Instituto de Psicología Jurídica Colegio de Abogados Rosario


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Presidente: Dr. Gerardo Salvador Salemi Zacheri.

Secretaria: Dra. Silvia Guadagnoli 


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1 - Textos de lectura trabajados: INTRODUCCION A LA COGNICION HUMANA PARA OPERADORES EN CIENCIAS SOCIALES
Material básico de lectura: Se trabajó en:
INTRODUCCION A LA COGNICION HUMANA PARA OPERADORES EN CIENCIAS SOCIALES. El material básico fue preparado por Gerardo Salemi Zacherl. Se trata de borradores básicos de trabajo usados en el Instituto para abordar las problemáticas a saber:
Planteo de las problemáticas:
1. Cada objeto tiene muchos aspectos. El conocimiento es una tarea infinita de descubrimientos que se lleva a cabo por medio del acercamiento del investigador al objeto desde los más diversos puntos de vista, hallando así desde las diferentes perspectivas sus escorzos. Un mismo objeto, puede investigarse por diferentes métodos. Para el idealismo el acto cognitivo crea lo que era el objeto. Cambiar de método equivale a pasar de un objeto a otro. Goldschmidt Introducción Filosófica al Derecho, pág. 2, pto 2.
2. El hombre contempla su mundo a través de las configuraciones que él crea y después intenta ajustar a las realidades que componen este mundo..Llamamos constructos a estas configuraciones o pautas, las cuales son probadas tentativamente para ver si se amoldan a la realidad. Ellas son maneras de construir el mundo. Kelly, 1955, p.89. Ello impacta en lo jurídico. Así, por ejemplo, En Roma no existía propiedad horizontal (aunque el tema se discute). Ello, pues se estimaba que el dominio se extendía hasta los astros y el infierno. Si, en cambio, aparecieron sistemas de copropiedad indivisa y medianería. En la Edad Media, surge claramente el sistema de propiedad horizontal, pues las murallas, el mar, los valles infranqueables y las montañas exigían el crecimiento horizontal de las ciudades.
3. Todo ello no lleva a esta pregunta epistemológica y psicológica: ¿cómo conocemos y cómo llegamos a conocer?. Nuestro conocimiento es una construcción de la realidad. La cuestión criteriológica se desplaza del ser al conocer y de la verdad a la verosimilitud.

PARA EL TRABAJO SE TOMO EN CUENTA EL SIGUIENTE TEXTO INEDITO:

INTRODUCCION A LA COGNICION HUMANA PARA OPERADORES EN CIENCIAS SOCIALES

PARTE I

EL CAMINANTE CALZADO:

A quien va calzado le parece que toda la superficie de la tierra está cubierta de cuero "proverbio hindú".
El camino que he seguido, lo he seguido sin saber nada. Sófocles.
Mi mundo es mi representación. Shopenhauer; El mundo como voluntad y representación, Obras Completas, ed. El Ateneo, Buenos Aires, 1950, cap. I, p.7).
Desde su gestación, el ser humano encuentra el desafío de tener que recorrer en pocos años el trayecto que la vida efectuó en esta tierra, a partir de sus formas biológicas más elementales, hasta lo que consideramos las mas elevadas manifestaciones humanas. Esto es verificable en todos los niveles; incluidas la percepción y conciencia de valores constitutivos de la moral y el derecho.
Si bien no nos resulta posible representarnos con precisión adecuada el mundo de un ser humano neonato o de corta edad, se deduce de la antropología y de la psicología que una de las tareas fundamentales de la inteligencia en esa etapa y en las subsiguientes, será la de discriminar y ordenar.
Ante el niño, los objetos no son entidades separadas que se destacan sobre un fondo, sino que todo aparece confuso. existe un estado de adualismo (indistinción) de yo y mundo circundante, de yo y tú. El lactante no sabe si la mano que aparece en su campo visual le pertenece a él o a su entorno., Tampoco tienen conocimiento respecto del mundo circundante, pues lo percibe de un modo impreciso (aún al rostro materno). Su universo es adual., conjugado en una imagen radicalmente egocéntrica (centrada en un yo, que todavía no se conoce y que se confunde con lo circundante, constituyendo un centro autoomnireferenciante. Carece de medios para interpretar la información que recibe. Puede percibir a su madre, pero no sólo no sabe que es su madre, sino que tampoco puede categorizarla como ser humano, pues no dispone de dicha categoría. En su desarrollo cognitivo tendrá que conseguir que el mundo físico y social, en tanto percibido como sucesión de estímulos, tenga organización y constancia. Es más, la tarea principal que el niño deberá realizar en su desarrollo intelectual es organizar una estructura sensoperceptiva que presentifique grados de constancia y organización posibilitantes de configurar la propia identidad en relación al mundo, pero con la apertura y flexibilidad necesarias para poder operar creativamente. Para el niño del período sensomotor, los objetos aparecen y desaparecen; todavía no existen configurados bajo la consistencia coligante de lo permanente. El mundo está en perpetuo cambio, pero dentro de ese devenir, hay permanencias que descubrir. Un automóvil se mueve, pero continúa siendo el mismo pese a cambiar de posición: Como precedentemente se dijo, el mundo es percibido como una sucesión de estímulos y la labor de la inteligencia busca construir procedimientos para organizar ese mundo (así cuando nos llega un ruido, tenemos que aprender a interpretar a qué pertenece).
Chomsky utilizando palabras de Schegel decía que los animales y los niños viven en un mundo de "estados" (Zustände) y no un mundo de objetos (Gegenstände), es decir, en un mundo sin orden ni coherencia.
Configuramos ordenes y dado que todo está en movimiento, los ordenes o las reorganizaciones que imponemos, son de alguna manera una forma de establecer, de imponer estabilidades sustitutas. En tal sentido, el niño tiene necesidad de orden, y reafirmación: el mundo no debe alejarse demasiado bruscamente de sus pautas. Por ello, los pequeños quieren escuchar repetir las historias incluso con las mismas palabras; por el placer de reconocerlas, de aprenderlas del principio hasta el final con el mismo orden, de reencontrar las emociones (esto, hacer aconsejable, cuando se cansan de escucharlas y a fin de liberarlos de fijaciones y fomentar su creatividad, recurrir a técnicas de implican cambiar elementos del cuento; desdramatización del lobo, ennoblecimiento del ogro, etc).
Por otra parte, el sujeto necesita anclajes en la realidad, es decir, puntos de referencias fundamentales y fundantes, externos o internos, que contribuyan a constituir un producto psicológico.
Lo expuesto explica que el sujeto tienda a presentar resistencia a todo aquello que pueda implicar un cambio de esquemas cognitivos. Ello se complejiza dada la interrelación que se da entre todos los esquemas: Las consecuencias de esta actitud son importantes, tanto en lo individual como en lo social. Alfonsina Storni, refería a "La pretensión del hombre frente a lo desconocido...esa terquedad...que con heroísmo realmente grotesco, cree regir la vida manteniendo la letra de una ley, que los hechos están haciendo saltar ade su centro a cada rato; y teme echarse el mundo a sus espaldas, abriendo legalmente una nueva válvula a las expansiones humanas. Y es que la mayoría de los seres viven de prestado; y es que difícilmente se ponen con la conciencia y el cerebro desnudos frente a los hechos, a dejarse impresionar por ellos. Reciben a los hechos con el mundo que les han fabricado las cosas prestadas y casi nunca entienden. Solo así puede explicarse que haya leyes que afecten minucias de la vida diaria y que permanezcan inmutables medio siglo".
Pero ese clausurarse en una respuesta estereotipada implica contrariar una enseñanza que nos brinda la naturaleza. Es decir, que puede haber soluciones muy diferentes a los mismos problemas de la vida. Compárense nuestros ojos con los de las abejas, las alas de la libélula con las de la mariposa.... Hay, pues, posibilidad de diferentes construcciones para obtener soluciones a los mismos problemas.
Por ello, debe tenerse en consideración la advertencia que formula Erik Erikson respecto de la tendencia inconsciente subyacente a los pensamientos sociales, científicos y políticos: de hacer que los hechos se avengan a las ideas y las ideas a los hechos con el propósito de crear una imagen del mundo apta para apoyar el sentido de identidad colectivo e individual. Esto es importante, puesto que esta problemática se adentra en el campo de los procesos cognitivos no conscientes, pero el sujeto puede objetivar reflexionando sobre ellos (aún cuando se efectúen como parte de sus actividades habituales, no discriminadas conscientemente). Ello los diferencia de los procesos cognitivos no conscientes ni objetivables para el agente (como las primeras fases de los procesos visuales en que el sistema nervioso transforma los datos de la realidad percibida en representaciones mentales).

PARTE II:

El calzado del caminante: "

La visión no estriba tanto en lo que percibe el ojo como en lo que el cerebro hace con la información recibida del ojo" (A.Smith, La mente, ed. Salvat, Barcelona, 1986, T.I, p.IX).

"Un mundo de objetos enteramente desprovisto de lo subjetivo precisamente por eso, ya no sería observable" (Schrödinger, cit. por Paúl Watzlawick en "La Imperfección imperfecta": La realidad inventada, Paúl Watzlawick y otros, ed. Gedisa, Barcelona, 1989, p.140).

"Si miras una cosa 999 veces estás perfectamente a salvo, si la miras por milésima vez corres el riesgo espantoso de verla pro vez primera" (Chesterton, cit. por Bernardo Horstein, Teoría de las Ideologías y Psicoanálisis, ed. Kargiemann, Buenos Aires, 1973, p.91).

"Nunca cesaremos de buscar y, sin embargo, la meta de todas nuestras búsquedas será retornar al punto de partida y conocer ese lugar por primera vez"(T.S. Elliot, "Little Gidding").

No vivimos en un mundo de sonidos o colores. Allí afuera no hay luz ni color, sólo existen ondas electromagnéticas; tampoco hay sonido ni música, sólo existen fluctuaciones periódicas de la presión del aire; no hay calor ni frío, sólo existen moléculas que se mueven con mayor o menor energía cinética media, y demás. Finalmente, allí afuera no hay con toda seguridad, dolor. Sin embargo, Teresa de Calcuta sostiene que si hay algo repartido por todo el mundo, es el dolor. Por una parte,. el tiempo se nos manifiesta como un fluir, pero quedamos perplejos si tenemos que decir dónde comienza y finaliza; y más aún, si se nos dice que transcurre necesariamente desde el pasado para sucederse por el presente y dar en el futuro. Experimentamos el espacio tridimensionalmente de manera parecida a una caja o habitación, pero quedamos perplejos si se piensa en sus posibles fronteras o si se afirma que no es infinito sino que está replegado en sí. Sólo podemos pensar en espacio metido de nuevo en otro espacio de esa índole. Pero más aumenta nuestra perplejidad cuando se sostiene que no hay relación segura entre causa y efecto, sino grados de probabilidad.
Pero todas estas referencias a perplejidades y desconciertos se hacen a través de la simbolización del lenguaje. El lenguaje es, probablemente, el producto más importante y desconcertante de la mente humana, pero estamos demasiado habituados a utilizarlo para advertir sus implicancias. Así, señalan Astrid Gómez y Olga María Bruera, la perplejidad y el asombro que experimentaron cuando finalizados sus estudios de la carrera de abogacía asistieron a seminarios de Filosofía del Derecho donde descubrieron la relevancia de los problemas lingüísticos y su incidencia en los distintos ámbitos en que se articula la experiencia jurídica. Y ello, pese a que habían cursado una carrera en la cual el uso y análisis de l palabra tiene un lugar privilegiado.
Más como si las anteriores perplejidades fueran pocas, aún nos falta referir a la cuestión de que nuestro mundo percibido en cuanto tal, tiene naturaleza constructiva. Para asumir dicha problemática debemos superar uno de los más severos obstáculos epistemológicos: La angustia existencial que producen realidades que se nos aparecen como indudablemente sólidas, pero que parecen evanescerse como la solidez de la materia conforme la física contemporánea nos adentra en su estructura
Creemos una y otra vez que seguimos la realidad y lo que seguimos es sólo la forma a través de la cual contemplamos. La ccia de que el mundo exterior es captado fielmente por sus sentidos recibe el nombre de realismo ingenuo. pero los sentidos nos dan una determinada visión de la realidad que Kant comparaba con la nieve que toma la forma de la mano que la oprime. Así, el conocimiento recibe el sello de nuestra sustancia y subjetividad. El hecho de que un conjunto de elementos físicos la ciencia puede llamarlos átomos o campos magnéticos sea percibido como una ventana, es el resultado de una construcción en la que la actividad del sujeto desempeña una función por lo menos tan importante como el dato físico. Nuestros encuentros con el mundo no son directos sino mediatizados. Para poder procesar la información que recibimos en los sucesivos encuentros necesitamos el sustento de estructuras e informaciones previas (operantes en la activaciónconformación de tales estructuras).
Por ello, es que los ciegos congénitos que adquieren el sentido de la vista tardan en construir los respectivos esquemas perceptivos visuales (ello al punto que les cuesta distinguir determinados objetos). Uno de los textos más antiguos que ilustraban este mecanismo, es el Evangelio de San Mateo, donde se expresa que un ciego milagrosa e instantáneamente curado por Jesucristo, al preguntársele que veía, expresó: veo a los hombres como árboles que caminan (Mc. 8,24).
Todo esto hace que el radiólogo se diferencie del ser humano común que carece de dicha especialización, por haber visto muchas radiografías, estructurando su cognición en relación a ellas y a esquemas teóricos. Por eso, puede sostenerse que el destino de una cultura y de cada ciencia se juegan en la enseñanza y aprendizaje de la percepción. Algo tan evidente como un nicho de duodeno o un promielocito, empieza por no verse. La ceguera teórica impedía a millares de radiólogos ver un nicho duodenal y a los clínicos, efectuar un mielograma. Hay cosas evidentes que durante años no se han sabido ver. Así, en el mundo jurídico, cuestiones que hoy advertimos como evidentes en relación a categorías constitucionales y axiológicas, como exceso ritual manifiesto o razonabilidad, tardaron generaciones en ser adecuadamente advertidas (aún hoy, se las inadvierte con más frecuencia de lo que cabría esperar, dado el desarrollo que tales categorías han alcanzado en el campo jurídico).
Una constante del pensamiento humano es su búsqueda de generalizaciones lo más simples posibles para poder expresar y operar en un universo ilimitado mediante elementos disponibles limitados. Esta es una empresa que debe abordar todo cerebro. Cuando un mamífero percibe un árbol, su retina es impresa con millares de detalles visuales y su oído percibe una combinatoria de sonidos en los que distingue por ejemplo un murmullo de brisa entre las hojas, etc. Ningún cerebro (incluido el humano) puede acomodarse a tal cantidad de información. Los cerebros poseen células nerviosas (neuronas) conectadas entre sí, formando circuitos que comprueban las señales perceptivas en busca de esquemas que tengan algún significado, y emparejan estos esquemas con otros más antiguos almacenados en la memoria. Como en cierto sentido el cerebro del mamífero ha extraído la esencia del árbol de esa masa de detalles y la ha almacenado en su memoria, si los esquemas coinciden se genera una señal de reconocimiento. El objeto parece diferente desde cada ángulo, tiene que ser diferente. El cerebro debe ser capaz de reconocer que todo ello pertenece al mismo objeto; una cosa con forma y sustancia independiente de los sentidos del observador. Debe aprender que las experiencias de los objetos cambien con el ángulo, la luz o la distancia. El cerebro emite señales tranquilizadoras si todo coincide con los esquemas previos. De lo contrario, emite una señal de alarma (lo desconocido puede constituir una amenaza). La computación de datos es un problema difícil y complejo para el cerebro. Sus decisiones no pueden ser precisas. Requiere sentido común, criterio, juiciosa tolerancia al error. Si el cerebro insiste en una precisa concordancia momento a momento entre sus cálculos y la cambiante apariencia del escenario; cada soplo de brisa que agite las ramas puede crear falsas alarmas. Un cerebro que grite ¡lobo! a cada momento es más una carga que una ayuda; el poseedor de un cerebro así, se consumirá fácilmente. pero si por otra parte la tolerancia al error es demasiado amplia, nunca detectará los peligros y su poseedor también estará condenado.
En cierta forma, la realidad es un continuo interminable en el que establecemos divisiones y fronteras. mediante nuestro lenguaje dividimos, agrupamos y clasificamos. En esta perspectiva resulta fundamental la discriminación. Así, un animal, percibe un cuadrado cuando puede dar una respuesta discriminativa respecto del mismo. En el ser humano, la respuesta discriminativa agrega la nominación y la necesidad de dividir para manejar los objetos y compromete al mundo axiológico.
La información queda así caracterizada como una diferencia que hace una diferencia. Un órgano sensorial compara, es un dispositivo que responde a la diferencia (eso nos permite distinguir su funcionamiento como mental). Una piedra ni responde a la información ni la emplea. Por eso, en la medida en que los sistemas sociales no responden a las diferencias se comportan como algo vivomuerto, lo cual es siniestro. Operan como ciegos mecanismos inequitativos.
En esta perspectiva resulta fundamental la interrelación que se establezca entre información integrante del sistema e información nueva. La relación entre la información previa y la nueva se establece mentalmente por medio de estructuraciones que se denominan esquemas, patterns, modelos cerebrales, suposiciones, hipótesis, categorías o sistemas de código. Con tales términos o con otros equivalentes se procura dar cuenta de una organización activa de maneras de percibir, sentir, pensar y conducirse, que se estructura desde experiencias pasadas y que predispone a dar en determinado tipo de respuesta cognitiva (ideativa, conductal, afectiva, perceptiva o sensitiva) a una situación dada. Es un marco de referencia o diseño mental del tipo de una disposición o actitud, pero menos definido y que funciona como un tipo de modelo derivado de información incorporadaestructurada en base a la experiencia pasada, por el cual se propende a ubicar cualquier nueva experiencia en su contexto y relaciones. El esquema motiva una actitud o predisposición que a veces juega como Aufgabe (tendencia determinante). En todos los idiomas abundan términos para designar dicho referente: expectancy, determining, tendancy, set, Eenstekking, Aufgabe, predisposition, attitude, etc.
En la referencia a esquemas cognitivos debemos tomar en cuenta que la cognición no es una forma de conocimiento puro al que se agrega la emoción (sea para perturbarla o favorecerla). Por otra parte, la acción es un sendero común final que se basa en lo que se sabe y se siente. nuestras acciones con frecuencia están destinadas a impedir que se perturbe un estado de conocimiento, evitando así situaciones sustituidoras de emoción.
Cogniciónsentimiento (afecto)acción, son abstracciones que tienen un costo teórico elevado: perder de vista su interdependencia estructural. Son funciones que abstraemos de un todo unificado. Aislarlas es como estudiar los planos individuales de un cristal perdiendo de vista el cristal que les da su ser de tal manera inadvertimos la estructura íntima, invisible del cristal, que lamentablemente como señala Erik Erikson citando a Freud, se nos hará manifiesta cuando el mismo se rompa. Una distinción demasiado estricta entre esas facetas, empobrece el análisis que pueda hacerse del extraordinariamente rico y complejo universo humano. D.Rech instaba a la gente para que "persiense": perciba, sienta y piense. Ocurre, que con frecuencia, empleamos mecanismos disociativos, que empobrecen y traban la riqueza de nuestro mundo interior, afectando nuestra influencia sobre el exterior.
La unión inmediata de valoraciones, percepciones y recuerdos (tanto de la realidad como de valoraciones pasadas) domina las fases más tempranas del desarrollo individual y parece seguir existiendo como tendencia, siempre que la situación o las influencias no obedezcan a una diferenciación (lo cual depende grandemente de las particularidades de la cultura y subcultura, así como del grado de endoculturación). De ello dependerá, entonces, para qué objetos y en que medida se resuelve esa unión. El pensamiento no es un factum independiente, apoyado en sí mismo, aprehensible en abstracto. Forma y contenido del mismo se transforman con la situación y en función de qué y para qué se piensa.
Ahora bien, retomando la consideración de los esquemas cognitivos, cabe señalar que todas las aproximaciones a la realidad son esquemáticas. Toda percepción es selectiva, desde cierto esquema. Ello no implica un déficit, sino que responde a una finalidad operativa. Como señalaba Ortega y Gasset, si queremos tener presentes todas las cosas que hay entre nosotros, no lograríamos percibir ninguna. Percibir es fijar un objeto...despercibiendo a los demás. Si queremos tener presentes todas las cosas visibles que hay ante nosotros en la habitación donde estamos, no lograríamos percibir ninguna. No podemos ver sin mirar y mirar es fijar un objeto ..desviendo a los demás. Como un inmenso panorama se halla el universo todo, ...la atención peregrina como el reflector de un navío sobre el área inmensa de lo real, en una peregrinación que constituye la historia humana.
Cuando todo es primer plano, cuando la atención se fija solo en lo secundario, cuando con laudables pretextos de cordura se renuncia a descubrir las cosas fundamentales, últimas,...se falta a la ley fundamental de la perspectiva".
La realidad cósmica es tal que sólo puede ser vista bajo una determinada perspectiva. La perspectiva es uno de los componentes de la realidad. la realidad tiene o presentifica infinitas perspectivas, y cada vida constituye un punto de vista respecto del universo. Con eso no se le resta en lo más mínimo su realidad en sí al mundo; simplemente se lo refiere a un sujeto vivientecognoscente. La realidad tiene una organización diversa susceptible de ser vista desde uno u otro lugar. La perspectiva es el orden y forma que la realidad toma para el que la contempla. Por eso, las cosas aparecen "ante un sujeto".
Los esquemas para cumplir su finalidad deben ayudarnos a no percibir ciertas cosas. La mayoría de los periódicos presentan errores de imprenta que el lector común no advierte, lo cual constituye una ventaja para no desviar la atención. La problemática se presenta cuando el esquema en el que un observador hace concordar su nueva experiencia, resulta inadecuado. También se debe a los esquemas que conforman la aptitud para leer un idioma, que al leer no veamos en el papel otra cosa que negros filamentos sin sentido, o que podamos ser excitados al patriotismo por ciertos himnos, o que sintamos reverencia ante los símbolos religiosos, o que escuchemos más atentamente el consejo de salud de quien agrega la palabra "Doctor" a su nombre. Al respecto señala ironizando J. Paillard, que "estamos siempre y continuamente sumergidos en un universo de estimulaciones, y sin embargo, en un instante dado sólo percibimos una ínfima parte. Esta selección es a tal punto constante y hasta natural, pues no es posible percibir dos cosas a la vez con la misma precisión, que no nos damos cuenta de su existencia. Los cazadores y pescadores tienen ojos u oídos únicamente para su presa. En una calle de nuestras ciudades, nuestras mujeres descubren las tiendas de novedades, los niños las de juguetes, ¿y nosotros?.
Me abstengo de hacer confidencias". El esquema conforma cierta manera de abordar la estimulación que se recibe de una realidad anterior y exterior al sujeto. Es una posibilidad de interpretación. Produce una "fractional anticipatory goal response". Es decir, una respuesta parcial que anticipa un cierto resultado (mental set).
Las ciencias utilizan paradigmas, que son una manera de ver la realidad, implicada y explicitada en esquemas que se configuran a través de una elaboración sistemática de intuiciones, emociones, actitudes, estilos, experiencias, valores y creencias que han ido surgiendo a lo largo de un período histórico con respecto a un determinado plano de la actividad humana. Ante una piedra sujeta por un hilo, Aristóteles hubiera dicho: "un objeto que puede moverse libremente", mientras que Galileo la hubiese caracterizado como un péndulo. A su vez, debe considerarse que las ciencias se producen dentro de marcos y representaciones sociales, que implican esquemas que deben tenerse en cuenta al momento de analizarlas. Por otra parte, los paradigmas no excluyen lo metafórico. Así, "para un hombre común, una nube es muy impredecible. Frente a ello, un reloj, paradigma del sistema material, mecánico, determinista, es muy predecible. Un determinista diría: Todos los sistemas físicos son relojes. Un indeterminista dice: todos los sistemas físicos, incluyendo los relojes, son nubes"(Popper). Ya Bachelard, en "La Formación del Espíritu Científico" analizó muchos de los paradigmas que imperaron en otros tiempos. En su capítulo IV refiere como ejemplo de obstáculo epistemológico la imagen de la esponja con la cual pretendió explicar el aire (Reáunmur), la materia (Franklin), la materia vitrificable (Béraut), el hielo (abate de Mangin), la sangre (un partero llamado David)...Tiene razón en cuanto a que el obstáculo epistemológico se configura cuando tales metáforas seducen la razón al ser imágenes ingenuas que insensiblemente se convierten en esquemas generales (cap. IV, parte III). Pero la que Bachelard llama "pobre esponja", en la ciencia contemporánea se utiliza para dar cuenta de la estructura del universo, dando lugar a teorías de altísima abstracción. y a complejos experimentos. En la astrofísica llegamos a encontrar teorías como la de la tortilla del soviético Zekdovich (por otra parte, en psicología Lacan utilizaba el omelette para dar cuenta de la estructuración del sujeto) y la de las burbujas (según la cual, al igual que el agua y el jabón se encuentran únicamente en la delgada superficie de la burbuja, las estrellas, y galaxias estarían dispuestas en la membrana de colosales burbujas cósmicas) formando racimos con estructuras muy semejantes a las células del cuerpo).

 

TEXTOS DE LECTURA SUGERIDOS PARA ABORDAR LA TEMATICA DEL AÑO ENTRANTE 1999: EL STRESS EN LOS OPERADORES DEL MUNDO JURIDICO.

Abogados. John Sagal.

Se especializa en las calamidades de los abogados más cotizados de los grandes bufetes de Nueva York.
Llegan tambaleándose al sofá del sicólogo, con depresión severa, ansiedad, insomnio y otros males comunes que afectan a los profesionales urbanos. Pero la doctora Cami ve problemas más allá de las largas horas de trabajo y la presión del cobro de los honorarios: en los pilares fundamentales de la práctica de la abogacía en los años 90.
Otros terapeutas sostienen que cada vez hay más indicios de que los abogados sufren más que otros profesionales. Por ejemplo, en 1990 un estudio de la Johns Hopkins University mostró que es más posible que los abogados sufrían de depresión severa que los miembros de otras 103 profesiones. Asimismo, los investigadores de Campbell University de Carolina del Norte descubrieron que el 11 % de los abogados de ese estado consideraban el suicidio al menos una vez al mes.
Aunque es difícil hacer generalizaciones sobre la profesión, los terapeutas que atienden a estos profesionales han identificado temas recurrentes:

1. En el fondo no es abogado "Muchos abogados llegan a la profesión por idealismo y luego descubren que tienen que cambiar su propia persona d", sostiene el psicoanalista Micháel Eigenj de Nueva York. "Tienen que transformarse, cambiar su forma de ser, ser más desagradable y agresivos de lo que serían normalmente. Y si son sensibles deben ocultarlo; y no pueden soportar eso". Los abogados no son los únicos profesionales deben abstraerse de sí mismos para trabajar en forma eficiente, dice el especialista, pero otros factores exacerban la rabia de los abogados.
"A diferencia de los médicos, el abogado sensible que quiere ayudar a alguien á menudo debe herir a otra persona", dice Eige .."Esto puede tener un efecto corrosivo en el espíritu. En cambio, con los médicos el sentimiento ayudar a la gente no pasa por herir a otra persona y esto ayuda a compensar cierta alienación del 'yo"'.

Murray Stein, analista de Illinois, y seguidor de las idea de Jung, de que ocho de los últimos lo abogados que ha atendido estaban descontentos con su trabajo, presentaban una incongruencia entre su personalidad y el trabajo.
(Las teorías de Jung usan el sistema de "tipologías" para calificar a las personas "El problema sale a relucir cuando los bufetes usan a personas de "tipo introvertido, reflexivo que recibieron buenas calificaciones en la facultad de Derecho, con el único fin de que de se fomenten negocios y hagan cosas propia , de un "tipo extravertido", dice el doctor Stein.

2. La sensación de vacío.
Las teorías sicológicas sostienen desde los tiempos de Freud que los seres humanos tienen que ver resultado de su labor. Los abogados pueden pasar horas redactando memorandos para los socios de más antigüedad, que pueden usarlos o no y que en todo caso no se molestan en responder. Los abogados litigantes pasan meses, incluso años, llenando formularios, preparándose para el juicio y con frecuencia los cambian a otros casos o abandonan la firma antes de que se resuelva el caso.
"El tiempo transcurrido desde el comienzo hasta el final de un caso es muy largo, y si uno no es la persona central, a veces nunca se ve el resultado", declara David Abramis, psicólogo de Santa Mónica, California. "Los seres humanos esperamos recibir rápido una reacción a nuestras acciones. Mientras más tiempo pasa entre que uno hace algo y se perciben los resultados de esa acción, mayor es la tensión que se acumula".

3. Demasiado pendiente del trabajo
Una importante firma de abogados le pidió al psicoanalista John Lundgren, de Beverly Hills, California, que examinara a uno de sus principales socios que tenía un comportamiento errático. "Había sido una persona prominente en los 80 durante la locura de las fusiones, pretensioso y poderoso, pero de repente sus clientes comenzaron a revisar el cobro de los honorarios en forma más detallada", dice Lundgren. El analista determinó que el abogado estaba tan involucrado en su trabajo que no podía separarlo de su vida personal.
"Debido a que el 'yo' y el trabajo se confunden, el fenómeno sociológico resultante la revisión de las cuentas por parte de los cliente hace que el profesional se lo tome como un asunto personal", dice Lundgren. "No se trata de que el bufete pasa por cambios económicos y por los costos de los casos son particularmente tortuosas para los abogados mayores. "Tenían una fuerte sensación de identidad profesional especial. Ahora hay una pérdida de la mentalidad de socio de un bufete, de la sensación de pertenecer a un grupo" y se lo toman como un asunto personal, dice Aidinor.

4. ¿De verdad soy un carroñero?
Según la escuela de psicología estructuralista, las personas interiorizan las características que otros proyectan sobre ellos. De modo que los abogados pueden verse en problemas debido a que reciben un desprecio de la sociedad por la actividad que desarrollan.
"Nadie dice nunca que quiere un abogado simpático", señala Vivien Wolsk, psicóloga neoyorquina de la corriente Gestalt. La gente dice: "Quiero un degollador", de modo que se les atribuyen estas características. "La doctora Wolsk dice que muchas personas que llegan a ser abogados eran "niños buenos" cuando pequeños y hacián lo que otros querían. Luego se transforman en los representantes de otros, "y siguen haciendo cosas que otros quieren quieren que hagan, pero no son cosas agradables", explica.

5. Edipo y el socio administrador. La crisis de un abogado joven se manifiesta cuando los socios de una firma son todopoderosos y consideran niños a los abogados jóvenes, dicen algunos terapeutas. "Los abogados jóvenes se distribuyen en torno a los socios y rienen muy poco que decir", declara la doctora Cami, de Nueva york. "Esto destaca el sentimiento de la niñez de que si no le doy el gusto a mis padres me abandonarán y moriré. Estos abogados bajo el yugo de un socio todopoderoso pueden asociar esta experiencia a sus recuerdos de la infancia, dice la especialista.
Lo que es más, a diferencia de otras compañias, los bufetes no dejan bien establecidas las normas de autoridad. En vez de tener un jefe la mayoría de los abogados están siempre listos para complacer a cualquiera de los socios de la firma. La doctora Carni indica que los abogados a menudo le cuentan que tratan de complacer a varios socios a la vez aunque pidan cosas contradictorias. "Entonces, ¿se cumplen las exigencias de quién?, pregunta.

6. La ley está en los detalles.
Por último muchos terapeutas dicen que sus pacientes abogados se quejan de que el propio trabajo es demasiado detallista y tedioso. "Es obsesivo. Se ponen demasido rebuscados sobre la diferencia entre palabras", señala Larry Hirsch, consultor de gestión con capacitación psicoanalítica de Filadelfia. "Es dificil que la mayoría de los abogados se vayan a apasionar por esto, a menos que se hayan quedado estancados en la fase anal" (Freud).

-Lucho Altamirano me dio el olivo. Está sacando cantidad de gente. Pero se va a acordar de mí, le inicio un juicio por accidente de trabajo, por stress, ¿viste?.
-¿Stress accidente de trabajo?-repetí incrédulo
-Enfermedad profesional, si preferís. Gracias a la ley que se sancionó en la época de Alfonsín. Ahora cualquier cosa es enfermedad profesional. Te cuento: en Rosario tres abogados tienen cincuenta mil juicios. Una pericia médica y chau. Un curro, pero bueno: la lleca está dura, ¿viste?.
D. Home - Dialogos en la City. La Nación 17/6/90, secc. 3 p. 5.

Las emociones, esos semáforos sociales. J. Ballard. La Nación 8/3/98. Secc. Cultura.

Nuestras emociones nos definen más marcadamente que cualquier otro rasgo de nuestra vida. Podemos soñar que ganamos la lotería, escalamos el Everest o nos casamos con Joanna Lamley, pero estas son ambiciones compartidas por miles de personas. Nuestras emociones, nuestros sentimientos de amor, felicidad, miedo y angustia nos dan nuestro sentido peculiar de identidad. Mi melancolía de los lunes por la mañana, mi gozo al ver sonreir a mis nietos o mi alivio al ver que el piloto del avión no olvidó bajar el tren de aterrizaje son sentimientos exclusivamente míos,productos de un caracter y unas experiencias inasequibles a cualquier otro. Si nos quitaran nuestras emociones todos nos pareceríamos al Sr. Spock: tendríamos una inteligencia de robots y nada nos conmovería, ni aun la noticia del inminente fin del mundo. Una vida sin emociones sería una vida casi inconsciente; nos miraríamos fijamente unos a otros, como miran las cámaras ocultas en un paseo comercial desierto. pero, ¿qué son las emociones? ¿qué papel han desempeñado en la evolución? ¿cómo se expresan sin desquiciar para siempre nuestra mente? Si las sonrisas de mis nietos me deleitaran al extremo de tomarme una licencia por el resto del día, pronto quedaría sin trabajo y mi vida cobraría un tono más melancólico. Pese al papel importantísimo que desempeñan al dar textura y tono en nuestra vida, nuestras emociones son fáciles de manipular. Tal como lo señala Joseph LeDoux en the emotional Brain, obra editada recientemente por weidenfeld, las emociones son hechos mentales que nos suceden, más que estados anímicos voluntarios. Es casi imposible fingir una emoción de modo cinvincente: un actor como laurence Olivier, con su panoplia de muecas y crispaturas exageradas, puede parecer menos convincente que u Robert Mitchum aparentemente anesteciado. Se diría que esta curiosa falta de fingimiento en una especie por lo demás insincera es una falla evidente en su evolución; no obstante, subraya la importancia de las emociones como un sistema de semáforos sociales en el todos podemos confiar. Para modificar nuestras emociones, podemos reordenar el ajuar de nuestra vida. Para levantar el ánimo preferimos Noel Coward a Strindberg; llevamos adelante un romance de oficina tanto por la efervecencia chispeante que invade nuestra vida como para satisfacer necesidades físicas más profundas; consumimos sustancias prohibidas y nos arriesgamos a ser examinados con el acoholímetro y enviados a la escuela para padres. solemos conocernos lo suficiente como para activar la emoción deseada, pero nos equivocamos con facilidad. Después de tres martinis dobles, el mundo se transforma en un lugar desmesuradamente complaciente, pero la culpa puede volver a hurtadillas antes de que demos vuelta a la llave de la puerta de calle .Hasta una lesión cerebral leve que deje intactos nuestros recuerdos podría borrar nuestra capacidad de respuesta emocional. Los psicópatas no tienen sentimientos de remordimiento o culpa que los refrenen; el tedio no perturba a los niños autistas. LeDoux subtituló su libro Los misterios puntuales de la vida emocional; sin embargo,su exposición, vigorosamente argumentada, constituye un avance considerable hacia el esclarecimiento de los mecanismos emocionales subyacentes. Algunos lectores pensarán, quizás, que va demasiado lejos al sugerir que la evolución del cerebro humano todavía no ha terminado y que tal vez algún día el hombre podrá refrenar sus emociones o acaso prescindir de ellas. Todos sabemos que las emociones pueden inundar nuestra mente y afectar nuestra conducta de manera peligrosa. LeDoux explica que las conexiones neuronales desde los sistemas emocionales, situados en el cedrebro profundo, hasta los sistemas cognitivos, situados en la corteza cerebral, son mucho más fuertes que los controles ejercidos por el sistema cognitivo sobre el emocional. En el futuro, es posible que llegue que llegue a prevalecer la faz más calculadora de nuestra mente. LeDoux cita la siguiente observación del crítico musical Lester Bangs: "Las únicas preguntas que valen la pena hacer hoy día son si mañana los humanos experimentarán alguna emoción y, en caso negativo, qué calidad tendrá su vida".
Hace más de un siglo, el psicólogo William James formuló esta pregunta: ¿huimos de un oso porque tenemos miedo, o tenemos miedo porque huimos? James, propuso que la respuesta obvia huimos porque tenemos miedo era errónes. Tenemos miedo porque huimos. Nuestro corazón galopante, nuestra hipertensión arterial y el torrente de adrenalina activan las emociones de pánico y miedo subsiguientes a nuestra decisión mental de huir.
LeDoux ubica el centro de nuestro sistema emocional en la amígdala, una masa nodular en forma de almendra situada en lo profundo de cada lóbulo temporal, fuertemente conectada para controlar nuestras reacciones de temor y huida. Las amígdalas detectan las señales de peligro que le transmiten los sentidos y activan una respuesta neuromuscular instantánea, mucho antes de que sintamos miedo.Seremos racionales, pero hay situaciones en que el pensamiento es demasiado lento y resulta peligroso fiarse de él.
El autor trae a colación un experimento llevado a cabo por el psicólogo suizo Édouard Claparéde a comienzos de siglo. Una paciente con lesión cerebral parecía incapaz de formar recuerdos nuevos;cuando Claparéde la entrevistaba, ella estrechaba su mano sin recordar en absoluto las sesiones anteriores. Un día, el psicólogo ocultóuna tachuela en la palma de su mano. Ella retiró prontamente la suya, la vez siguiente, lo saludó como si fuera un desconocido, sin recordar para nada el incidente, pero se rehusó a estrechar su mano.
El enriquecimiento inconsciente de los recuerdos con fuerte carga emocional ocurre demasiado pronto, como se advirtió en el caso de la viuda de Olof Palme, el asesinado primer ministro de Suecia: sus recuerdos del crimen, del que Irle fue testigo, se hicieron cada vez más vívidos con el tiempo. LeDoux llega a la conclusión de que, sin una evidencia sólida que lo corrobore, es imposible determinar si un recuerdo es real o fabricado.
En cuanto al papel que desempeñarán las emociones en el futuro, LeDoux afirma que la expansión de lacorteza cerebral y su control sobre las amígdalas son más marcados en los primates, sobre todo en el hombre, que en los demás mamíferos. Empero, este control sobre nuestras emociones podría tener unprecio. Para la mayoría de nosotros, el amor es lo que da sentido a nuestra vida. Y bien, los neurólogos, que provocan en los laboratorios sentimientos de placer y de dolor, nunca han podido provocar amor. Quizás hay ciertas puertas que deban permanecer cerradas.

La amígdala es el centro de nuestras pasiones.

La vida emocional crece en un área del cerebro llamada sistema límbico y, especialmente, en la amígdala. Ahí nacen las sensaciones de placer o disgusto, de miedo o ira. Pero en los cerebros más evolucionados, como el humano, nació hace millones de años otra pieza fundamental para el comportamiento: el neocórtex, un gran bulbo de tejidos plegados entre sí que configuran el estrato superior del sistema nervioso. Es ahí donde se procesan las señales del exterior, se aprenden y se memorizan, lo que nos permite hacer planes y tener expectativas.
En términos simples, podría decirse que el deseo sexual nace en el sistema límbico, y el amor, en el neocórtex. Esa es la dicotomía que hace que nuestros actos se rijan por dos tipos de mentes: unaemotiva y otra racional. Las dos funciones son inteligentes y se complementan. Cuanto más evolucionada es una especie animal, mayor número de conexiones hay entre ambas. Pero, en algunos casos, el sistema límbico salta el conducto reglamentario y actúa sin contar con la supervisión del neocórtex. Así sucede, por ejemplo, si vamos caminando por el campo y vemos un objeto extraño entre un matorral, inmediatamente saltaremos y nos pondremos en guardia, antes incluso de que nos demos cuenta de que no era más que un palo con forma de serpiente. La mayoría de nuestros actos pueden tener una infinidad de implicaciones. Si intentáramos analizarlas todas friamente, nunca tomaríamos una decesión. de ser así, la serpiente nos picaría siempre.
Hay enfermos neurológicos que tienen dañadas las conexiones entre el siastema límbico y el neocórtex, que son inteligentes como las personas sanas pero no aprenden de sus errores y no tienen sentimiento de culpa.
Otro caso con los sociópatas que usan el estado de ánimo de los demás para fines propios.
La emosión es un mecanismo de respuesta que abarca muchos aspectos: fisiológicos, cognitivos,motivacionales y experimentales. Se produce como reacción a un hecho externo o interno.
La intelegiencia emocional es una parte de la inteligencia social que concierne a comprender los sentimientos propios y ajenos utilizándolo eso para guiar nuestros pensamientos y actos.
Las emociones intervienen en la forma en que resolvemos nuestros problemas.Facilitan generar planes de futuro.
Alteran la organización de nuestra memoria de manera de integrar mejor el material cognitivo. Las ideas que antes aparecían dispersas son así más fáciles de recordar.
Nos dotan de interruptores para que podamos fijar nuestros sistemas psicológicos en las necesidades primarias. La ansiedad moderada por ejemplo hace que nos concentremos mejor en la resolución de los problemas emocionales.

FACTORES REDUCIDORES DE STRESS.

National Headache Foundation

 

 


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