Dr. Carlos Enrique Fullone ![]()
Programa Argentino
Diagnóstico
La Argentina está quebrada. Los argentinos estamos quebrados, económica y moralmente.
La salud pública está quebrada, y destinada casi en exclusividad a la atención de los indigentes o de quienes en los últimos tiempos han visto desaparecer su asistencia social por la pérdida de su relación laboral o por el incumplimiento asistencial por parte de su sistema médico.
En este momento de “emergencia sanitaria”, los efectores públicos de salud están atendiendo solo la urgencia, relegando toda tarea preventiva y toda la atención de patologías crónicas. Esto agrava la situación del sector más numeroso de la población argentina, que son los pobres e indigentes.
El recrudecimiento de viejas patologías clásicamente relacionadas con la desnutrición y pobreza (tuberculosis) es un fiel índice de ello.
La educación está quebrada, con un deterioro marcado del nivel educativo general, del nivel de aprendizaje, del nivel de conocimiento de los estudiante egresados y aprobados. En la Provincia de Buenos Aires, la suspensión de becas escolares está condenando al analfabetismo y semi-analfabetismo a muchos niños y jóvenes, que así verán cercenado su derecho a educarse, progresar y vivir sanamente.
¿Por qué llegamos a este estado de cosas si este era un país rico, con tierras para cultivo, con minerales, con petróleo, etc., y a esos bienes materiales, se le suma aún un buen nivel de valor agregado, dado por la inteligencia y el nivel educativo – tecnológico que aún en parte perdura?
Porque se destruyó el aparato productivo con la apertura indiscriminada de la economía, con el aumento de los costos locales (peajes, energía eléctrica, combustibles, agua, teléfonos), con la aceptación de reglas de juego no equitativas impuestas por los países poderosos (Subsidios a industrias y producción agrícola ganadera en otros países pero no en el nuestro, haber firmado el acuerdo para no utilizar uranio enriquecido y ahora depender de la importación de agua pesada, etc.).
Se favoreció el endeudamiento y el continuo drenaje de fondos, y se destruyó la educación para evitar la competencia y la resistencia.
La política liberal en economía propone una irreal teoría del derrame, por la cual la “riqueza concentrada” invadirá las capas inferiores de la sociedad. La historia mundial y en particular la historia argentina del último cuarto de siglo son suficientes pruebas en contra de ello.
Hemos sido sometidos desde dentro y desde fuera a un contraterrorismo, que derrotó en el plano militar y en el de las ideas al romanticismo e ilusión de igualdad de las décadas del 60 y 70.
Es inmoral que en un país rico haya connacionales, chicos y grandes con hambre, sin pan ni trabajo.
Si decimos que la Argentina está quebrada, queremos expresar que gasta más de lo que produce.
¿En qué gasta la Argentina?
1) En el pago de intereses usurarios por una deuda externa contraída por la Nación y por empresas privadas que luego la transfieren al Estado con la complicidad e incentivo de los prestamistas que han hecho así, año tras año, su agosto.
2) En la compra de productos importados.
3) En los gastos de funcionamiento de su abultado aparato público.
4) En las ganancias de las empresas multinacionales que usufructúan los servicios privatizados, ganancia que no son reinvertidas en nuestro suelo, e inmediatamente giradas al exterior.
5) En la corrupción generalizada, de los grandes (léase políticos y altos funcionarios) y de los chicos (léase empleados públicos en general que o bien no cumplen cabalmente con la tarea asignada, o llevan para su casa algún elemento obtenido del ámbito laboral). En la protesta por los “ñoquis ajenos”, protesta que muchas veces se esboza simplemente por la frustración de no pertenecer a esa clase.
Como Salir
No hay posibilidades de mejorar las condiciones sanitarias sin educación para todos, sin trabajo para todos, sin alimentación sana para todos. No es posible combatir la desnutrición creciente que se observa en vastos sectores de la población con un programa que se contente con comedores comunitarios, o con el reparto siempre injusto de raciones alimentarias.
Solo mejorará la salud, y las condiciones macro y micro económicas cuando en cada parcela de tierra del país pueda pastar un animal, o crezca soja, trigo, maíz, tomate o lechuga.
Debe evitarse malgastar recursos utilizando el empleo público como seguro de desempleo, pero al mismo tiempo deben evitarse medidas cruentas para corregir la actual situación, habida cuenta que hay una total imposibilidad de reemplazar la actividad laboral estatal por una privada.
Los escasos recursos con que cuenta hoy nuestro país deberían estar orientados a la creación y enseñanza de diversas actividades laborales.
Con el descenso de los verdaderos costos argentinos: combustibles, energía eléctrica, comunicaciones, peajes, y con la creación de múltiples pequeñas empresas familiares que aseguren una producción económicamente rentable, se generarán alimentos suficientes para combatir la hambruna general.
Sin trabajo, sin fuerza y confianza para trabajar, nadie podrá obtener mejoría de su situación.
· Con unidad nacional, y con resistencia sin violencia. Cuando todos los argentinos sean realmente iguales ante la ley, y tomen conciencia verdadera de la importancia de su aporte personal, combatan la corrupción en su ámbito, participen, estudien, lean y piensen cómo o qué hacer para que la cosa mejore, ahí nuestro país saldrá verdaderamente adelante. Aquí, como más adelante se explicita, deberá ponerse en marcha un verdadero programa educativo en las materias de ética, derecho, Constitución Nacional.
· Trabajando mucho. Produciendo mucho.
· Consumiendo lo necesario para asegurar una vida sana y feliz, consumo que por igual debe llegar a todos lo habitantes del país.
· Estudiando, educando, para agregar cada vez más valor a nuestros productos, y para sentir orgullo y defender nuestro país, nuestras tradiciones, nuestro idioma.
· Importando solo aquello que no podamos producir nosotros, y que sea imprescindible para el desarrollo de nuestra producción, o el cuidado de nuestra salud (vacunas – fármacos, etc.). No deben importarse artículos suntuarios.
· Obligando a las empresas privatizadas a reinvertir sus ganancias dentro de la Argentina y a equiparar los salarios de sus trabajadores con el nivel internacional. ¡No hay economía que aguante con energía eléctrica, teléfono, peajes, etc. más caros del mundo!, y con obreros, técnicos y profesionales baratos, sin poder adquisitivo.
· Usando las sumas destinadas al pago de la deuda externa en un plan educativo de micro-emprendimientos. A todos los empleados públicos sobrantes, que hoy usan el cargo en el Estado como un seguro de desempleo, se les debe reducir el horario de trabajo en la dependencia correspondiente a la mitad, y el resto del horario deberá concurrir en forma obligatoria a talleres y/o cursos de formación, a fin de que dentro de 6 a 18 meses puedan con un micro crédito iniciar una actividad productiva, llegando así a la eliminación del déficit fiscal.
· Efectuar, mediante el mismo sistema, educación continua para todos, obligatoria, no solo en temas de salud, sino también en derechos humanos, legislación, Constitución Nacional, valores éticos, etc.
· Desde el propio Estado se establecerá mediante algún sistema de premios y castigos el abandono del hábito tabáquico, consumo de alcohol y consumo de drogas ilícitas. Por ejemplo todo empleado público que demuestre no fumar, no consumir alcohol ni drogas tendrá una bonificación en su sueldo. También se promoverá que las empresas privadas efectúen igual incentivo.
· El Estado tomará a su cargo la fabricación de monodrogas, bajando así sensiblemente los costos en medicamentos. Aquí, se deberá hacer un cambio profundo, anulando toda venta de marcas comerciales, pues en experiencias pasadas, estos fármacos, fabricados por la nación, eran dejados de lado por la corporación médica en general.
· Con el excedente de producción, ir pagando de a poco, gota a gota, la totalidad del capital adeudado, pero ni un centavo más en concepto de interés. Ya hemos pagado demasiado. Tampoco se solicitarán nuevos créditos, debiendo realmente “sobrevivir con lo nuestro”.

Portada Currículum Trabajos científicos
Artículos de divulgación Artículos de Actualidad Artículos de opinión Links