Los huérfanos que se educaron con Luis Monti lo recuerdan así...
Mons.José Pecora: El (Padre Monti) me amó siempre con amor paterno, de lo cual me ha dado ejemplos clarísimos. El hermano encargado sembró en mi corazón los gérmenes de la virtud. A mis compañeros tuve que abandonar para responder a la voz de Dios que me llamaba al ministerio sacerdotal. Los recuerdo a todos y los quiero a todos al igual que al hermano encargado.¡Pobres huérfanos!…
Angel Pini:…«cuando nos llevó a Milán para la confirmación -en el 1897- éramos 6 ó 7. Fuimos a la Iglesia privada del Obispo auxiliar Mons.Mantegazza. Allí fue la ceremonia.´ Después nos quiso comprar un pequeño regalo para cada uno; un juguete para cada uno. Fuimos también a conocer el Duomo. Luego fuimos a la Iglesia de San José en San José, en la calle José Verdi, y allí en la casa de don José Rossi tomamos el desayuno.
Carlos Monti:…«cuando yo estaba en Saronno viene un día el siervo de Dios de Roma, y durante la jornada reune la nosotros los huérfanos para hacer un paseo a la viña. En un determinado momento nos encontrábamos cerca de un bosquecillo, habíamos visto un pájaro vivo caminando. El siervo de Dios se dirigió a un jóven hermano que nos acompañaba y le dijo: Agarra ese pájaro. El maravillado le contesta: ¿Cómo hago para agarrarlo, si no tengo ninguna arma ? El Siervo de Dios le dice: Toma una rama pequeña y arrójaselo y verás que podrás agarrarlo. En efecto el pájaro no escapó y nosotros lo pusimos en una jaula grande dónde conservabamos otros pájaros. El Siervo de Dios dijo entonces: Vieron hijos, con la obediencia se pueden obtener hasta milagros.
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