Se encuentran diseminados en una gran extensión dentro de la zona pero me referiré a los que están
en la Puerta. A ambos lados, en rocas aisladas y en lugares especiales, se puede observar en cada
roca cierta cantidad de hoyos. Las rocas están esparcidas en una extensión de varios km.. Han sido
confeccionados en grandes bloques de areniscas desprendidas de las paredes del cañón. Las
areniscas son sedimentos compactos por el peso de la acumulación y/o por la unión de otros
elementos o substancias adhesivas. No son de por sí rocas duras, lo que descartaría ciertos usos
utilitarios. Los usos pueden ser diversos:
- Utilitarios: moler granos, minerales, substancias medicinales, etc.; depósitos de agua o algún otro
elemento; guardar objetos o alimentos, lámparas, potajes o venenos; guardar insectos o animales
pequeños.
Si llegan a ser de orígen precerámico, es probable pensar una serie de usos que luego se fueron
restringiendo al utilizar la alfarería.
- Ceremoniales: para quemar productos alucinógenos; ofrendarios; candeleros para iluminar
funciones rituales; para contener libaciones o bebidas fermentadas; depósito de sangre de los
sacrificios.
- Estéticos: maceteros, floreros; para producir efectos sonoros con el viento.
La disposición de los morteros es irregular. La proximidad entre ellos es de unos diez por mt.2, sus
diámetros varían entre diez y veinticinco centímetros.
Otros datos: conviene tener en cuenta para su estudio, observar los morteros de la izquierda de la
Puerta del cañón, que han sido los últimos en destaparse por los vientos zondas y conservan los
detalles de confección. El resto de los morteros, como han estado expuestos a la intemperie, han
sido afectados por la erosión y otros agentes de deterioro. En los de la izquierda, están visibles
cincuenta morteros de distintas profundidades, diámetro y ubicación, dando la impresión a primera
vista que no han tenido un uso determinado ya que su estado de conservación es perfecto.
Se observa el torneado por rotación circular, hecho con mano a trépano de material más duro,
como rodados de basalto, granito, cuarzo, etc., con disminución descendente cónica, fondo
cóncavo. Es posible el uso de varios trépanos de menor a mayor, ya que los diámetros interiores
descendentes son perfectos. Este grupo de morteros recientemente destapados, están en una
superficie de unos cinco mts.2. La piedra que ha quedado a nivel del suelo, tiene una leve
inclinación de unos 10 grados, quedando parte de ella cubierta por el arrastre, ignorándose la
cantidad de morteros que aún pueden estar cubiertos.
El uso generalizado de los morteros es simplemente moler, ya sean granos, huesos, minerales, etc.,
pero respecto a lo que nos ocupamos ahora, los morteros colectivos del área de Talampaya, no es
fácil determinar su uso concreto. Se podría descartar un uso exclusivo para limentos ya que la
consistencia del material es de fácil desgranación, lo que supone al producto molido una integración
de cierta cantidad de arena. Además por el contexto circundante, hace suponer que el sitio era
concurrido solamente para funciones ceremoniales. La finalidad ritual es la más aceptable. En las
culturas antiguas y en algunas sextas actuales como hemos dicho anteriormente la actividad ritual,
ligada generalmente a los cultos comunitarios era precedida de estados anímicos especiales,
producidas por el uso de alucinógenos, a fin de provocar un estado de trance, apto para ponerse
en contacto con seres superiores o ser receptores de inconscientes colectivos o captar sensaciones
extrasensoriales y transmitirlas a los participantes. Este efecto se conseguía aspirando el humo del
"Piracá" u otras yerbas narcotizantes, que se encuentran en la zona y podría ser quemadas en los
mismos morteros. En algunos más reparados y cubiertos, se han observado ciertos residuos
calcinados que con un análisis podría verificarse. También pueden ser extensivos a otros usos
ceremoniales como fermentar bebidas o la sangre de animales o personas sacrificadas. Las bebidas
fermentadas y su uso formaban parte de la participación ritual, sobre todo al finalizar las cosechas
festejando "la Chaya". En la zona existen cantidad de plantas que forman parte de la dieta diaria en
la alimentación, de las cuales también se extraían bebidas, como la aloja, chicha, añapa, éstos son:
el algarrobo, el chañar, el molle, etc.
Se podría aventurar otra curiosa teoría, como sería la de producir ciertos sonidos con el viento,
haciendo un efecto de tubería por sus superficies planas e inclinadas, por la variedad de sus
diámetros y profundidades, y por su ubicación.