En forma paulatina no faltaron persecuciones ideológicas. Se confeccionaron listas negras y se determinaron exilios, voluntarios u obligados.
Testimonia Domingo Di Núbila: "Libertad Lamarque y Francisco Petrone fueron las primeras "... víctimas importantes de la persecución a los artistas antiperonistas..." En un lapso breve hubo un verdadero éxodo: Luis Saslavsky, Carlos Hugo Christensen, Tulio Demicheli, Ulyses Petit de Murat, Alberto de Zavalía, Alejandro Verbitzky, Orestes Caviglia, Niní Marshall, Delia Garcés, Susana Freyre, Arturo García Buhr, María Rosa Gallo , Camilo Da Passano, Juana Sujo, Pedro López Lagar, Santiago Arrieta, Aída Olivier. . . Otras figuras, como Hugo Fregonese, Tilda Thamar, Susana Canales, Fernando Lamas o Carlos Thomvson. ante el desmoralizado ambiente, decidieron continuar sus carreras en el exterior y unos terceros, Paulina Singerman, Luisa Vehil, Miguel Faust Rocha, Nini Gambier o Irma Córdoba, vieron interrumpidas sutilmente sus carreras cinematográficas...
Luego del golpe de estado de setiembre de 1955 regresarían la mayoría mientras inversamente otros rostros (Fanny Navarro, Malisa; Zini, Eduardo Cuitiño, Pedro Maratea, Pierina Dealessi, Mario Danesi, Perla Mux) emprendían el duro camino del olvido o la desocupación. En suma, también el cine reflejó un país permanentemente desgarrado en dos, en "el exilio político y el exilio cultural, fuera y dentro", según Beatriz Guido.