Hoy decimos "canto del Tinkunaco", pero en realidad es "canto de los aillis". ES una salmodia en quichua, con letra y música parecida pero o igual que se canta en varias partes de nuestra provincia. Parece ser que no siempre formó parte de la tradición. En su origen habría sido un himno a Inti (Dios Sol) que sirvió de inspiración para la letra dedicada a la Mama Virgen Copacá, a la Virgen de Copacabana. Ella llevó en su vientre un Hijo tan importante y brillante como el Sol. Así dice la letra del canto, que el Inca acompaña con su caja, mientras el arco es movido al compás de la música. Según Alfonso Carrizo habría venido como himno de una novena de la Virgen. Y cuando la Cofradía de la Virgen desapareció, el canto pasó a la cofradía de los Aillis. Por eso se me da por pensar que encontraron la forma de incorporar y hacer presente a la Virgen en esta manifestación popular de fe. Cómo no iba a estar presente la Virgen! La de Copacabana por supuesto, porque estamos en el imperio incaico . Si estuviésemos en el imperio azteca hubiese sido la Virgen de Guadalupe, o entre los guaraníes la de Caacupé o Itatí, y entre los criollos la de Luján o la del Valle.