Instituto de Psicología Jurídica Colegio de Abogados Rosario
Autoridades
Presidente: Dr. Gerardo Salvador Salemi Zacheri.
Secretaria: Dra. Silvia Guadagnoli
Reuniones:
Eventos:
1 - Textos de lectura trabajados: INTRODUCCION A LA COGNICION
HUMANA PARA OPERADORES EN CIENCIAS SOCIALES
Material básico de lectura: Se trabajó en:
INTRODUCCION A LA COGNICION HUMANA PARA OPERADORES EN CIENCIAS
SOCIALES. El material básico fue preparado por Gerardo Salemi
Zacherl. Se trata de borradores básicos de trabajo usados en el
Instituto para abordar las problemáticas a saber:
Planteo de las problemáticas:
1. Cada objeto tiene muchos aspectos. El conocimiento es una
tarea infinita de descubrimientos que se lleva a cabo por medio
del acercamiento del investigador al objeto desde los más
diversos puntos de vista, hallando así desde las diferentes
perspectivas sus escorzos. Un mismo objeto, puede investigarse
por diferentes métodos. Para el idealismo el acto cognitivo crea
lo que era el objeto. Cambiar de método equivale a pasar de un
objeto a otro. Goldschmidt Introducción Filosófica al Derecho,
pág. 2, pto 2.
2. El hombre contempla su mundo a través de las configuraciones
que él crea y después intenta ajustar a las realidades que
componen este mundo..Llamamos constructos a estas configuraciones
o pautas, las cuales son probadas tentativamente para ver si se
amoldan a la realidad. Ellas son maneras de construir el mundo.
Kelly, 1955, p.89. Ello impacta en lo jurídico. Así, por
ejemplo, En Roma no existía propiedad horizontal (aunque el tema
se discute). Ello, pues se estimaba que el dominio se extendía
hasta los astros y el infierno. Si, en cambio, aparecieron
sistemas de copropiedad indivisa y medianería. En la Edad Media,
surge claramente el sistema de propiedad horizontal, pues las
murallas, el mar, los valles infranqueables y las montañas
exigían el crecimiento horizontal de las ciudades.
3. Todo ello no lleva a esta pregunta epistemológica y
psicológica: ¿cómo conocemos y cómo llegamos a conocer?.
Nuestro conocimiento es una construcción de la realidad. La
cuestión criteriológica se desplaza del ser al conocer y de la
verdad a la verosimilitud.
PARA EL TRABAJO SE TOMO EN CUENTA EL SIGUIENTE TEXTO INEDITO:
INTRODUCCION A LA COGNICION HUMANA PARA OPERADORES EN CIENCIAS SOCIALES
PARTE I
EL CAMINANTE CALZADO:
A quien va calzado le parece que toda la superficie de la
tierra está cubierta de cuero "proverbio hindú".
El camino que he seguido, lo he seguido sin saber nada.
Sófocles.
Mi mundo es mi representación. Shopenhauer; El mundo como
voluntad y representación, Obras Completas, ed. El Ateneo,
Buenos Aires, 1950, cap. I, p.7).
Desde su gestación, el ser humano encuentra el desafío de tener
que recorrer en pocos años el trayecto que la vida efectuó en
esta tierra, a partir de sus formas biológicas más elementales,
hasta lo que consideramos las mas elevadas manifestaciones
humanas. Esto es verificable en todos los niveles; incluidas la
percepción y conciencia de valores constitutivos de la moral y
el derecho.
Si bien no nos resulta posible representarnos con precisión
adecuada el mundo de un ser humano neonato o de corta edad, se
deduce de la antropología y de la psicología que una de las
tareas fundamentales de la inteligencia en esa etapa y en las
subsiguientes, será la de discriminar y ordenar.
Ante el niño, los objetos no son entidades separadas que se
destacan sobre un fondo, sino que todo aparece confuso. existe un
estado de adualismo (indistinción) de yo y mundo circundante, de
yo y tú. El lactante no sabe si la mano que aparece en su campo
visual le pertenece a él o a su entorno., Tampoco tienen
conocimiento respecto del mundo circundante, pues lo percibe de
un modo impreciso (aún al rostro materno). Su universo es
adual., conjugado en una imagen radicalmente egocéntrica
(centrada en un yo, que todavía no se conoce y que se confunde
con lo circundante, constituyendo un centro
autoomnireferenciante. Carece de medios para interpretar la
información que recibe. Puede percibir a su madre, pero no sólo
no sabe que es su madre, sino que tampoco puede categorizarla
como ser humano, pues no dispone de dicha categoría. En su
desarrollo cognitivo tendrá que conseguir que el mundo físico y
social, en tanto percibido como sucesión de estímulos, tenga
organización y constancia. Es más, la tarea principal que el
niño deberá realizar en su desarrollo intelectual es organizar
una estructura sensoperceptiva que presentifique grados de
constancia y organización posibilitantes de configurar la propia
identidad en relación al mundo, pero con la apertura y
flexibilidad necesarias para poder operar creativamente. Para el
niño del período sensomotor, los objetos aparecen y
desaparecen; todavía no existen configurados bajo la
consistencia coligante de lo permanente. El mundo está en
perpetuo cambio, pero dentro de ese devenir, hay permanencias que
descubrir. Un automóvil se mueve, pero continúa siendo el mismo
pese a cambiar de posición: Como precedentemente se dijo, el
mundo es percibido como una sucesión de estímulos y la labor de
la inteligencia busca construir procedimientos para organizar ese
mundo (así cuando nos llega un ruido, tenemos que aprender a
interpretar a qué pertenece).
Chomsky utilizando palabras de Schegel decía que los animales y
los niños viven en un mundo de "estados" (Zustände) y
no un mundo de objetos (Gegenstände), es decir, en un mundo sin
orden ni coherencia.
Configuramos ordenes y dado que todo está en movimiento, los
ordenes o las reorganizaciones que imponemos, son de alguna
manera una forma de establecer, de imponer estabilidades
sustitutas. En tal sentido, el niño tiene necesidad de orden, y
reafirmación: el mundo no debe alejarse demasiado bruscamente de
sus pautas. Por ello, los pequeños quieren escuchar repetir las
historias incluso con las mismas palabras; por el placer de
reconocerlas, de aprenderlas del principio hasta el final con el
mismo orden, de reencontrar las emociones (esto, hacer
aconsejable, cuando se cansan de escucharlas y a fin de
liberarlos de fijaciones y fomentar su creatividad, recurrir a
técnicas de implican cambiar elementos del cuento;
desdramatización del lobo, ennoblecimiento del ogro, etc).
Por otra parte, el sujeto necesita anclajes en la realidad, es
decir, puntos de referencias fundamentales y fundantes, externos
o internos, que contribuyan a constituir un producto
psicológico.
Lo expuesto explica que el sujeto tienda a presentar resistencia
a todo aquello que pueda implicar un cambio de esquemas
cognitivos. Ello se complejiza dada la interrelación que se da
entre todos los esquemas: Las consecuencias de esta actitud son
importantes, tanto en lo individual como en lo social. Alfonsina
Storni, refería a "La pretensión del hombre frente a lo
desconocido...esa terquedad...que con heroísmo realmente
grotesco, cree regir la vida manteniendo la letra de una ley, que
los hechos están haciendo saltar ade su centro a cada rato; y
teme echarse el mundo a sus espaldas, abriendo legalmente una
nueva válvula a las expansiones humanas. Y es que la mayoría de
los seres viven de prestado; y es que difícilmente se ponen con
la conciencia y el cerebro desnudos frente a los hechos, a
dejarse impresionar por ellos. Reciben a los hechos con el mundo
que les han fabricado las cosas prestadas y casi nunca entienden.
Solo así puede explicarse que haya leyes que afecten minucias de
la vida diaria y que permanezcan inmutables medio siglo".
Pero ese clausurarse en una respuesta estereotipada implica
contrariar una enseñanza que nos brinda la naturaleza. Es decir,
que puede haber soluciones muy diferentes a los mismos problemas
de la vida. Compárense nuestros ojos con los de las abejas, las
alas de la libélula con las de la mariposa.... Hay, pues,
posibilidad de diferentes construcciones para obtener soluciones
a los mismos problemas.
Por ello, debe tenerse en consideración la advertencia que
formula Erik Erikson respecto de la tendencia inconsciente
subyacente a los pensamientos sociales, científicos y
políticos: de hacer que los hechos se avengan a las ideas y las
ideas a los hechos con el propósito de crear una imagen del
mundo apta para apoyar el sentido de identidad colectivo e
individual. Esto es importante, puesto que esta problemática se
adentra en el campo de los procesos cognitivos no conscientes,
pero el sujeto puede objetivar reflexionando sobre ellos (aún
cuando se efectúen como parte de sus actividades habituales, no
discriminadas conscientemente). Ello los diferencia de los
procesos cognitivos no conscientes ni objetivables para el agente
(como las primeras fases de los procesos visuales en que el
sistema nervioso transforma los datos de la realidad percibida en
representaciones mentales).
PARTE II:
El calzado del caminante: "
La visión no estriba tanto en lo que percibe el ojo como en lo que el cerebro hace con la información recibida del ojo" (A.Smith, La mente, ed. Salvat, Barcelona, 1986, T.I, p.IX).
"Un mundo de objetos enteramente desprovisto de lo subjetivo precisamente por eso, ya no sería observable" (Schrödinger, cit. por Paúl Watzlawick en "La Imperfección imperfecta": La realidad inventada, Paúl Watzlawick y otros, ed. Gedisa, Barcelona, 1989, p.140).
"Si miras una cosa 999 veces estás perfectamente a salvo, si la miras por milésima vez corres el riesgo espantoso de verla pro vez primera" (Chesterton, cit. por Bernardo Horstein, Teoría de las Ideologías y Psicoanálisis, ed. Kargiemann, Buenos Aires, 1973, p.91).
"Nunca cesaremos de buscar y, sin embargo, la meta de todas nuestras búsquedas será retornar al punto de partida y conocer ese lugar por primera vez"(T.S. Elliot, "Little Gidding").
No vivimos en un mundo de sonidos o colores. Allí afuera no
hay luz ni color, sólo existen ondas electromagnéticas; tampoco
hay sonido ni música, sólo existen fluctuaciones periódicas de
la presión del aire; no hay calor ni frío, sólo existen
moléculas que se mueven con mayor o menor energía cinética
media, y demás. Finalmente, allí afuera no hay con toda
seguridad, dolor. Sin embargo, Teresa de Calcuta sostiene que si
hay algo repartido por todo el mundo, es el dolor. Por una
parte,. el tiempo se nos manifiesta como un fluir, pero quedamos
perplejos si tenemos que decir dónde comienza y finaliza; y más
aún, si se nos dice que transcurre necesariamente desde el
pasado para sucederse por el presente y dar en el futuro.
Experimentamos el espacio tridimensionalmente de manera parecida
a una caja o habitación, pero quedamos perplejos si se piensa en
sus posibles fronteras o si se afirma que no es infinito sino que
está replegado en sí. Sólo podemos pensar en espacio metido de
nuevo en otro espacio de esa índole. Pero más aumenta nuestra
perplejidad cuando se sostiene que no hay relación segura entre
causa y efecto, sino grados de probabilidad.
Pero todas estas referencias a perplejidades y desconciertos se
hacen a través de la simbolización del lenguaje. El lenguaje
es, probablemente, el producto más importante y desconcertante
de la mente humana, pero estamos demasiado habituados a
utilizarlo para advertir sus implicancias. Así, señalan Astrid
Gómez y Olga María Bruera, la perplejidad y el asombro que
experimentaron cuando finalizados sus estudios de la carrera de
abogacía asistieron a seminarios de Filosofía del Derecho donde
descubrieron la relevancia de los problemas lingüísticos y su
incidencia en los distintos ámbitos en que se articula la
experiencia jurídica. Y ello, pese a que habían cursado una
carrera en la cual el uso y análisis de l palabra tiene un lugar
privilegiado.
Más como si las anteriores perplejidades fueran pocas, aún nos
falta referir a la cuestión de que nuestro mundo percibido en
cuanto tal, tiene naturaleza constructiva. Para asumir dicha
problemática debemos superar uno de los más severos obstáculos
epistemológicos: La angustia existencial que producen realidades
que se nos aparecen como indudablemente sólidas, pero que
parecen evanescerse como la solidez de la materia conforme la
física contemporánea nos adentra en su estructura
Creemos una y otra vez que seguimos la realidad y lo que seguimos
es sólo la forma a través de la cual contemplamos. La ccia de
que el mundo exterior es captado fielmente por sus sentidos
recibe el nombre de realismo ingenuo. pero los sentidos nos dan
una determinada visión de la realidad que Kant comparaba con la
nieve que toma la forma de la mano que la oprime. Así, el
conocimiento recibe el sello de nuestra sustancia y subjetividad.
El hecho de que un conjunto de elementos físicos la ciencia
puede llamarlos átomos o campos magnéticos sea percibido como
una ventana, es el resultado de una construcción en la que la
actividad del sujeto desempeña una función por lo menos tan
importante como el dato físico. Nuestros encuentros con el mundo
no son directos sino mediatizados. Para poder procesar la
información que recibimos en los sucesivos encuentros
necesitamos el sustento de estructuras e informaciones previas
(operantes en la activaciónconformación de tales estructuras).
Por ello, es que los ciegos congénitos que adquieren el sentido
de la vista tardan en construir los respectivos esquemas
perceptivos visuales (ello al punto que les cuesta distinguir
determinados objetos). Uno de los textos más antiguos que
ilustraban este mecanismo, es el Evangelio de San Mateo, donde se
expresa que un ciego milagrosa e instantáneamente curado por
Jesucristo, al preguntársele que veía, expresó: veo a los
hombres como árboles que caminan (Mc. 8,24).
Todo esto hace que el radiólogo se diferencie del ser humano
común que carece de dicha especialización, por haber visto
muchas radiografías, estructurando su cognición en relación a
ellas y a esquemas teóricos. Por eso, puede sostenerse que el
destino de una cultura y de cada ciencia se juegan en la
enseñanza y aprendizaje de la percepción. Algo tan evidente
como un nicho de duodeno o un promielocito, empieza por no verse.
La ceguera teórica impedía a millares de radiólogos ver un
nicho duodenal y a los clínicos, efectuar un mielograma. Hay
cosas evidentes que durante años no se han sabido ver. Así, en
el mundo jurídico, cuestiones que hoy advertimos como evidentes
en relación a categorías constitucionales y axiológicas, como
exceso ritual manifiesto o razonabilidad, tardaron generaciones
en ser adecuadamente advertidas (aún hoy, se las inadvierte con
más frecuencia de lo que cabría esperar, dado el desarrollo que
tales categorías han alcanzado en el campo jurídico).
Una constante del pensamiento humano es su búsqueda de
generalizaciones lo más simples posibles para poder expresar y
operar en un universo ilimitado mediante elementos disponibles
limitados. Esta es una empresa que debe abordar todo cerebro.
Cuando un mamífero percibe un árbol, su retina es impresa con
millares de detalles visuales y su oído percibe una combinatoria
de sonidos en los que distingue por ejemplo un murmullo de brisa
entre las hojas, etc. Ningún cerebro (incluido el humano) puede
acomodarse a tal cantidad de información. Los cerebros poseen
células nerviosas (neuronas) conectadas entre sí, formando
circuitos que comprueban las señales perceptivas en busca de
esquemas que tengan algún significado, y emparejan estos
esquemas con otros más antiguos almacenados en la memoria. Como
en cierto sentido el cerebro del mamífero ha extraído la
esencia del árbol de esa masa de detalles y la ha almacenado en
su memoria, si los esquemas coinciden se genera una señal de
reconocimiento. El objeto parece diferente desde cada ángulo,
tiene que ser diferente. El cerebro debe ser capaz de reconocer
que todo ello pertenece al mismo objeto; una cosa con forma y
sustancia independiente de los sentidos del observador. Debe
aprender que las experiencias de los objetos cambien con el
ángulo, la luz o la distancia. El cerebro emite señales
tranquilizadoras si todo coincide con los esquemas previos. De lo
contrario, emite una señal de alarma (lo desconocido puede
constituir una amenaza). La computación de datos es un problema
difícil y complejo para el cerebro. Sus decisiones no pueden ser
precisas. Requiere sentido común, criterio, juiciosa tolerancia
al error. Si el cerebro insiste en una precisa concordancia
momento a momento entre sus cálculos y la cambiante apariencia
del escenario; cada soplo de brisa que agite las ramas puede
crear falsas alarmas. Un cerebro que grite ¡lobo! a cada momento
es más una carga que una ayuda; el poseedor de un cerebro así,
se consumirá fácilmente. pero si por otra parte la tolerancia
al error es demasiado amplia, nunca detectará los peligros y su
poseedor también estará condenado.
En cierta forma, la realidad es un continuo interminable en el
que establecemos divisiones y fronteras. mediante nuestro
lenguaje dividimos, agrupamos y clasificamos. En esta perspectiva
resulta fundamental la discriminación. Así, un animal, percibe
un cuadrado cuando puede dar una respuesta discriminativa
respecto del mismo. En el ser humano, la respuesta discriminativa
agrega la nominación y la necesidad de dividir para manejar los
objetos y compromete al mundo axiológico.
La información queda así caracterizada como una diferencia que
hace una diferencia. Un órgano sensorial compara, es un
dispositivo que responde a la diferencia (eso nos permite
distinguir su funcionamiento como mental). Una piedra ni responde
a la información ni la emplea. Por eso, en la medida en que los
sistemas sociales no responden a las diferencias se comportan
como algo vivomuerto, lo cual es siniestro. Operan como ciegos
mecanismos inequitativos.
En esta perspectiva resulta fundamental la interrelación que se
establezca entre información integrante del sistema e
información nueva. La relación entre la información previa y
la nueva se establece mentalmente por medio de estructuraciones
que se denominan esquemas, patterns, modelos cerebrales,
suposiciones, hipótesis, categorías o sistemas de código. Con
tales términos o con otros equivalentes se procura dar cuenta de
una organización activa de maneras de percibir, sentir, pensar y
conducirse, que se estructura desde experiencias pasadas y que
predispone a dar en determinado tipo de respuesta cognitiva
(ideativa, conductal, afectiva, perceptiva o sensitiva) a una
situación dada. Es un marco de referencia o diseño mental del
tipo de una disposición o actitud, pero menos definido y que
funciona como un tipo de modelo derivado de información
incorporadaestructurada en base a la experiencia pasada, por el
cual se propende a ubicar cualquier nueva experiencia en su
contexto y relaciones. El esquema motiva una actitud o
predisposición que a veces juega como Aufgabe (tendencia
determinante). En todos los idiomas abundan términos para
designar dicho referente: expectancy, determining, tendancy, set,
Eenstekking, Aufgabe, predisposition, attitude, etc.
En la referencia a esquemas cognitivos debemos tomar en cuenta
que la cognición no es una forma de conocimiento puro al que se
agrega la emoción (sea para perturbarla o favorecerla). Por otra
parte, la acción es un sendero común final que se basa en lo
que se sabe y se siente. nuestras acciones con frecuencia están
destinadas a impedir que se perturbe un estado de conocimiento,
evitando así situaciones sustituidoras de emoción.
Cogniciónsentimiento (afecto)acción, son abstracciones que
tienen un costo teórico elevado: perder de vista su
interdependencia estructural. Son funciones que abstraemos de un
todo unificado. Aislarlas es como estudiar los planos
individuales de un cristal perdiendo de vista el cristal que les
da su ser de tal manera inadvertimos la estructura íntima,
invisible del cristal, que lamentablemente como señala Erik
Erikson citando a Freud, se nos hará manifiesta cuando el mismo
se rompa. Una distinción demasiado estricta entre esas facetas,
empobrece el análisis que pueda hacerse del extraordinariamente
rico y complejo universo humano. D.Rech instaba a la gente para
que "persiense": perciba, sienta y piense. Ocurre, que
con frecuencia, empleamos mecanismos disociativos, que empobrecen
y traban la riqueza de nuestro mundo interior, afectando nuestra
influencia sobre el exterior.
La unión inmediata de valoraciones, percepciones y recuerdos
(tanto de la realidad como de valoraciones pasadas) domina las
fases más tempranas del desarrollo individual y parece seguir
existiendo como tendencia, siempre que la situación o las
influencias no obedezcan a una diferenciación (lo cual depende
grandemente de las particularidades de la cultura y subcultura,
así como del grado de endoculturación). De ello dependerá,
entonces, para qué objetos y en que medida se resuelve esa
unión. El pensamiento no es un factum independiente, apoyado en
sí mismo, aprehensible en abstracto. Forma y contenido del mismo
se transforman con la situación y en función de qué y para
qué se piensa.
Ahora bien, retomando la consideración de los esquemas
cognitivos, cabe señalar que todas las aproximaciones a la
realidad son esquemáticas. Toda percepción es selectiva, desde
cierto esquema. Ello no implica un déficit, sino que responde a
una finalidad operativa. Como señalaba Ortega y Gasset, si
queremos tener presentes todas las cosas que hay entre nosotros,
no lograríamos percibir ninguna. Percibir es fijar un
objeto...despercibiendo a los demás. Si queremos tener presentes
todas las cosas visibles que hay ante nosotros en la habitación
donde estamos, no lograríamos percibir ninguna. No podemos ver
sin mirar y mirar es fijar un objeto ..desviendo a los demás.
Como un inmenso panorama se halla el universo todo, ...la
atención peregrina como el reflector de un navío sobre el área
inmensa de lo real, en una peregrinación que constituye la
historia humana.
Cuando todo es primer plano, cuando la atención se fija solo en
lo secundario, cuando con laudables pretextos de cordura se
renuncia a descubrir las cosas fundamentales, últimas,...se
falta a la ley fundamental de la perspectiva".
La realidad cósmica es tal que sólo puede ser vista bajo una
determinada perspectiva. La perspectiva es uno de los componentes
de la realidad. la realidad tiene o presentifica infinitas
perspectivas, y cada vida constituye un punto de vista respecto
del universo. Con eso no se le resta en lo más mínimo su
realidad en sí al mundo; simplemente se lo refiere a un sujeto
vivientecognoscente. La realidad tiene una organización diversa
susceptible de ser vista desde uno u otro lugar. La perspectiva
es el orden y forma que la realidad toma para el que la
contempla. Por eso, las cosas aparecen "ante un
sujeto".
Los esquemas para cumplir su finalidad deben ayudarnos a no
percibir ciertas cosas. La mayoría de los periódicos presentan
errores de imprenta que el lector común no advierte, lo cual
constituye una ventaja para no desviar la atención. La
problemática se presenta cuando el esquema en el que un
observador hace concordar su nueva experiencia, resulta
inadecuado. También se debe a los esquemas que conforman la
aptitud para leer un idioma, que al leer no veamos en el papel
otra cosa que negros filamentos sin sentido, o que podamos ser
excitados al patriotismo por ciertos himnos, o que sintamos
reverencia ante los símbolos religiosos, o que escuchemos más
atentamente el consejo de salud de quien agrega la palabra
"Doctor" a su nombre. Al respecto señala ironizando J.
Paillard, que "estamos siempre y continuamente sumergidos en
un universo de estimulaciones, y sin embargo, en un instante dado
sólo percibimos una ínfima parte. Esta selección es a tal
punto constante y hasta natural, pues no es posible percibir dos
cosas a la vez con la misma precisión, que no nos damos cuenta
de su existencia. Los cazadores y pescadores tienen ojos u oídos
únicamente para su presa. En una calle de nuestras ciudades,
nuestras mujeres descubren las tiendas de novedades, los niños
las de juguetes, ¿y nosotros?.
Me abstengo de hacer confidencias". El esquema conforma
cierta manera de abordar la estimulación que se recibe de una
realidad anterior y exterior al sujeto. Es una posibilidad de
interpretación. Produce una "fractional anticipatory goal
response". Es decir, una respuesta parcial que anticipa un
cierto resultado (mental set).
Las ciencias utilizan paradigmas, que son una manera de ver la
realidad, implicada y explicitada en esquemas que se configuran a
través de una elaboración sistemática de intuiciones,
emociones, actitudes, estilos, experiencias, valores y creencias
que han ido surgiendo a lo largo de un período histórico con
respecto a un determinado plano de la actividad humana. Ante una
piedra sujeta por un hilo, Aristóteles hubiera dicho: "un
objeto que puede moverse libremente", mientras que Galileo
la hubiese caracterizado como un péndulo. A su vez, debe
considerarse que las ciencias se producen dentro de marcos y
representaciones sociales, que implican esquemas que deben
tenerse en cuenta al momento de analizarlas. Por otra parte, los
paradigmas no excluyen lo metafórico. Así, "para un hombre
común, una nube es muy impredecible. Frente a ello, un reloj,
paradigma del sistema material, mecánico, determinista, es muy
predecible. Un determinista diría: Todos los sistemas físicos
son relojes. Un indeterminista dice: todos los sistemas físicos,
incluyendo los relojes, son nubes"(Popper). Ya Bachelard, en
"La Formación del Espíritu Científico" analizó
muchos de los paradigmas que imperaron en otros tiempos. En su
capítulo IV refiere como ejemplo de obstáculo epistemológico
la imagen de la esponja con la cual pretendió explicar el aire
(Reáunmur), la materia (Franklin), la materia vitrificable
(Béraut), el hielo (abate de Mangin), la sangre (un partero
llamado David)...Tiene razón en cuanto a que el obstáculo
epistemológico se configura cuando tales metáforas seducen la
razón al ser imágenes ingenuas que insensiblemente se
convierten en esquemas generales (cap. IV, parte III). Pero la
que Bachelard llama "pobre esponja", en la ciencia
contemporánea se utiliza para dar cuenta de la estructura del
universo, dando lugar a teorías de altísima abstracción. y a
complejos experimentos. En la astrofísica llegamos a encontrar
teorías como la de la tortilla del soviético Zekdovich (por
otra parte, en psicología Lacan utilizaba el omelette para dar
cuenta de la estructuración del sujeto) y la de las burbujas
(según la cual, al igual que el agua y el jabón se encuentran
únicamente en la delgada superficie de la burbuja, las
estrellas, y galaxias estarían dispuestas en la membrana de
colosales burbujas cósmicas) formando racimos con estructuras
muy semejantes a las células del cuerpo).
TEXTOS DE LECTURA SUGERIDOS PARA ABORDAR LA TEMATICA DEL AÑO ENTRANTE 1999: EL STRESS EN LOS OPERADORES DEL MUNDO JURIDICO.
Abogados. John Sagal.
Se especializa en las calamidades de los abogados más
cotizados de los grandes bufetes de Nueva York.
Llegan tambaleándose al sofá del sicólogo, con depresión
severa, ansiedad, insomnio y otros males comunes que afectan a
los profesionales urbanos. Pero la doctora Cami ve problemas más
allá de las largas horas de trabajo y la presión del cobro de
los honorarios: en los pilares fundamentales de la práctica de
la abogacía en los años 90.
Otros terapeutas sostienen que cada vez hay más indicios de que
los abogados sufren más que otros profesionales. Por ejemplo, en
1990 un estudio de la Johns Hopkins University mostró que es
más posible que los abogados sufrían de depresión severa que
los miembros de otras 103 profesiones. Asimismo, los
investigadores de Campbell University de Carolina del Norte
descubrieron que el 11 % de los abogados de ese estado
consideraban el suicidio al menos una vez al mes.
Aunque es difícil hacer generalizaciones sobre la profesión,
los terapeutas que atienden a estos profesionales han
identificado temas recurrentes:
1. En el fondo no es abogado "Muchos abogados llegan a la
profesión por idealismo y luego descubren que tienen que cambiar
su propia persona d", sostiene el psicoanalista Micháel
Eigenj de Nueva York. "Tienen que transformarse, cambiar su
forma de ser, ser más desagradable y agresivos de lo que serían
normalmente. Y si son sensibles deben ocultarlo; y no pueden
soportar eso". Los abogados no son los únicos profesionales
deben abstraerse de sí mismos para trabajar en forma eficiente,
dice el especialista, pero otros factores exacerban la rabia de
los abogados.
"A diferencia de los médicos, el abogado sensible que
quiere ayudar a alguien á menudo debe herir a otra
persona", dice Eige .."Esto puede tener un efecto
corrosivo en el espíritu. En cambio, con los médicos el
sentimiento ayudar a la gente no pasa por herir a otra persona y
esto ayuda a compensar cierta alienación del 'yo"'.
Murray Stein, analista de Illinois, y seguidor de las idea de
Jung, de que ocho de los últimos lo abogados que ha atendido
estaban descontentos con su trabajo, presentaban una
incongruencia entre su personalidad y el trabajo.
(Las teorías de Jung usan el sistema de "tipologías"
para calificar a las personas "El problema sale a relucir
cuando los bufetes usan a personas de "tipo introvertido,
reflexivo que recibieron buenas calificaciones en la facultad de
Derecho, con el único fin de que de se fomenten negocios y hagan
cosas propia , de un "tipo extravertido", dice el
doctor Stein.
2. La sensación de vacío.
Las teorías sicológicas sostienen desde los tiempos de Freud
que los seres humanos tienen que ver resultado de su labor. Los
abogados pueden pasar horas redactando memorandos para los socios
de más antigüedad, que pueden usarlos o no y que en todo caso
no se molestan en responder. Los abogados litigantes pasan meses,
incluso años, llenando formularios, preparándose para el juicio
y con frecuencia los cambian a otros casos o abandonan la firma
antes de que se resuelva el caso.
"El tiempo transcurrido desde el comienzo hasta el final de
un caso es muy largo, y si uno no es la persona central, a veces
nunca se ve el resultado", declara David Abramis, psicólogo
de Santa Mónica, California. "Los seres humanos esperamos
recibir rápido una reacción a nuestras acciones. Mientras más
tiempo pasa entre que uno hace algo y se perciben los resultados
de esa acción, mayor es la tensión que se acumula".
3. Demasiado pendiente del trabajo
Una importante firma de abogados le pidió al psicoanalista John
Lundgren, de Beverly Hills, California, que examinara a uno de
sus principales socios que tenía un comportamiento errático.
"Había sido una persona prominente en los 80 durante la
locura de las fusiones, pretensioso y poderoso, pero de repente
sus clientes comenzaron a revisar el cobro de los honorarios en
forma más detallada", dice Lundgren. El analista determinó
que el abogado estaba tan involucrado en su trabajo que no podía
separarlo de su vida personal.
"Debido a que el 'yo' y el trabajo se confunden, el
fenómeno sociológico resultante la revisión de las cuentas por
parte de los cliente hace que el profesional se lo tome como un
asunto personal", dice Lundgren. "No se trata de que el
bufete pasa por cambios económicos y por los costos de los casos
son particularmente tortuosas para los abogados mayores.
"Tenían una fuerte sensación de identidad profesional
especial. Ahora hay una pérdida de la mentalidad de socio de un
bufete, de la sensación de pertenecer a un grupo" y se lo
toman como un asunto personal, dice Aidinor.
4. ¿De verdad soy un carroñero?
Según la escuela de psicología estructuralista, las personas
interiorizan las características que otros proyectan sobre
ellos. De modo que los abogados pueden verse en problemas debido
a que reciben un desprecio de la sociedad por la actividad que
desarrollan.
"Nadie dice nunca que quiere un abogado simpático",
señala Vivien Wolsk, psicóloga neoyorquina de la corriente
Gestalt. La gente dice: "Quiero un degollador", de modo
que se les atribuyen estas características. "La doctora
Wolsk dice que muchas personas que llegan a ser abogados eran
"niños buenos" cuando pequeños y hacián lo que otros
querían. Luego se transforman en los representantes de otros,
"y siguen haciendo cosas que otros quieren quieren que
hagan, pero no son cosas agradables", explica.
5. Edipo y el socio administrador. La crisis de un abogado
joven se manifiesta cuando los socios de una firma son
todopoderosos y consideran niños a los abogados jóvenes, dicen
algunos terapeutas. "Los abogados jóvenes se distribuyen en
torno a los socios y rienen muy poco que decir", declara la
doctora Cami, de Nueva york. "Esto destaca el sentimiento de
la niñez de que si no le doy el gusto a mis padres me
abandonarán y moriré. Estos abogados bajo el yugo de un socio
todopoderoso pueden asociar esta experiencia a sus recuerdos de
la infancia, dice la especialista.
Lo que es más, a diferencia de otras compañias, los bufetes no
dejan bien establecidas las normas de autoridad. En vez de tener
un jefe la mayoría de los abogados están siempre listos para
complacer a cualquiera de los socios de la firma. La doctora
Carni indica que los abogados a menudo le cuentan que tratan de
complacer a varios socios a la vez aunque pidan cosas
contradictorias. "Entonces, ¿se cumplen las exigencias de
quién?, pregunta.
6. La ley está en los detalles.
Por último muchos terapeutas dicen que sus pacientes abogados se
quejan de que el propio trabajo es demasiado detallista y
tedioso. "Es obsesivo. Se ponen demasido rebuscados sobre la
diferencia entre palabras", señala Larry Hirsch, consultor
de gestión con capacitación psicoanalítica de Filadelfia.
"Es dificil que la mayoría de los abogados se vayan a
apasionar por esto, a menos que se hayan quedado estancados en la
fase anal" (Freud).
-Lucho Altamirano me dio el olivo. Está sacando cantidad de
gente. Pero se va a acordar de mí, le inicio un juicio por
accidente de trabajo, por stress, ¿viste?.
-¿Stress accidente de trabajo?-repetí incrédulo
-Enfermedad profesional, si preferís. Gracias a la ley que se
sancionó en la época de Alfonsín. Ahora cualquier cosa es
enfermedad profesional. Te cuento: en Rosario tres abogados
tienen cincuenta mil juicios. Una pericia médica y chau. Un
curro, pero bueno: la lleca está dura, ¿viste?.
D. Home - Dialogos en la City. La Nación 17/6/90, secc. 3 p. 5.
Las emociones, esos semáforos sociales. J. Ballard. La Nación 8/3/98. Secc. Cultura.
Nuestras emociones nos definen más marcadamente que cualquier
otro rasgo de nuestra vida. Podemos soñar que ganamos la
lotería, escalamos el Everest o nos casamos con Joanna Lamley,
pero estas son ambiciones compartidas por miles de personas.
Nuestras emociones, nuestros sentimientos de amor, felicidad,
miedo y angustia nos dan nuestro sentido peculiar de identidad.
Mi melancolía de los lunes por la mañana, mi gozo al ver
sonreir a mis nietos o mi alivio al ver que el piloto del avión
no olvidó bajar el tren de aterrizaje son sentimientos
exclusivamente míos,productos de un caracter y unas experiencias
inasequibles a cualquier otro. Si nos quitaran nuestras emociones
todos nos pareceríamos al Sr. Spock: tendríamos una
inteligencia de robots y nada nos conmovería, ni aun la noticia
del inminente fin del mundo. Una vida sin emociones sería una
vida casi inconsciente; nos miraríamos fijamente unos a otros,
como miran las cámaras ocultas en un paseo comercial desierto.
pero, ¿qué son las emociones? ¿qué papel han desempeñado en
la evolución? ¿cómo se expresan sin desquiciar para siempre
nuestra mente? Si las sonrisas de mis nietos me deleitaran al
extremo de tomarme una licencia por el resto del día, pronto
quedaría sin trabajo y mi vida cobraría un tono más
melancólico. Pese al papel importantísimo que desempeñan al
dar textura y tono en nuestra vida, nuestras emociones son
fáciles de manipular. Tal como lo señala Joseph LeDoux en the
emotional Brain, obra editada recientemente por weidenfeld, las
emociones son hechos mentales que nos suceden, más que estados
anímicos voluntarios. Es casi imposible fingir una emoción de
modo cinvincente: un actor como laurence Olivier, con su panoplia
de muecas y crispaturas exageradas, puede parecer menos
convincente que u Robert Mitchum aparentemente anesteciado. Se
diría que esta curiosa falta de fingimiento en una especie por
lo demás insincera es una falla evidente en su evolución; no
obstante, subraya la importancia de las emociones como un sistema
de semáforos sociales en el todos podemos confiar. Para
modificar nuestras emociones, podemos reordenar el ajuar de
nuestra vida. Para levantar el ánimo preferimos Noel Coward a
Strindberg; llevamos adelante un romance de oficina tanto por la
efervecencia chispeante que invade nuestra vida como para
satisfacer necesidades físicas más profundas; consumimos
sustancias prohibidas y nos arriesgamos a ser examinados con el
acoholímetro y enviados a la escuela para padres. solemos
conocernos lo suficiente como para activar la emoción deseada,
pero nos equivocamos con facilidad. Después de tres martinis
dobles, el mundo se transforma en un lugar desmesuradamente
complaciente, pero la culpa puede volver a hurtadillas antes de
que demos vuelta a la llave de la puerta de calle .Hasta una
lesión cerebral leve que deje intactos nuestros recuerdos
podría borrar nuestra capacidad de respuesta emocional. Los
psicópatas no tienen sentimientos de remordimiento o culpa que
los refrenen; el tedio no perturba a los niños autistas. LeDoux
subtituló su libro Los misterios puntuales de la vida emocional;
sin embargo,su exposición, vigorosamente argumentada, constituye
un avance considerable hacia el esclarecimiento de los mecanismos
emocionales subyacentes. Algunos lectores pensarán, quizás, que
va demasiado lejos al sugerir que la evolución del cerebro
humano todavía no ha terminado y que tal vez algún día el
hombre podrá refrenar sus emociones o acaso prescindir de ellas.
Todos sabemos que las emociones pueden inundar nuestra mente y
afectar nuestra conducta de manera peligrosa. LeDoux explica que
las conexiones neuronales desde los sistemas emocionales,
situados en el cedrebro profundo, hasta los sistemas cognitivos,
situados en la corteza cerebral, son mucho más fuertes que los
controles ejercidos por el sistema cognitivo sobre el emocional.
En el futuro, es posible que llegue que llegue a prevalecer la
faz más calculadora de nuestra mente. LeDoux cita la siguiente
observación del crítico musical Lester Bangs: "Las únicas
preguntas que valen la pena hacer hoy día son si mañana los
humanos experimentarán alguna emoción y, en caso negativo, qué
calidad tendrá su vida".
Hace más de un siglo, el psicólogo William James formuló esta
pregunta: ¿huimos de un oso porque tenemos miedo, o tenemos
miedo porque huimos? James, propuso que la respuesta obvia huimos
porque tenemos miedo era errónes. Tenemos miedo porque huimos.
Nuestro corazón galopante, nuestra hipertensión arterial y el
torrente de adrenalina activan las emociones de pánico y miedo
subsiguientes a nuestra decisión mental de huir.
LeDoux ubica el centro de nuestro sistema emocional en la
amígdala, una masa nodular en forma de almendra situada en lo
profundo de cada lóbulo temporal, fuertemente conectada para
controlar nuestras reacciones de temor y huida. Las amígdalas
detectan las señales de peligro que le transmiten los sentidos y
activan una respuesta neuromuscular instantánea, mucho antes de
que sintamos miedo.Seremos racionales, pero hay situaciones en
que el pensamiento es demasiado lento y resulta peligroso fiarse
de él.
El autor trae a colación un experimento llevado a cabo por el
psicólogo suizo Édouard Claparéde a comienzos de siglo. Una
paciente con lesión cerebral parecía incapaz de formar
recuerdos nuevos;cuando Claparéde la entrevistaba, ella
estrechaba su mano sin recordar en absoluto las sesiones
anteriores. Un día, el psicólogo ocultóuna tachuela en la
palma de su mano. Ella retiró prontamente la suya, la vez
siguiente, lo saludó como si fuera un desconocido, sin recordar
para nada el incidente, pero se rehusó a estrechar su mano.
El enriquecimiento inconsciente de los recuerdos con fuerte carga
emocional ocurre demasiado pronto, como se advirtió en el caso
de la viuda de Olof Palme, el asesinado primer ministro de
Suecia: sus recuerdos del crimen, del que Irle fue testigo, se
hicieron cada vez más vívidos con el tiempo. LeDoux llega a la
conclusión de que, sin una evidencia sólida que lo corrobore,
es imposible determinar si un recuerdo es real o fabricado.
En cuanto al papel que desempeñarán las emociones en el futuro,
LeDoux afirma que la expansión de lacorteza cerebral y su
control sobre las amígdalas son más marcados en los primates,
sobre todo en el hombre, que en los demás mamíferos. Empero,
este control sobre nuestras emociones podría tener unprecio.
Para la mayoría de nosotros, el amor es lo que da sentido a
nuestra vida. Y bien, los neurólogos, que provocan en los
laboratorios sentimientos de placer y de dolor, nunca han podido
provocar amor. Quizás hay ciertas puertas que deban permanecer
cerradas.
La amígdala es el centro de nuestras pasiones.
La vida emocional crece en un área del cerebro llamada
sistema límbico y, especialmente, en la amígdala. Ahí nacen
las sensaciones de placer o disgusto, de miedo o ira. Pero en los
cerebros más evolucionados, como el humano, nació hace millones
de años otra pieza fundamental para el comportamiento: el
neocórtex, un gran bulbo de tejidos plegados entre sí que
configuran el estrato superior del sistema nervioso. Es ahí
donde se procesan las señales del exterior, se aprenden y se
memorizan, lo que nos permite hacer planes y tener expectativas.
En términos simples, podría decirse que el deseo sexual nace en
el sistema límbico, y el amor, en el neocórtex. Esa es la
dicotomía que hace que nuestros actos se rijan por dos tipos de
mentes: unaemotiva y otra racional. Las dos funciones son
inteligentes y se complementan. Cuanto más evolucionada es una
especie animal, mayor número de conexiones hay entre ambas.
Pero, en algunos casos, el sistema límbico salta el conducto
reglamentario y actúa sin contar con la supervisión del
neocórtex. Así sucede, por ejemplo, si vamos caminando por el
campo y vemos un objeto extraño entre un matorral,
inmediatamente saltaremos y nos pondremos en guardia, antes
incluso de que nos demos cuenta de que no era más que un palo
con forma de serpiente. La mayoría de nuestros actos pueden
tener una infinidad de implicaciones. Si intentáramos
analizarlas todas friamente, nunca tomaríamos una decesión. de
ser así, la serpiente nos picaría siempre.
Hay enfermos neurológicos que tienen dañadas las conexiones
entre el siastema límbico y el neocórtex, que son inteligentes
como las personas sanas pero no aprenden de sus errores y no
tienen sentimiento de culpa.
Otro caso con los sociópatas que usan el estado de ánimo de los
demás para fines propios.
La emosión es un mecanismo de respuesta que abarca muchos
aspectos: fisiológicos, cognitivos,motivacionales y
experimentales. Se produce como reacción a un hecho externo o
interno.
La intelegiencia emocional es una parte de la inteligencia social
que concierne a comprender los sentimientos propios y ajenos
utilizándolo eso para guiar nuestros pensamientos y actos.
Las emociones intervienen en la forma en que resolvemos nuestros
problemas.Facilitan generar planes de futuro.
Alteran la organización de nuestra memoria de manera de integrar
mejor el material cognitivo. Las ideas que antes aparecían
dispersas son así más fáciles de recordar.
Nos dotan de interruptores para que podamos fijar nuestros
sistemas psicológicos en las necesidades primarias. La ansiedad
moderada por ejemplo hace que nos concentremos mejor en la
resolución de los problemas emocionales.
FACTORES REDUCIDORES DE STRESS.
National Headache Foundation
Conexiones a Sitios Jurídicos.