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| Los diaguitas se rebelaron contra los españoles y eligieron al Niño Dios como Alcalde. Hoy los adultos comprobamos grandes diferencias con los jóvenes. Nos cuesta entender su manera de hablar, de pensar, de actuar. Y la vida nos exige realizar un gran esfuerzo para lograr una convivencia. Y en ese intento nos encontramos muchas veces con la sorpresa de que son una consecuencia, de la que nosotros somos la causa.Algo parecido sucede con el Tinkunaco. Es un hecho histórico de hace 400 años. Un hecho que nos exige un esfuerzo para sintonizar con sus actores. ¿Cómo eran? ¿Cómo vivían? ¿Cómo eran su cultura, sus leyes, sus costumbres? Encontrar una respuesta a estos interrogantes es clave para entender el Tinkunaco. Los invito a buscar esta respuesta. |