Para ser alférez sólo es cuestión de devoción. Y es común que esta devoción a San Nicolás llege a ser promesa, y por lo tanto obligación. Una obligación que puede ser para toda la vida. Y en ese caso se le llama "esclavo de San Nicolás". Bien. Estos promesantes de por vida son registrados en un libro. Y de entre esos promesantes van surgiendo Los Aspirantes. Y de entre esos aspirantes Los Apóstoles. Todo esto está establecido en un reglamento que el Padre Martín Horacio Gómez pudo rehacer. En cambio el reglamento de los aillis se perdió. Aprovecho para decir una palabra sobre el Alferez Mayor, el San Pedro entre los apóstoles. Por una cuestión cultural española, este cargo se renueva todos los años; recuerden que es autoridad. En cambio el Inca entre los aillis es vitalicio porque así eran los Incas del Imperio incaico.