ayudar a los nuevos Cristianos o a los Cristianos caídos a crecer en gracia, para que los miembros puedan ser usados no como instrumentos de injusticia, sino más bien, como instrumentos de justicia para que puedan no tan sólo ser salvos, ¡Sino también ser convertidos! 

 

Imputación A La Salvación

 

Primero vino la luz. Luego el firmamento. Las aguas de arriba fueron dividas de las aguas de abajo. Después Dios iluminó el ejército estelar de la noche--la gran lumbrera para regular el día; la lumbrera menor para regular la noche. Después Dios hizo las estrellas también. Esto fue seguido por los peces del mar al poblar el mundo acuático abajo, y luego siguieron todas las tribus del reino animal, después de lo cual, Dios estuvo preparado para el hombre. El hizo al hombre a Su propia imagen, a la similitud de Dios mismo.

Era maravilloso. Todo árbol que crecía era agradable a los ojos. Los ríos se deslizaban hacia el océano afluyendo mansamente a través de los verdes valles. Cada sonido entretejiese en una hermosa sinfonía y cada escena era algo maravilloso. No había guerra para estremecer el corazón, ni había, tampoco, enfermedad para causar al hombre que temiera a la muerte. La hoja nunca se secaba. El viento nunca rugía. No había escarcha para causar estremecimiento, ni frente humedecida por el sudor, ni palabras profanas que traían una maldición al oído. No había ni calor, ni frío, ni cansancio. No había tempestad que arruinara la flora. El hombre no había aprendido a sollozar y llorar. La rosa no temblaba al frío ni a la helada. El hombre no conocía la culpabilidad, y los coros de aves emplumadas proveían para ellos una maravillosa y melodiosa armonía para su deleite.

¡Sin embargo, algo faltaba! El hombre estaba anhelante, deseoso de un espíritu igual al suyo para compartir con él las bellezas de la bienaventuranza Edénica. No había nadie a quien él pudiera decir: "¿No es hermosa esta rosa?" "¿Puedes notar la fragancia de las gardenias?" "¡Mira que puesta de sol tan maravillosa!" "¿No son las flores hermosas esta mañana?" El estaba hambriento por un espíritu co-igual al suyo, con el cual compartir lo maravilloso del Paraíso.

¡Ahí viene ella, Eva--la satisfacción de Dios para el apetito del hombre, Adán; Dios cumpliendo su deseo, la creación de Dios para su felicidad. ¡Ahí está ella!--vestida con toda la belleza que un ser humano pudiera poseer. Cada gesto estaba lleno de dignidad; la perfección estaba estampada sobre ella. El amor era su fragancia. El Edén fue transformado cuando las estrellas de la mañana cántaron en coro y los hijos de Dios gritaron de gozo.

¡Ahí están, él y ella! El hombre y su ayuda ideal, el hombre y su parte completa. El hombre es ahora uno. Juntos comparten las bellezas del Edén. Miradas de flores cubren el sendero por donde caminan. Los árboles frutales les brindaban sus frutos diariamente. Ellos paseaban a través de jardines que florecían perpetuamente. Ellos no podían definir la tristeza ni el quebranto de corazón, ni el dolor ni la soledad ni la depresión. No vieron un funeral, un hospital, o un accidente. Ellos no conocían la definición de "germen." Nunca vieron una lágrima, ni una frente surcada por las arrugas, ni unos ojos humedecidos, unos hombros encorvados, ni unos manos pálidas, ni una espalda cansada. No conocieron jamás un oído sordo, un ojo ciego, leucemia, cáncer, o un resfriado malo. ¡Todo era sencillamente maravilloso!

Todo este tiempo el Señor Jesús estaba continuamente gozando de comunión con el Padre. De esto habló El en Juan 17:5 "Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo con aquella gloria que tuvo contigo antes que el mundo fuese." Cuatro seres vivientes cantaban sus alabanzas constantemente. El sol obedecía su voz. La luna se postraba a su mandato y las estrellas servían a sus órdenes. El estaba siempre en la presencia del Padre mientras los ángeles le servían, y los planetas en el cielo entonaban sus alabanzas. Multitudes de criaturas celestiales le adoraban. Trompetas sonaban a cada una de sus llegadas, y los sables fulguraban al pasar El por las calles de oro. ¡Que bendición-- Unión perfecta en el Cielo y perfecta unión en este otro cielo llamado Tierra! ¡Después, un día, un gemido fue escuchado! ¡Algo había sucedido en la Tierra! La ruina visitó y empañó al mundo. El hombre había escuchado al maligno y la raza humana había caído. Una maldición ha caído sobre el hombre. El está avergonzado. El estaba avergonzado de su desnudez. La mujer ha de tener sus bebés en tristeza y dolor. Los vientos aullarán, la helada producirá escalofríos, las serpientes silbarán y esparcerán veneno mortal. Las rosas, de repente, tienen espinas, y los animales que antes eran mansos se han vuelto feroces y sanguinarios. El árbol ha aprendido a dejar caer sus hojas. El césped aprendió a morir. La rosa aprendió a helar, y el hombre aprendió a morir; pero, lo peor de todo, ¡El hombre ya no puede tener más comunión con su Creador! La justicia de Dios causa que El rompa su comunión con el hombre. La justicia de Dios dijo: "El alma que pecare, esa morirá," pero la misericordia de Dios dijo: "Desearía que hubiera alguna manera en que yo pudiera tener la comunión con el hombre restaurada." La justicia de Dios dijo, "...la paga del pecado es muerte." Mientras que la misericordia de Dios dijo, Yo le amo tanto y le echo tanto de menos..." La justicia de Dios dice, "...y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. " Pero la misericordia de Dios dijo: "Por que de tal manera amó Dios al mundo..." ¿Cómo puede, pues, su misericordia y su justicia ser reconocidas? De una sola manera, ¡El príncipe de la corona celestial debe venir a la Tierra! El debe vivir una vida perfecta. El ha de cumplir y completar la ley. Luego El tiene que ir a la cruz y cargar con los pecados de toda la humanidad. El sin pecado ha de convertirse en pecado. El justo ha de convertirse en injusto. Dios ha de convertirse en hombre. La perfección debe acarrear las marcas de la imperfección. La fuerza ha de volverse débil. Aquél que era rico ha de volverse pobre. Todo esto El hace y mucho más.

El va a la matriz de una virgen. El nace en un pesebre en Belén. Camina entre los hombres en la tierra por 33 años. No le dieron ninguna bienvenida. La única puerta abierta fue la de un granero. El nació en un estado ajeno. Comió en mesa ajena, durmió en almohada ajena, navegó en bote ajeno y fue enterrado en la tumba de otro hombre.

Fue al Calvario y se hizo pecado. El Rey de reyes no tuvo trono sino una cruz. No tuvo corona sino una hecha de espinas. El no tuvo cetro sino un bastón prestado, y no tuvo túnica real sino un abrigo de soldado. No tuvo subyugados, sino gente que le escarnecieron. Todo esto fue porque El quiso ser capaz de satisfacer la misericordia y justicia del Padre. El gritó, "¡Consumado es!" Después de haberlo pagado todo. Fue enterrado en una tumba por 72 horas y resucitó de los muertos. Ahora El, puede ofrecer salvación al hombre caído. La justicia y la misericordia se besaron la una a la otra en una amante reconciliación. La comunión (no eucaristía) que el hombre gozó con Dios en el huerto del Edén y que Dios gozó con el hombre en el Paraíso puede ser restaurada si el hombre quiere aceptar el plan de Dios.

Sobre la aceptación del Plan de Dios, Dios imputa al hombre la justicia perfecta de Jesucristo, y Dios, quien no puede tener comunión con la injusticia, ve al hombre vestido en la justicia de Su Hijo amado. Romanos 10:1-4, "Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo 1es doy testirnonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; Porque e1 fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree." El hombre no puede hacer méritos para merecer esta justicia, porque ha pecado. La única esperanza que tiene para justicia es que él reciba la justicia de Cristo comprada en la cruz del Calvario, para sí mismo. El hombre tiene su elección propia, confiar su propia justicia y pasar la eternidad en el Infierno, o poner su fe en la justicia de Cristo, la cual en respuesta a su fe le será imputada, y luego pasará la eternidad en el Cielo. Esto es llamado "imputación a la salvación."

Para entenderlo mejor, tome un pedazo de papel y un lápiz. Escriba su nombre en la parte superior del papel, y después escriba debajo de su nombre algunos de sus pecados. Quizás, usted escribirá: mentiras, odio, envidia, malicia, vindicación, venganza o tal vez, algunos de estos pecados que nosotros llamamos "Malos." Ahora, algo hay que hacer con estos pecados, o no hay esperanza.

Supongamos que usted decide cesar inmediatamente de estos pecados. Ahí, esto es maravilloso, pero usted tiene todavía los pecados pasados en el papel. ¿No es así? El volver una nueva hoja no hace nada para expiar por sus pecados. Ellos están aún en el papel; ¿no es cierto?

Supongamos que usted decide no solamente volverse de sus pecados, sino que usted decide, desde ahora, hacer obras de justicia. Haga una lista de algunas de ellas debajo de sus pecados --quizá vestir a los desnudos, comprar zapatos a los descalzos, dar de comer al hambriento, ser amable con todos, amar a sus enemigos, etc. Añada sus obras de justicia a la lista. Ahora mire a la parte superior del papel. ¿Están todavía sus pecados allí? Claro todavía está en deuda. La Bíblia dice: "...la paga del pecado es muerte" y nada ha sido hecho para borrar los pecados. Usted añadió justicia. Usted hasta terminó de añadir pecados, pero, mirándole a la cara, está aún esta lista original de pecados, ¡por la cual hay que hacer expiación!

Vamos a suponer que usted se hace miembro de una iglesia. Escriba debajo de la lista de obras de justicia que usted ha hecho. "membresía en la iglesia," pero, usted notará que sus pecados están aún allí! Usted puede añadir bautismo, puede añadir comunión, puede añadir trabajo de la iglesia, pero la cuenta, está aún sin pagar. Usted aún está en deuda.

"Oh," dice usted, "ya entiendo. Somos salvos por fe." Ahora bien, esto es verdad solamente si el objeto de la fe es el objeto apropiado. Fe en que hay un Dios, fe en la deidad, fe en la humanidad, etc. no limpiará la cuenta.

¿Cómo liquidaremos esa cuenta? Escriba al final de la lista "CALVARIO." Es allí donde Jesús llevó los pecados de usted en su cuerpo y pagó por su pena. Romanos 5:8, "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."

Usted ahora ha confiado en El como Salvador. El, entonces, ha puesto los pecados que están a la cabeza de la lista en su cuenta y El pagó por todos el precio completo. Por TODOS. Por tanto, tache los pecados, ponga una X encima de ellos y la palabra PECADOS. Esto es lo que Jesús hace cuando usted confía en El. Desde entonces, ya no hay más pecados en su registro. Ahora es usted declarado justo; no por lo que usted hizo o ha hecho, sino por lo que El hizo. Romanos 5:19, "Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos." Inmediatamente al aceptar usted a Cristo y al poner su fe y confianza en la obra que El completó en el Calvario, Dios le declara a usted justificado; es decir Dios declara que usted es tan justo como Cristo, porque Cristo se hizo tan injusto como usted. Romanos 3:24, "Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús."

La fe suya le permitió a usted recibir, y usted recibió porque creyó. La fe de usted removió la piedra para que Dios pudiera darle todo el "paquete" con todo lo que hay en él.

Ya que la justicia de Cristo le haya sido imputada a usted, es decir aplicada a usted, soluciona o toma cuidado del pasado. Su justicia le ha sido imputada a usted y usted está vestido en Su justicia solamente, pero, ¿Qué hay acerca del futuro? ¿No habrá más pecados? ¿Qué sucederá con ellos? Romanos 4:8 "Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado."

A una persona que está en Cristo, revestida en Su justicia, Dios no le imputará pecado.

Satanás, el acusador, puede venir a Dios y decirlo: "Dios ¿Has visto el pecado que Hyles cometió?" Dios dice: "Si, lo he visto." Satanás dice: "Entonces impútaselo." Dios dice: "¡No voy a imputárselo!" Satanás dice "¿Por qué?" Dios dice: "Esto ya fue imputado. Ha sido puesto en el registro de Mi Hijo, y yo no imputaré pecado a éstos que están en Cristo."

En resumen, veamos el orden: 1) Pecado. 2) Pecado registrado. 3) Jesús se hizo pecador 4) Jesús pagó por el pecado 5) El hombre cree que es verdad. 6) El hombre recibe a Cristo y su paga por el pecado. 7) El calvario es hecho válido. 8) Los pecados del hombre son cubiertos. 9) El hombre es justificado a los ojos de Dios 10) Dios no le imputará pecado.

La gran cuestión es la cuestión de pecado. Algo debe ser hecho con los pecados del hombre, antes que la comunión o compañerismo con Dios pueda ser establecido. La única manera de resolver la cuestión de pecado es resolver la cuestión del Hijo de Dios. Cuando uno recibe al Hijo, el Hijo recibe su pecado y el pecador recibe justicia de Dios, y está ante Dios, y para siempre, justo, porque está revestido en la justicia de Jesucristo, que ha sido imputada al hombre en respuesta a su fe y su respuesta, positiva o negativa, de recibir a Jesús. FIN


 

Iglesia Bautista La Plata

Brian R. George, Pastor Bautista

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Last revised: May 30, 2001.