LA IDEA ILUMINADA, EL PERFECCIONAMIENTO DEL YO
BUSCAR LA IDEA QUE NOS ILUMINE Y NOS PERFECCIONE HACIA UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA ESPIRITUAL
Salir del ser rutinario para ser un Idealista en busca de la Verdad
Para estos tiempos es necesario, desde cada quien,
discernir, elaborar y es TIEMPO PARA UNIR E INTEGRAR, dividir las aguas como de algún
modo hizo Moisés, cuando cruzó por aquel afluente de agua, que les permitió en ese
acceso, dividir el pasado del futuro, tratando que los esclavos de ayer, fuesen libres
mañana. Tuvieron que pasar a través de las aguas y estas se abrieron por medio de un
acto de fe, de un acto mágico de esperanza y con un IDEAL, manifestado como creencia
UNITIVA en todo su Ser y proyectándose como un crisol, desde ese Ser, todo su Pueblo.
Y estas épocas nos toca vivir ahora. Esclavos sin cadenas, el ser rutinario y el
ser IDEALISTA, la búsqueda de perfectibilidad, de mejoramiento de nuestras vidas.
El ser rutinario es el que se va ahogando en la domesticación que le genera, tenemos que asumirlo, aceptarlo y observarlo, darnos cuenta. Adoptar actitudes mediocres nos llevan a conductismos esclavizantes, no iluminados, que se metamorfosean en este nudo de sombras, cuya madeja es muy difícil de desenredar. El ser rutinario y el Ser Idealista, y al ser idealista se lo ha tomado, como algo peyorativo ¿ qué es un idealista?.
Un Idealista es una persona que busca la Idea
iluminada o la Idea que lo ilumine, para perfeccionarse y lo capacite para una mejor
calidad de vida.
Vida, que desde la rutina, bien lo sabemos el ser sufre; se moviliza y desespera en
medio de una rutina que lo condiciona continuamente. Entre el ser rutinario que vive una
vida mediocre; medio-ocre y el idealista que es un ser buscando la iluminación
perfectible, de vivir más con quien es, con su verdadera identidad, no la que se muestra
en el espejo y se compone, no el posar frente a las cámaras; no el que está ante la vida
y sus circunstancias mediáticas y se moviliza con conceptos y formas que determinan un
modo de conducta y lo conducen contra su verdadera identidad.
Identidad, al pasar el tiempo, demarca que es el ser más ajeno a si mismo, el más
desconocido, generando una tapia entre su yo movilizante y evolutivo y un yo relativo
mimetizado en un ambiente del cual, aún conviviendo se siente absolutamente extraño.
Al no asumirnos como seres rutinarios, emergerá la luz interior
El arte de vivir, de ser, tiene que manifestarse de
alguna manera en cada ser humano. Hacia esta finalidad debemos fundar dentro de la
ciudadela los mejores valores, extraerlo, remodelar, perfeccionar la estructura visionaria
de la vida, la visión con el mundo exterior, con la Naturaleza y después la visión con
la sociedad.
Por último con la sociedad, porque no podemos estar en relación con lo que está
disociado en nosotros, buscando relacionarme con la sociedad, aquello que esta fuera de
nosotros. No podemos asociar lo interior, integrarlo, a lo que está afuera, entonces
estamos en pugna interiormente. Entonces la pregunta es ¿ por qué estamos en pugna?
Porque vivimos y nos asumimos como el Ser Rutinario. Esta situación va generando un
agotamiento, un marchitarse en nuestras posibilidades y crecimiento. Vivimos como en un en
un servilismo para poder sobrevivir, mientras la vida se nos escapa.
Lo dicho anteriormente es algo para razonarlo interiormente, cada uno de los seres humanos, porque la vida no es solo nacer y desencarnar. Hay un misterio que se tiene que develar en la vida. Si no esta temporalidad de sensaciones, además de no nutrirse con lo Esencial, se va perdiendo, en una lucha sin saber hacia dónde va nuestra barca, hacia dónde queremos que vaya y porqué queremos que vaya hacia tal lado.
Desde luego, buscamos, esta realidad es así desde hace
milenios de años, buscamos la parte económica. Y para sobrevivir lo mejor posible, la
pasamos peor, y se hace casi imposible nuestra vida. Nuestro problema es que no sabemos
cómo vivir y convivir, así vamos generando cada ser humano una isla que se va reduciendo
cada vez más, es como las aguas de las circunstancias que se están devorando las tierras
de nuestra isla, de esta forma cada vez nos queda menos espacio, tan poco nos va quedando,
que a veces, nuestras almas, psiquis, está incómoda dentro de nosotros mismos. Una
incomodidad que nos genera insatisfacción.
Una insatisfacción que como estamos luchando para sobrevivir, nos genera un estado
depresivo al perder la esperanza de nuestros sueños e ideales, cualesquiera fueran estos,
alguna vez se hagan realidad. Es el descreimiento. Vamos teniendo exceptisismo de la
filosofía, porque lo tomamos como un acto teórico, descreemos de las religiones, que
mudan y cambian y no muestran la esencia que nosotros, como sujeción de aconteceres,
tomamos como imagen para mejorar nuestra ética, nuestra moral y desarrollo, en búsqueda
de las verdades esenciales o la Verdad Esencial, entonces vamos descreyendo de todo,
aunque creamos por momentos, como un movimiento de ultima fe, esperanza, como un
movimiento de ultima y no de primera.
La Capacidad de elección es Libertad, debemos movilizarnos interiormente y decir: Libres, sin códigos ni personajes, si las limitaciones generadas por estos para no ser esclavos de los mismos
La palabra Fe es una manifestación de nuestras
creencias, renovar la Fe, es como renovar lo que creemos, aunque esta creencia, a medida
de vivir las experiencias cambie. Pero el ser humano tiene que proyectarse a través de
sí mismo.
Hoy podemos decir que se vive por medio de la sordidez de los sentimientos, de los
pensamientos, es una sordidez de vida. Mas no nacimos para esto, sino no estaríamos aquí
u en otro lado, en la inquietud de buscar algo que nos movilice interiormente y digamos;
LIBRES SÍ, ESCLAVOS NO.
Debido a ello una de las cosas que hacen al ser humano es no conformarse. No ser un sonámbulo en la vida. El sonámbulo se levanta, camina, se mueve y no sabe lo que está pasando, mas se moviliza. No toma esa percepción de la vida, para la que hemos sido naturalmente, cósmicamente, divinamente creados.
Es como si de pronto, una fuerza (sucede, está
sucediendo) englobara oscuramente la percepción de la vida. La percepción de nosotros
mismos como seres con almas vivientes, como leemos en el Antiguo Testamento: "La
almas Vivientes que se manifestaban en el planeta, en Gaia, la Tierra. Nosotros somos
almas durmientes y creemos y debemos, si queremos rescatar algo de nosotros despertar.
Entonces, como decía Jesús: "Dad al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que
es de Dios, mas no dejarse englobar por las ondas vibracionales negativas, que hace que
nos alejemos de los afectos, de la familia. Las familias dejan de ser familias. Cada vez
existe menos tiempo y en la hora de la partida el tiempo fue. Lo que vivimos, sentimos y
los idearios hacen al ser humano. Los idearios, cuya sensibilidad nos hace crecer y
evolucionar y en empatía con la Naturaleza y con las almas que van progresando en
búsqueda de su origen Divino, del cual hemos nacido.
El ser en su rutina vive en una actitud mediocre, de esto hay una separación,
entonces debemos dividir las aguas; y preguntarnos ¿soy la persona mediocre, me considero
así, me acepto de esta manera? Es una elección.
O somos algo, una psiquis, un alma, buscando desarrollarse, crecer y despertar; salir de
este submundo, para entrar en un mundo donde se compongan los niveles esperados, soñado:
el paraíso. Saliendo de estas aguas turbias, de esta mediocridad que no deja de ser en el
habitat interior de cada ser, un sufrimiento y no nos damos cuenta, casi un infierno. Este
no está en el fondo de la Tierra, está dentro de nosotros por la manera en que vivimos.
Debemos preguntarnos con humildad y transparencia ¿qué
me está pasando, dónde está mi vida, dónde están mis sueños y mis ideales? Nos
asumimos en esta esclavitud del no ser o generamos una creencia interior o una posibilidad
de donde nuestra mente, nuestro ser se vaya expandiendo, tomando contacto con realidades
que trascienden la rutina cotidiana, donde cada día, como hojas de almanaque, se
arrancan, se parten y fueron, sin dejarnos las depresiones, la inquietud, lo vulgar.
El ser humano no es algo vulgar, el Supremo Hacedor, entre la Creación nos ha dado la
capacidad para discernir. La capacidad de discernir es la aptitud de elección y la
capacidad de elección es la disposición de la Libertad.
Libertad de pensamiento, que nadie ni nada lo va a dar sino el darse cuenta de cada uno:
La Libertad de Ser, vivimos en un mundo cercenador de lo que realmente somos.
El ser humano, antes de tener ideales, más bien está atrapado por la rutina que no le da ni siquiera la posibilidad de pensar en forma evolutiva, de desarrollarse, de encuentro consigo mismo. Y esta barca ¿hacia dónde va?, por eso sufrimos, por eso penamos.
Oscar Badolato
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Diseño y compaginación FabianG-Última revisión:02 Septiembre 2001