Portada Currículum Trabajos científicos
Artículos de divulgación Artículos de Actualidad Artículos de opinión Links
No educas cuando impones conductas sino cuando propones valores que motivan.
Salud es el completo estado de bienestar físico, psíquico y social.
La salud argentina tiene innumerables fallas en su infraestructura, en sus notorios desniveles, que van desde la excelencia profesional, hasta la total decadencia, en la falta de coordinación de servicios y el desaprovechamiento y mala utilización de los recursos.
Pero también adolece la Argentina de falta de salud, cuando hay malestar psíquico y social por los numerosos crímenes impunes y cuando los autores de dichos crímenes caminan libremente por sus calles.
En la década del 70 comenzó en nuestro país a suprimirse por completo la salud de muchas personas, la mayoría de ellos compatriotas. Treinta mil o más almas muertas son hoy mudos testigos de esto; que no termina acá. Familiares, amigos, conocidos de esos muertos han enfermado como causa directa de aquella matanza.
Y, en la impunidad y el silencio generalizado en la cual esa matanza fue realizada, se revela lo enferma que está la sociedad, se revela la poca defensa que tiene el tejido social argentino.
El maquiavélico plan de exterminio puesto en ejecución por la dictadura militar no se contentó con la supresión de la vida, robó y sustrajo los cuerpos de sus víctimas, ahondando con ello el ya irreparable daño.
Y robó no solo cadáveres, se robaron joyas, autos, electrodomésticos, las casas de familias enteras totalmente aniquiladas.
No contentos con las muertes por fusilamiento, se arrojaban personas vivas al río o al mar.
Esos asesinos, que cometieron y/o mandaron a cometer los crímenes que recién enumerábamos, también encontraron tiempo para violar mujeres y para robar bebés. Porque la demoníaca maquinaria desatada mataba a los padres, hacía desaparecer su cuerpo y secuestraba y robaban a sus hijos.
Lamentablemente, los hechos violentos, los abusos de poder, no han cesado, se han repetido aún en democracia.
Hoy, los actores y los métodos se han diversificado, y a la supresión por violencia física directa se suma la creciente hambruna general, que llega a matar con la misma eficacia que las balas, que hace sufrir con la misma eficacia de la tortura.
Los poderosos del mundo globalizado nos venden sus recetas, en donde siempre se consigue salud para ellos, educación para ellos, seguridad para ellos, en resumen, concentración del poder y capital en unas pocas manos.
Esas recetas tienen para los países más débiles, grandes efectos adversos, nos llenan de tuberculosis, nos hacen faltar los fármacos contra el sida, los fármacos antineoplásicos, las vacunas, etc.
Esas recetas, no nos dejan trabajar, y mucho menos vivir en paz, nos imponen ajuste tras ajuste, recorte de gastos uno detrás del otro.
Por eso hoy y siempre debemos gritar:
Y en paz, en silencio exigir el merecido castigo de los culpables, ejercer la condena social, imponer la verdad, para que las almas de nuestros muertos puedan descansar tranquilas, sabiendo que su muerte no ha sido en vano.
.
Portada Currículum Trabajos científicos
Artículos de divulgación Artículos de Actualidad Artículos de opinión Links