Los aspectos citables de 1934. son la reaparición, en el sonoro, del director José A. Ferreyra con dos títulos ("Calles de Buenos Aires" y "Mañana es domingo") y el enorme éxito de, "Riachuelo", la tercera producción de Sono, con la que todo el interior argentino empezó a disputarse la presencia fílmica de Sandrini y a la que los productores locales utilizaron como tarjeta de presentación en el exterior.
Riachuelo (y dos o tres nuevas producciones de Sono). llevaba en sus baúles Angel Luis Mentasti cuando viajó a España en 1935 para vender los productos imaginados y concretados por su padre. Ídolos. de la radio" (Eduardo Morera, 1935) mostró al país el misterio cotidiano del interior de una "broadcasting" fue la obra inicial del nuevo sello Río de la Plata, comandado por Francisco Canaro que también el primer film argentino estrenado en el cine Monumental, que no tardaría en ser denominado la "Catedral del cine argentino", cuando todos disputaban su noche de estreno allí.
En "Calles de Buenos Aires" Mario Soffici había ayudado a Ferreyra en el rodaje de algunas escenas y en "Mañana es domingo" había hecho su aparición en el sonoro el rostro insuperado de José Gola, un galán que mantuvo una apostura y sobriedad que no tenían otros de entonces y que puso en evidencia su capacidad para adecuarse al nuevo medio de expresión, que exigía del actor gesto, mirada y ademán que no traicionaran la naturalidad exigida por el gigantismo de la pantalla.