Conferencia Episcopal Argentina


Noticias
Oficina de Prensa

Fecha de actualización 13 Noviembre de 1997


SINODO DE OBISPOS: ASAMBLEA ESPECIAL PARA AMERICA

 

El domingo 16 se iniciará. en la Santa Sede. la Asamblea Especial para América del Sínodo Mundial de Obispos que culminará el 12 de diciembre.

 

En el año 1994. el Santo Padre Juan Pablo II escribió una carta a los Obispos, sacerdotes y fieles de todo el mundo, como preparación del Jubileo del año 2000; la celebración de los 2000 años del nacimiento de Jesucristo. En esa carta. el Papa, anunciaba un programa a desarrollarse. en los tres ú1timos años del actual milenio. Entre las actividades señaladas por el Santo Padre, se destacan los Sínodo de caracter continental.

 

¿Qué es un Sinodo?: Es una asamblea de Obispos escogidos de diversas regiones del mundo. Esta asamblea episcopal se reúne en determinadas ocasiones a fin de fomentar la unión estrecha entre el Papa y los Obispos, también para ayudar con sus consejos al mismo Santo Padre, para la integridad y aumento de la fe y costumbres; como también para tratar las cuestiones referentes a la acción de la Iglesia en el mundo.

 

Este estilo de reuniones no es nuevo. Desde los primeros siglos, en la Iglesia. los Obispos que estaban a! frente de la Iglesias particulares (Diócesis), se reunieron para discurrir sabre algún tema o para planificar un determinado trabajo.

 

En el año 1965, al finalizar el Concilio Vaticano II y dado que el trabajo de los Obispos reunidos habia sido de tanta riqueza para la Iglesia. el Papa Pablo VI creó una Asamblea Permanente de Obispos, a la que dio el nombre de "Sinodo de los Obispos", cuya sede está en Roma.

 

El Sinodo de los Obispos. se reúne para tratar temas que hacen al bien de la Iglesia. Por ejemplo, la Evangelización en el mundo contemporaneo, la Catequesis, la vida consagrada, formación de sacerdotes, la misión y la vocación de los laicos, etc; pero también para considerar problemáticas de una o varias regiones. En la carta -de la que hablamos al principio- el Papa Juan Pablo II anuncia que tanto los Obispos de Latinoamérica como los de Norteamérica, han acogido la propuesta de un Sinodo para tratar diversos problemas que están presentes en América.

 

Al elegir el tema del Sinodo se hizo una consulta el año pasado, luego se redactó un cuestionario para poder reflexionar las Iglesias particulares (Diócesis) de América. Finalmente se redactó un documento de trabajo (Instrumento Laboris). con el tema por tratar en las reuniones de esta Asamblea especial para América.

 

El tema central del Sinodo es "Encuentro con Jesucristo Vivo, Camino para la Conversión, la Comunión y la Solidaridad en América".

 

Se puede decir que se espera del Sinodo una triple finalidad: la primera es promover una nueva evangelización en todo el continente como expresión de comunión episcopal; una segunda finalidad es incrementar la solidaridad entre las diversas Iglesias particulares en los distintos campos de la acción pastoral y una tercera finalidad que es iluminar los problemas de la justicia y las relaciones económicas internacionales entre las naciones de América, considerando las desigualdades entre el Norte, el Centro y el Sur.

 

Seguramente esta Asamblea especial para América del Sínodo de los Obispos. nos mostrará que si bien existen algunas diferencias entre Estados Unidos, Canadá y América Latina. muchas veces son producto de etiquetas del pasado. También podremos ver que existen aspectos comunes que son mucho más fuertes que las diferencias.

 

Uno de esos rasgos es la raiz cristiana común, una historia que ha recibido el anuncio del Evangelio hace sólo 500 años. América entera es cristiana. y se puede decir que América Latina ademas de cristiana es católica.

 

Estos pocos años de vida de la Iglesia en América, es lo que hace que la Iglesia en este continente sea una Iglesia Joven.

 

En 1992, hemos celebrado los 500 años de la Evangelización. Ahora,, nos preparamos a celebrar los dos milenios del nacimiento del Salvador del mundo, con la esperanza de que el tercer milenio sea un constante Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la converción, la comunión y la solidaridad en América.

Esta es la tarea que emprenderán los casi 250 obispos participantes (padres sinodales) durante casi un mes en la Santa Sede.

 


Retornar a la página principal