"...Voy a presentar a un médico y un naturalista en la difícil situación de saber si el médico supera al naturalista o éste último al primero.
      Como médico no ha tomado la profesión como un oficio, sino como un apostolado.
      Como naturalista ha estudiado la fauna y la flora de regiones lejanas del país, con la pasión de un enamorado de las bellezas y armonías de la madre naturaleza. Ha conversado más con las plantas y los animales -que sólo un puede comprender-, que con los hombres, que tienen el arte de mentir.
      Si le ha preocupado el prójimo enfermo y civilizado, más le ha conmovido el ser primitivo y abandonado.
      El gesto más admirable de su vida fué dejar el ejercicio de su profesión en una orbe poderosa y rica para luchar en un medio inhóspito y desierto. Hay renuncias heróicas y memorables, como ésta de abdicar de la comodidad, de la quietud y del éxito fácil, para sustituirlo por la lucha ardua, el sufrimiento compartido, la esperanza renovada, la gloria íntima y silenciosa. Es el caso de este hombre.
      Siempre he elogiado al médico rural, el de hace medio siglo, perdido en las llanuras o en las montañas, sin los recursos técnicos actuales, sin los medios de comunicación presente, sin un amparo oficial bien organizado...
      ...Deseo recordar que más allá del médico rural, ya muribundo, existen dos tipos excepcionales: el médico del desierto y el médico de la selva.
      Ejemplo del primer caso es el Doctor Schweitzer, en el Africa Meridinal Francesa, dedicado a curar a los negros. Ejemplo del segundo caso es el Doctor Maradona, dedicado a curar a los indios.
      Los dos se alejaron del hombre "civilizado" para acercarse al hombre "primitivo", enfermo sufriente y olvidado. Los dos comprendieron y sintieron la soledad y el dolor del prójimo, sin ninguna culpa y sin ningún consuelo.
      Hay, sin embargo, una diferencia: el primero fué conocido universalmente y se le otorgó con justicia el Premio Novel. El segundo es un desconocido universal, y sólo es recordado en las aldeas humildes que tanto amó, curó y salvó..."
       
    Dr. OSVALDO LOUDET(20 de agosto de 1976)
     
     
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